×
hace 1 semana
[Artes]

Juegan al ajedrez político con El Espía de Franco

Luis Rius mezcla en su nueva novela el thriller y un episodio de la historia española y mexicana

Imprimir
Juegan al ajedrez político con El Espía de Franco
Foto: Especial
Saltillo, Coah.- El Espía de Franco (Alfaguara, 2019), de Luis Rius Caso, inicia con una fiera batalla y el temor de un hombre. Esa guerra se libra en el tablero de ajedrez entre el muralista Domínguez, y José Gallostra y Coello de Portugal, representante del gobierno de Francisco Franco en México.

A pesar de que en esa lucha triunfó, Gallostra perdió la pelea más importante de todas: la de la vida, pues el 20 de febrero de 1950 murió asesinado en la Ciudad de México, provocando así una investigación que Rius desmenuza y recrea en las páginas de su libro.

Según explicó el historiador a Zócalo en entrevista, a él lo emocionó mucho “este personaje y sobre todo su muerte, porque me conectó con una cantidad enorme de cosas del México alemanista y la España franquista del 50 que yo apenas conocía o que desconocía completamente, como la importancia que tenía la Legión del Caribe,strong> esa logia de masones que tienen mucho qué ver con el cambio de regímenes dictatoriales a democracias en Latinoamérica y que lo han hecho en Guatemala, Cuba, Puerto Rico y demás”.

Para el autor, quien además de novelista e historiador es ensayista, hay algo en la década de 1950 que sirvió como un terreno fértil para lo que vendría después del medio siglo. Revoluciones y grandes nombres que se asentaron para siempre en la historia del mundo, algo que podía prefigurarse si se veía en el sitio correcto.

Porque El Espía de Franco es eso, una novela sobre un hecho concreto pero, también, una visión hacia el mundo exterior que rodeó ese suceso y a esas personas. Esta novela histórica está fundamentada en el rigor documentalista de un historiador, pero sostenida por la imaginación de un autor.

“Creo que la importancia de esta época es que es un semillero de lo que va a suceder después, todos esos horizontes que me encontré y que yo desconocía. Como los últimos momentos de la Guerilla Española, o la percepción que se tenía del exilio español, pero también están los elementos más cotidianos de la época, como los sabores o la forma de vivir. Lo que hice fue investigar como investigador y escribir como escritor”.




Piezas en tablero

Gallostra se dibuja, en la novela de Rius, como un ajedrecista consumado y buen bebedor. Una figura enorme en su corpulencia que servía tanto para intimidar a sus contrincantes en el tablero, como a los diplomáticos con los que debía hablar en defensa de Franco, el dictador que tuvo a España bajo su poder durante décadas y que provocó, entre otras cosas, la enorme fuga de intelectuales y artistas del país ibérico, los cuales terminaron en México.

Rius explicó que, si bien Gallostra no fue una figura de primer nivel, su muerte sí tuvo un peso en la historia de México, principalmente en la cultura que se desarrolló en el país después de recibir aquellos barcos que trajeron poetas, cineastas, pintores y escritores.

“Siento que su asesinato permitió llegar a lo que somos ahorita en el sentido de que no hubo un cambio en el exilio español. Su muerte, y suena muy horrible decirlo, fue ‘benéfica’ en un sentido cultural, porque de haber vivido eso hubiera permitido que se resarcieran las relaciones nacionales y que muchos exiliados hubieran sido extraditados a España, sobre todo aquellos que tenían papeles en la guerra.


“México no se hubiera permitido esa asimilación del exilio, el cual está ahora perfectamente asimilado. Creo que el crimen permitió que se tejiera una parte del mosaico mexicano, del cual los españoles forman parte”.


Memoria nacional

“¿Para qué abrir heridas? Que si el mestizaje que si lo mexicano, que si lo español…”, se pregunta un personaje de la novela, un hombre de miras largas que convierte su diálogo en una reflexión profunda sobre la relación que mantiene México con España: después de 500 años desde la Conquista, de la mezcla y la separación. Todo eso, apunta Rius, es mejor mirarlo con una crítica personal.

“La relación con España ha sido fluctuante a lo largo del tiempo y que a veces se ha atenuado, porque no ha sido una relación de hermandad, y es una relación que Alfonso Reyes definió muy bien con su frase de ‘España es como una prima mayor que hay que aprender a entender’, porque ya no es nuestra madre patria, y tampoco es una hermana.


“Aún así, algo que nos hiere y supura, es el tema de la Conquista, porque de pronto somos muy nacionales y aceptamos que todos los pueblos han sido conquistados, pero a la hora de la hora sí nos pueden dar coraje muchas cosas, porque sigue abierta esa herida”, finalizó Rius.


A Leer
El Espía de Franco
De Luis Rius Caso
Alfaguara, 2019
327 páginas
349 pesos



Imprimir
te puede interesar
similares