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[Redes Sociales]

El caso de Elena, enfermera con Covid, y sus amigas: ¿es legal compartir conversaciones de WhatsApp?

La estudiante de Enfermería denunció en redes sociales que sus compañeras de piso intentan echarla por tener Covid-19

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El caso de Elena, enfermera con Covid, y sus amigas: ¿es legal compartir conversaciones de WhatsApp?
Foto: Especial
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España.- Esta lunes al despertarnos era trending topic Elena Cañizares, una estudiante de Enfermería que ha denunciado a través de las redes sociales que sus compañeras de piso le han presionado para marcharse a casa de sus padres al confirmarse que había dado positivo en Covid-19.

La joven difundió en Twitter las conversaciones que tuvo con sus compañeras de piso en un grupo de WhatsApp -con audios y mensajes de texto- para denunciar esta situación, pero se ha hecho tan viral que surgen dudas legales sobre la difusión de estos mensajes.



Sergio Carrasco Mayans, abogado especializado en nuevas tecnologías de Fase Consulting, explica a 20minutos que hay distintos procedimientos para actuar cuando se trata de la difusión de conversaciones privadas y que, en el caso de Elena Cañizares, se complica por la repercusión que ha tenido y que es la Agencia de Protección de Datos la que podría actuar.

¿Es delito difundir capturas de conversaciones de WhatsApp?

"Si eres parte de la conversación, es decir, formas parte del grupo de WhatsApp, no es delito", aclara el abogado especializado en tecnología, David Maeztu, quien añade que los delitos son "para conductas de especial gravedad como situaciones de interceptación de comunicaciones o aparatos de escucha".
Para Maeztu, que esto "no sea delito no significa que no pueda ser ilegal". "Existen normas, como la Ley Orgánica 1/1982 de protección al honor, la intimidad y la propia imagen, que protegen el uso de la voz o la imagen de una persona, sin su consentimiento", añade el letrado.

¿Qué tipo de procedimiento se podría aplicar al caso de Cañizares?

El hilo de Twitter de Elena incluía una amenaza de una de ellas de denunciarla por compartir la conversación ya que "su padre es abogado". "Creo que fue una amenaza bastante vacía de contenido", señala el abogado Sergio Carrasco, que agrega que al hablar de "denuncia se refería a tema penal y no es aplicable".

Para este abogado, ella forma parte de la conversación, no ha compartido "una conversación que ha robado de un teléfono de un tercero", por lo que no es de "índole íntima". "Si yo cojo una fotografía que me ha enviado una persona en la que aparece desnuda sería otra cosa. En este caso no tiene ese nivel de intimidad para tener relevancia penal", aclara.

Por la parte civil, donde entra el derecho a la propia imagen y al honor, puede haber un margen, pero "es complicado". El margen, explica Carrasco, existe porque aparecen los avatares de las jóvenes y se pueden identificar. Además también están los nombres y sus voces.

"El mayor riesgo que tiene haber publicado estas conversaciones es que se podrían identificar a estas personas, que creo que lo han conseguido, y que se produzca un acoso sobre estas personas", señala.
Pero este caso es complicado porque las "consecuencias legales no son claras" ya que las expresiones y afirmaciones las han hecho libremente en una conversación en la que está incluida la persona que la difundió.

Por eso, en este caso se valora el hecho de que haya tenido mucha repercusión. Las conversaciones fueron compartidas en un perfil público no privado y llegó a mucha gente, incluso salió en las noticias. Aquí entra en juego el tema de la protección de los datos y puede haber consecuencias.

¿Qué tipo de sanción puede acarrear?

Al ser una conversación difundida en internet, añade el letrado experto en tecnologías David Maeztu, la Agencia de Protección de Datos es la que se encarga. Y señala que hubo casos en los "podría aplicarse una excepción que prevé el RGPD (Reglamento General de Protección de Datos) para "los usos que hacen las personas físicas, no las empresas". "La consecuencia legal podría ir desde el apercibimiento (una riña) a una sanción económica".

Por tanto, el caso de Elena puede llevar a una sanción económica y su cuantía depende de muchos factores. El jurista Carrasco apunta que se trata de un perfil que superó los 35 mil seguidores, y antes no tenía ninguna relevancia. "Ahora está en todos los diarios. Es muy complicado valorar hasta dónde se puede sancionar este tipo de actividades", agrega.

La Agencia de Protección de Datos, en otro caso, en el que se compartió un vídeo entre grupos de WhatsApp sancionó con 10 mil euros a la persona implicada.

"Siendo un particular y una persona que estaba en la conversación, hay muchos factores que se tienen en cuenta a la hora de sancionar", explica Carrasco.
Por ejemplo, lo que va en contra de Elena Cañizares es que se puede identificar fácilmente a sus compañeras de piso; el alcance; la voluntad que se tiene de hacer público, etc. En su caso se viralizó y la Agencia de Protección de Datos también tiene en cuenta si esa persona preveía o no tener toda esa repercusión.

No obstante, en este caso se ha descontrolado.

"A lo mejor, por eso borró el hilo de Twitter. No hemos sido pocos los que le hemos advertido de que esto no se puede publicar de cualquier manera porque son datos personales", cuenta el letrado, y señala que también existe una "negligencia para compartirlo". "Ella tiene un perfil abierto y ha permitido que esa conversación pueda ser indexada por cualquier persona y cualquier usuario puede tener acceso a ella", valora.
El hecho de alegar que ha actuado para solucionar la situación puede tenerse en cuenta (eliminar tuit y pedir que no se acose a sus compañeras) pero aun así, las cosas han ido a más. Ya todos los medios tienen esas capturas. El hecho de que ella lo elimine no va a cambiar que ya el público lo tiene. "Si Cañizares hubiese compartido el texto sin avatares, nombres ni voces no habría ningún problema", valora.

¿Qué pasará con sus compañeras de piso?

El abogado cree que "no es viable que sus compañeras vayan a denunciar" porque ellas estaban actuando en contra de la ley. Las compañeras de la estudiante la han presionado para marcharse del piso siendo positivo en Covid cuando debería guardar cuarentena y no moverse de la casa.

"Ellas estaban presionando, incluso podemos hablar de coacción, para que Elena abandonara el piso. Eliminando el tuit, esto no debería ir a más. A ellas no les beneficia porque si abren un procedimiento judicial también sería noticia", concluye.





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