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El Dragón Chino no suelta a AHMSA

La paraestatal asiática daría pelea a Ternium en busca de la compra o asociación

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El Dragón Chino no suelta a AHMSA
AHMSA tiene las puertas abiertas para posibles socios o interesados en compra de activos
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Monclova, Coah.- En la palestra donde los dueños de Altos Hornos de México están dispuestos a colocarle etiqueta de venta al mejor postor, los tiradores parecen en desventaja frente a Techint Ternium, pero en el casting los rasgados ojos chinos de Baosteel no han dejado de mirar las instalaciones siderúrgicas y mineras de la firma que preside Alonso Ancira.

Y es que con el refrendo del acuerdo comercial México-Estados Unidos-Canadá (TMEC), la paraestatal china Shanghai Baosteel Group Corporation comúnmente referida como Baosteel ve en este escenario un potencial mercado para colocar sus productos vía exportación directa e indirecta en aquellos países a través de Altos Hornos de México.

Lejana la posibilidad, dicen algunos, que Altos Hornos de México pueda ser vendida en fracciones, es decir por separado las minas de carbón y fierro, las líneas de producto terminado como Molino Steckel, Línea de Normalizado, Laminación en Frío y Laminación en Caliente; las unidades de proceso primario BOF, Alto Horno, Coquizadoras; y las áreas de servicios de apoyo a la producción, Planta de Fuerza y Transporte Ferroviario.

Baosteel es el segundo mayor productor del mundo de acero en crudo únicamente detrás de Arcelor Mittal, con una producción anual de alrededor de 20 millones de toneladas y cuenta con 110 mil trabajadores.

En el esfuerzo por derrotar obstáculos y dificultades, los capitales que en apariencia han quedado a la zaga en la carrera por participar en la venta o asociación con Altos Hornos de México son Arcelor Mittal de la India; los regiomontanos de Villacero; Techint Ternium con raíces en Italia y Argentina; la acerera rusa Sidersthel, y los brasileños de Siderúrgica Nacional.

Pohang Iron and Steel Company, o simplemente POSCO es un viejo conocido de los ejecutivos de Altos Hornos de México tiene su sede en Pohang, Corea del Sur y es el cuarto principal productor de acero mundial, proveedor decisivo de la industria automovilística y de los astilleros navales surcoreanos desde hace más de cuarenta años.
Se estima que precisamente el interés de los coreanos es tener una siderúrgica en México para contar con un nicho de mercado en la industria automotriz. El TMEC abre un extenso abanico de posibilidades.

Desde 2009 tiene instalaciones en Altamira, Tamaulipas, donde produce lámina galvanizada orientada al mercado automotriz y artículos electrodomésticos es decir de línea blanca, y genera anualmente una producción de 500 mil toneladas.

No sería la primera ocasión en que ejecutivos de AHMSA se echen un café con mandos de POSCO para abordar asuntos de negocios, el 11 de abril de 2019, suscribieron un acuerdo donde se dijo estaría encaminado a robustecer la presencia de ambos en el mercado siderúrgico.

Los asiáticos galvanizarían lámina en frío producida en la siderúrgica local y además colocarían en el mercado los productos que estarán principalmente orientados al sector automotriz. Los hechos de la última semana de mayo anterior, ensombrecieron el proyecto.

Se dijo entonces que el convenio comercial había sido firmado en la Ciudad de México por Luis Zamudio Miechielsen, Director General de AHMSA y el Presidente de POSCO México, Byung-Hwi Kim.

En el convenio se esgrimió que se aprovecharía la capacidad de lámina galvanizada de la compañía coreana en México y fortalecería la oferta comercial de Altos Hornos de México que se encargaría de la distribución de los productos.

El complejo siderúrgico que encabeza Alonso Ancira, informaba que con capacidad de fabricación anual de 41 millones de toneladas de acero líquido, POSCO es la principal acerera de Corea del Sur y una de las mayores siderúrgicas a nivel mundial, y es centro de un grupo industrial y comercial con presencia en 53 países.

POSCO es reconocida por la calidad de sus galvanizados, que la mantienen como uno de los mayores abastecedores de productos para las principales marcas automotrices a nivel global, y en México cuenta con capacidad instalada para procesar hasta un millón de toneladas anuales de lámina rolada en frío.

Cualquiera que sea el posible nuevo socio de Altos Hornos de México o dueño absoluto del complejo siderúrgico y sus subsidiarias, el denominador común en la opinión de trabajadores y directivos sindicales, es que los nuevos acereros locales llegarían para invertir, hacer negocio, generar riqueza, y concretamente resucitar la enferma economía local.

Ismael Leija Escalante, líder del Sindicato Nacional Democrático de Trabajadores Mineros, Metalúrgicos, Siderúrgicos y Conexos, no mira con desagrado un eventual escenario de aterrizaje de capital fresco para la acerera local, y coincide con otros sectores en que el empresariado asociado llegaría con el portafolio repleto de proyectos para echarlos a andar.

La totalidad de las opiniones de monclovenses establecen que nadie llega a invertir para perder, sino para ganar y hacer reverdecer el lánguido escenario que registra actualmente Altos Hornos de México desvastada por persecución política, precios a mínimos históricos, diminuto mercado por la economía nacional en cero, entre otros factores.

En diciembre pasado Altos Hornos de México se estaba recuperando luego de una serie de situaciones adversas, y así lo expresó el portavoz de la empresa Francisco Orduña; “veníamos bastante bien recuperando terreno, habíamos empezado ya a ponernos al día con los proveedores”.

“En diciembre tuvimos que pagar más de mil millones de pesos en derechos laborales (ahorro, aguinaldo, prestaciones de fin de año), eso nos estancó nuevamente, y nos encontramos con el peor enero que haya vislumbrado nadie”.

Agregó; “no es un secreto que la economía está en ceros, está paralizada, eso significa menos consumo, la construcción está absolutamente paralizada en el país, eso significa que no se vende acero, estamos produciendo menos del 50 por ciento de lo normal, eso significa menos ingresos, obviamente, y eso nos ha complicado la situación y estamos buscando salidas para en primer lugar ponernos al día con los proveedores y garantizar que la empresa va a seguir adelante”.

Cualquiera que sea la negociación, estableció, “los derechos de los trabajadores están garantizados, no tienen que tener ningún temor a nada, “ninguna empresa va a comprar o a asociarse para destruir Altos Hornos de México, al contrario para aprovechar sus capacidades y probablemente hacerla crecer”.

Habló también de los hechos de mayo pasado, “es una situación compleja, nos hicieron un daño muy grande con las acusaciones infundadas del año pasado por el proceso judicial contra el licenciado Ancira, y realmente no hemos logrado recuperarnos de ese impacto”.

En la historia

De acuerdo a datos históricos, el 19 de noviembre de 1991, el entonces Comité Intersecretarial del Gasto Público anunció que el ganador del proceso de licitación de Altos Hornos de México fue Grupo Acerero del Norte, corporativo liderado por la mancuerna Alonso Ancira Elizondo-Xavier Desiderio Autrey Maza.

Se dijo entonces que la operación había sido por 145 millones de dólares e efectivo, además los nuevos dueños se harían cargo de la deuda dejada por la administración paraestatal que alcanzaba los 350 millones de dólares, y adquirían compromisos de inversión por 550 millones de dólares.

En 2005 la empresa inició un programa extenso de inversión por 2 mil 300 millones de dólares con adquisición de tecnología de punta lo que incrementó el valor de los activos de la empresa en sus instalaciones siderúrgicas y minas de carbón y fierro. Pareciera que inicia la cuenta regresiva de la conclusión del ciclo de 29 años de Ancira-Autrey en Altos Hornos de México.


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