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[Saltillo]

Estudian ADN del desierto

Entre más se conozca la diversidad, los expertos podrán proteger mejor estas especies

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Estudian ADN del desierto
Saltillo, Coah.- De acuerdo con la Secretaría del Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), a nivel mundial se conocen alrededor de mil 400 especies de cactáceas, de las cuales 669 están en México –518 endémicas– distribuidas en los desiertos de Chihuahua y Sonora; los valles de Hidalgo y Querétaro; la región de Tehuacán-Cuicatlán, en Puebla y Oaxaca, así como San Luis Potosí.

Ante esto, un grupo de especialistas de la Facultad de Ciencias Naturales (FCN), de la Universidad Autónoma de Querétaro (UAQ), desarrolla investigación científica desde hace más de 10 años sobre taxonomía molecular y evolución de varias especies de cactáceas, a través de su Laboratorio de Genética Molecular y Ecología Evolutiva. El objetivo es caracterizar y documentar la variabilidad genética de estas plantas, identificar su ubicación geográfica, las zonas con mayor diversidad y la relación genética existente entre sus diferentes poblaciones.

Rolando T. Bárcenas, investigador de la sección de Biología Integrativa y Conservación del Laboratorio de Genética Molecular, quien dirige las investigaciones de esta sección, tiene más de 20 años estudiando la taxonomía y los patrones de distribución espacial y genéticos de las cactáceas mexicanas, principalmente de las zonas áridas del país. En el equipo de trabajo de la sección se encuentra la doctora Mónica Eugenia Figueroa Cabañas, que tiene una década estudiando cactáceas de diferentes partes del país y recolectando semillas para sus estudios genéticos, entre ellas de Echinocactus platyacanthus –o biznaga burra– planta endémica que actualmente está amenazada por el cambio de uso de suelo en su hábitat natural y porque es utilizada para la elaboración del dulce típico mexicano, acitrón.

“Estas líneas de investigación se insertan en el trabajo del laboratorio, que básicamente consiste en la sistemática molecular de cactáceas. El trabajo que realicé sobre Echinocactus platyacanthus no solamente está enfocado en caracterizar la variabilidad genética, que tiene importancia sobre la conservación, es describir también su parentesco con otras cactáceas y describir su evolución. En el centro del país la recolección de semillas la hemos hecho, con la autorización de la Semarnat, en varios estados como Querétaro, Guanajuato, Hidalgo, Puebla y Oaxaca, así como en la región norte de San Luis Potosí, Nuevo León y Coahuila. Es una planta ligada íntimamente con el desarrollo de México y la identidad nacional”.Detalló que Echinocactus platyacanthus es una especie muy sensible a las heladas, pero muy eficiente desde el punto de vista reproductivo, capaz de tolerar cambios de temperatura y humedad, además de su distribución amplia a lo largo del país por su capacidad de colonizar otros espacios.

“Cada planta produce hasta 10 frutos o más, y cada uno de ellos puede contener hasta 400; la germinación puede ser del 90 por ciento. En lugares cercanos a carreteras y poblados observamos cómo domina el paisaje. No obstante, es una planta en peligro por los cambios de uso de suelo, particularmente la extensión de áreas de sembradíos, zonas urbanas, sobre todo en Guanajuato y Querétaro”, explicó. Respecto a la producción del acitrón, observamos una disminución en su consumo; la protección gubernamental ha funcionado para que no haya tanta disponibilidad. Por ejemplo, las roscas de reyes, que es donde se utilizaba este dulce principalmente ya utilizan ate y otros frutos cristalizados.



Nuevos escenarios

Para fortalecer el trabajo de investigación enfocado a identificar variables ambientales y su relación con la distribución geográfica de esta cactácea, la sección de Biología Integrativa del Laboratorio de Genética Molecular y Ecología Evolutivas de la FCN, cuenta con un nuevo invernadero, ubicado en el campus Aeropuerto de la UAQ, que es parte del proyecto de la estudiante de la maestría en Ciencias Biológicas, Karla Melissa Gómez Almazán, apoyado por el Fondo de Proyectos Especiales de Rectoría (FOPER) de la UAQ, 2018 y dirigida por el doctor Bárcenas.

Gómez Almazán puntualizó que el objetivo de este invernadero es aprovechar la colección de semillas del laboratorio para llevar a cabo un trabajo de germinación y caracterización de diferentes plantas de Echinocactus platyacanthus para relacionar variables ambientales con la distribución geográfica y la variabildiad morfológica de esta cactácea.

“Contamos con una colección de semillas que se utiliza para investigación y conservación a largo plazo. Tienen alrededor de 9 años y aunque no hemos visto diferencias entre las tasas de germinación y la edad de colecta; sí se observan diferencias respecto las variedades del norte, centro y sur, además de las diferencias morfológicas medibles. En el nuevo invernadero empezaremos a desarrollar acciones de propagación y estudios de la relación de estas plantas con microorganismos”.

Al respecto, la investigadora asociada al Laboratorio de Genética Molecular de la FCN, Mónica Eugenia Figueroa Cabañas, añadió que la idea es proyectar, a través de este trabajo de invernadero el desarrollo de un ensayo de jardines comunes, para identificar caracteres, variables morfológicas y bioquímicas, con la idea de ver si son influidas por el ambiente y la genética, aprovechando la amplia variedad de semillas obtenidas de diversas partes del país.




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