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hace 4 semanas
[Coahuila]

Descendiente de Urdiñola firmó acta de Independencia

Le cobraron deudas con tierras de Coahuila

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Descendiente de Urdiñola firmó acta de Independencia
Saltillo, Coah.- En la parte baja del Acta de Independencia de México están los nombres de José María Ignacio Echever Valdivieso y Vidal de Lorca, el quinto Marqués de Aguayo, descendiente de don Francisco de Urdiñola, entre los que firmaron el documento.

Como Zócalo ya lo había documentado, Francisco de Urdiñola no fue nunca Marqués de Aguayo. Fue el esposo de su bisnieta Francisca Valdez Alceaga, de nombre Agustín de Echeverz y Subiza, quien en 1682, compró en España el título del marquesado de San Miguel de Aguayo.

Ese marquesado continuó vigente cuatro generaciones más, siendo uno de los más importantes del país, sobre todo en riqueza, al acumular uno de los latifundios más grandes de la entonces Nueva España, comprendiendo la mayor parte de Coahuila, parte de Zacatecas y Durango.

Fue durante el tercer marquesado de María Josefa Alzor y Echever, casada con Francisco Valdivieso y Mier, cuando a mediados de 1700, el marquesado llegó a la cúspide económica, pero al morir ambos dejando huérfanos a sus hijos Pedro Ignacio y José Francisco cuando eran menores de edad, la fortuna comenzó a mermar, por el despilfarro.

Pedro Ignacio se convirtió entonces en el cuarto Marqués de Aguayo, quien al casarse con Ana Gertrudis Vidal de Lorca, en 1785. Luego mostró simpatía por el movimiento de Independencia y desde 1811 apoyó económicamente la causa, lo cual le provocó el repudio de la Corona Española.

Lo anterior, aunado al mal manejo de los negocios familiares y no vivir en Coahuila para administrar personalmente el latifundio, provocó que se declarara en quiebra en 1815, heredando en 1820, un emporio en números rojos, al quinto Marqués, don José María Ignacio Valdivieso Vidal y Lorca.



LA NUEVA NACIÓN

El hombre se casó en la Ciudad de México con Antonia López Villar y Villamil, hija de la famosa “Güera” Rodríguez, otra benefactora de la causa insurgente. Los biógrafos del quinto Marqués señalan que éste continuó apoyando económicamente a la Independencia, hipotecando o vendiendo parte de sus tierras.

Apoyó directamente a Agustín de Iturbide, quien junto a Vicente Guerrero, protagonizó el fin de la lucha armada. Por eso, el 28 de septiembre de 1821, cuando se declaró oficialmente la separación de España, el Quinto Marqués de Aguayo, plasmo su firma en el Acta de Independencia de la nueva nación mexicana.

Pero en vez de beneficiarle, le perjudicó, porque con la separación de España, se prohibieron todos los títulos nobiliarios, por lo que el Marquesado desa-pareció, y también lo hizo físicamente, cuando sus acreedores, los banqueros ingleses Baring Hermanos y Cía, y Stables y Cia se enteraron le cobraron las deudas vendiendo las haciendas de Patos (hoy General Cepeda), Parras, Bonanza, Cuatro Ciénegas, 127 predios de la Laguna y la viña del Rosario en Parras, a la familia Sánchez Navarro, que se convirtió en los nuevos terratenientes de Coahuila.

Aun así, el despojado de su título de Marqués, logró privilegios por parte de los ganadores de la Independencia, cuando Agustín de Iturbide fue declarado primer Emperador de México, quien lo designó Mayordomo real de su Majestad.

Al terminar el Imperio, se acabaron también los privilegios. A partir de entonces, los descendientes del Quinto Marqués de Aguayo y firmante del Acta de Independencia de México, continuaron su vida en el olvido.


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