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[Arte]

Desnuda Frid la vida interna de Nahui Olin

Renace la mujer de fuego

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Desnuda Frid la vida interna de Nahui Olin
Foto: Especial
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Saltillo, Coah.- Nahui Olin (Ciudad de México, 1893 – 1978), era fuego y creación contenida en un par de ojos verdes. Viento de cambio para todo aquel que se acercara a ella, era un volcán del cual numerosos hombres y mujeres quedaron prendados, pero su vida está más allá de las pasiones que levantó en la sociedad de su época.

Su verdadero nombre era Carmen Mondragón y fue poeta, pintora maestra y músico. Su historia se encuentra llena de momentos extraños y surreales en los que el erotismo, la sexualidad y la pasión creativa deformaban la realidad a su alrededor para convertirla en el símbolo que es actualmente, uno que pudo desaparecer para siempre de la historia cultural mexicana, pero el cual ha sido rescatado gracias a libros como el de La Mujer que Nació Tres Veces (Planeta, 2019), de Sandra Frid.

Es la misma autora quien comentó a Zócalo que “Nahui Olin es una mujer que está muy olvidada para algunos y para otros es completamente desconocida. A mí me parece que es un personaje muy importante en la cultura mexicana a quien hay que revivir. Su vida es digna de una novela. La investigación que hice sobre ella me llevó a escarbar en toda esa información que pude encontrar y hallar de esa mujer”.

Entre todos esos papeles que llevaban escritos el nombre de Nahui se encuentran libros como la biografía que escribió Adriana Malvido, principal fuente de información, además de todos aquellas fervientes cartas que le escribió Dr. Atl, pintor y vulcanólogo que se enamoró de sus ojos verdes... “Erato, diosa de la poesía, te corono con mirto y rosas. Venus que me roba la serenidad... Imposible dormir después de saber que existes”, dice la novela sobre el encuentro que tuvieron Dr. Atl y Carmen Mondragón, a quien después el mismo aficionado de los volcanes bautizaría como Nahui Olin, que significa ‘Movimiento Perpetuo’. Nombre poderoso que la haría ser ella misma y no objeto de alguien.

Ya que a la pintora se le conoció principalmente por ser la modelo de Diego Rivera, la mujer que posó desnuda ante cámaras fotográficas; por ser una anciana que alimentaba palomas en la alameda... por ser la amante de Dr. Atl.

Es por eso que Frid ha intentado darle una nueva visión a esa mujer que no necesito de nadie para ser quien quería ser, esa “alma libre y creadora, que escribió sus primeros versos a los 10 años, y a los que le siguieron toda una vida de creación, ya que fue pintora, compositora de música y tuvo siempre una necesidad por escribir”.

Renacimientos


Aún así, la novela de Frid parte de tres momentos clave en la vida de Nahui Olin: sus rompimientos con los hombres de su vida. El primero de ellos, el pintor Manuel Rodríguez Lozano, el segundo Dr. Atl, y el tercero el militar Eugenio Agacino. Todos ellos dotados, en primera instancia de algo que necesitaba Nahui, pero después ella se aburría y los dejaba. Se permitió ser quien abandonara la relación solo por su deseo que era, también, necesidad creativa.

“Parte de esa necesidad de expresarse aparecía en el amor para ella, el amor era otra forma de creación. Nahui quería vivir como le daba la gana, no quería estar atada a nada: ni a la sociedad, ni a la familia. Eso se ve reflejado en sus relaciones amorosas”, explicó.

Entre esas relaciones se encuentran las de su familia que eran muy difíciles, ya que “con su madre no llevaba una buena relación. Para su madre Nahui era una hija muy rebelde que le provocaba siempre muchos problemas”.

Por otra parte está un turbio mundo gris en el que habita la relación con su padre, el general porfirista Manuel Mondragón, la que muchos tachan de incestuosa. Y según explicó Frid “mi libro también se entreve sutilmente esa idea, pero nunca afirmando del todo”.

Actualidad

La pintora, la poeta, la artista y el símbolo que es Nahui Olin actualmente forma parte de un grupo de creadoras e intelectuales que pudieron desaparecer subyugadas a una injusta historia nacional. En este grupo se encuentran nombres como Tina Modotti, Antonieta Rivas Mercado, Josefina Vicens, Elena Garro y la misma Frida Kahlo.

Aún así, todas ellas han comenzado a ser reivindicadas en la historia mexicana y, cada vez más, su influencia se hace notoria. Si bien Nahui Olin no es un referente en la pintura, sí es una mujer que puede verse como una antecesora de los cambios de sociedad actuales.

“Nahui fue y es una mujer muy actual. Eso puedo confirmarlo por los comentarios que me han hecho jóvenes que han leído la novela en donde encuentran un personaje muy de estos tiempos. Nahui se adelantó a su época porque rompió las reglas de su sociedad: eligió con quien quería casarse, se divorció, aceptó posar desnuda para fotografías... Para mí es muy halagador mostrar a este personaje que nos puede enseñar mucho ahora y que lo hizo en los 20 y los 30 del siglo pasado”, concluyó la autora de La Danza de mi Muerte.




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