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[Piedras Negras]

Heroísmo diario

Médicos, la primera línea de batalla contra el Covid-19

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Heroísmo diario
La doctora Ana Karen Oyarvide Zapuche, médico intensivista en áreas Covid-19.
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Piedras Negras, Coah.- Lo más díficil que ha enfrentado como médico intensivista en esta pandemia del Covid-19 ha sido el alto número de fallecimientos y enfrentarse a una enfermedad de la cual no se tiene tanto conocimiento y se va descubriendo conforme pasan los meses.

La doctora Ana Karen Oyarvide Zapuche es médico intensivista que se encuentra en la primera línea de batalla frente al Covid-19, pues labora por muchas horas en las áreas Covid de los hospitales de Piedras Negras, al ser de los pocos médicos en esta especialidad tan importante en estos momentos.

Su apariencia parece frágil, es una joven mujer de apenas 31 años de edad, pero es una médico de gran fortaleza y valentía que ha dejado de lado en estos meses muchas situaciones de su vida personal para enfrentarse a un virus que se ha llevado tan sólo en Piedras Negras la vida de seis médicos de diferentes especialidades.

Cuando era niña no fue de las que dijo que quería ser doctora cuando fuera grande. Fue hasta que terminó a preparatoria cuando se decidió, pues buscaba una carrera donde pudiera ofrecer algo a la sociedad.

Originaria de San Luis Potosí, estudió en la Universidad Autónoma de Tamaulipas Medicina General, Medicina Interna en Monterrey y Terapia Intensiva en Guadalajara y tiene un año y medio trabajando como intensivista.

“No esperaba en mi primer año de ser médico intensivista me tocara enfrentarme a una pandemia”, comenta.

Y es que el papel que desempeña es uno de los más importantes para enfrentar la pandemia, dado que el Covid-19 es una enfermedad clínica a diferencia que fuera una tragedia como un desastre natural, donde entrarían todos los profesionales de la salud.

Es por ello que como intensivista le toca llevar el control de la enfermedad.

Detalla que por su tipo de especialidad, los preparan para atender pacientes infectocontagiosos, pero esta situación se salió de control porque se trata de una pandemia a nivel mundial.

“Una situación para la que no estamos preparados, ha sido muy difícil, sobre todo por el hecho de que una de las cosas que ha sobresalido, incluso en el ámbito médico, es el miedo”, indica.

“Entonces tanto en la población general y población medica se ha visto mucho miedo a la enfermedad y no es que no se le deba de tener miedo, porque es una enfermedad que estamos conociendo muy lento”, añade.

Y es que aún no hay un medicamento que prevenga o que la cure y conforme pasan los meses se sigue probando medicamentos como tratamiento.

“Prácticamente estamos soportando vidas, porque eso es lo que somos, soporte de pacientes graves y dejar que el sistema inmunológico los recupere, nos dedicamos a mantenerlos vivos para que ellos aguanten y su mismo sistema inmune los recupere”, explica.

Lo difícil ha sido que se han enfrentado a muchas defunciones y como intensivista una de las características, precisa, es que reciben pacientes que son potencialmente recuperables.

“Y aquí prácticamente estamos recibiendo todo, y estamos teniendo o viendo por primera vez que son demasiadas las personas que están falleciendo por la enfermedad”,
indica.

A estos fallecimientos, no obstante, indica que se atribuyen muchos factores, desde el hecho que llegan mal desde su casa, que tienen miedo de ir al hospital, hasta la severidad de la enfermedad que es tanta que cuando llegan a internarse no es posible hacer algo.

Al ver mucha mortalidad, expresa que da impotencia de no tener todo para luchar contra este virus, una situación que incluso se presenta en los mejores hospitales del mundo.

Precisa que cuando empezó la pandemia se decía que eran personas mayores, diabéticos, e hipertensos, que tengan alguna comorbilidad quienes eran vulnerables, pero después han atendido a personas mayores de 15 años que no tienen factores de riesgo.

“Gente sana y que han fallecido, muchas defunciones de jóvenes con un único factor de riesgo como lo es la obesidad”, señala.

La mayoría de los pacientes que atiende precisa que se encuentran en rangos de edad de 20 a 50 años, cuando la literatura al inicio mencionaba que era de más de 50 en quienes había más riesgo.

Lejos de la familia
Estar lejos de su familia es un punto muy sensible para la doctora Ana Karen, al no poder acercarse a ellos por ser un factor de riesgo.

La carga de trabajo es mucha, sólo son dos médicos intensivistas que atienden a la población de Piedras Negras y la región de los Cinco Manantiales y han requerido el apoyo de médicos de otras especialidades que sin saber sobre la especialidad, están ayudando.

Ante esto, su familia está consciente que no puede estar cerca, pues ella tiene que estar en casi todas las áreas Covid de Piedras Negras y tiene contacto con pacientes contagiados.

Precisa que muchos médicos se tienen que aislar, salirse de su casa para no infectar a sus familiares y resalta que esto no solo lo deberían hacer médicos o personal de salud, sino la población en general.

“Si eres caso sospechoso o positivo, aunque te sientas mal tratar de buscar tu aislamiento para no infectar a más personas”, indica.

“Porque la mayoría de los contagios aquí son familiares, tengo familias enteras infectadas, por uno que fue el que empezó”, agrega.

Aquí, señala, es donde se conoce el verdadero egoísmo de la humanidad, que por culpa de nosotros e inconsciencia está muriendo mucha gente que ni siquiera se expuso y sólo porque tuvo con personas que se expusieron.

“Otra de las cosas que duelen, al estar adentro, es que son personas que se quedan solas, porque después de cruzar un triage, después de cruzar una línea no sabemos si van a salir”, dice.

“Es difícil para el médico y difícil para la familia, no sabemos si es la última vez que vas a ver a tu familiar, si lo dan de alta a tu casa o no”, puntualiza.

Un caso que la marcó
Cuando recién empezó la pandemia, un caso que marcó a la doctora Ana Karen, fue cuando una paciente llegó intubada, se contagió luego de su hijo que sabía que era positivo se fue a vivir con ella.

“Lo que no comprendí como era posible que pudiera exponer a su familia y realmente la que pagó los platos rotos, porque la paciente falleció, fue su mamá”, lamenta.

“Esta es una situación que sigue pasando”, señala.

“No sólo tratas a la población en general, también estás tratando a tus compañeros, porque hemos tenido internamiento de médicos, enfermeros, administradores, en realidad todos estamos vulnerables, estamos trabajando”

“Es simple como lavarse las manos, usar cubrebocas y mantener tu sana distancia, es lo que va a salvar la vida, no sólo la tuya, sino de todos con los que convives”
Ana Karen Oyarvide Zapuche
Médico intensivista

Día del Médico
A nivel mundial el Día del Médico se celebra el 5 de diciembre, sin embargo en México se conmemora el 23 de octubre porque la convención de Sindicatos Médicos Confederados de la República Mexicana estableció esta fecha en 1937 en honor al doctor Valentín Gómez Farías, fundador del Establecimiento de Ciencias Médicas en la Ciudad de México el 23 de octubre de 1833.


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