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¡Los afroamericanos que forjaron la patria!

Estos tres héroes afrodescendientes que libraron encarnizadas luchas en la guerra de Independencia

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¡Los afroamericanos que forjaron la patria!
La abolición de la esclavitud se proclamó el 15 de septiembre de 1829 en nuestro país
Monclova, Coah.- Sin importar las clases sociales o razas, los combatientes que formaron las tropas de la insurgencia en la guerra de Independencia de México pelearon con bravura con el único fin de formar un territorio fuera de la monarquía Española.

Es por ello que encontramos entre nuestros los héroes que nos dieron patria desde abogados, campesinos, militares de abolengo hasta sacerdotes, quienes hicieron a un lado sus profesiones o deberes para tomar las armas y unirse al movimiento iniciado el 16 de Septiembre de 1810 con el Grito de Dolores.

Pues en medio de estos históricos personajes que legaron su vida para dar forma a nuestro actual país se destacan también que tenían diversidad de castas pero los unía un bien común que era también acabar con este sistema racista colonial que marginaba y quitaba privilegios a la mayoría. Era un orden basado en la desigualdad étnica.


Y por sorprendente que sea, tres de los héroes más conocidos e importantes de la llamada segunda etapa del conflicto independentista tenían ascendencia africana, incluso, uno de ellos es considerado el primer presidente “afro” del continente americano.
A 190 años de abolir la esclavitud en nuestro suelo, sus nombres son sumamente familiares para nosotros, sus hazañas están más que comprobadas en los campos de batalla y el papel que jugaron en nuestra historia es sumamente importante ellos fueron: José María Morelos y Pavón, Vicente Guerrero y Juan Álvarez.

EXISTÍA MUCHA DISCRIMINACIÓN

Mientras que en otros países llamarle “negro” a una persona de color o morena es un insulto fuerte calificado como una expresión del racismo más puro, en México es un apodo de lo más común.

¿Cuantos de nosotros no conocemos a alguien a quien le llamen así? Sea por afecto o camaradería pero jamás a manera de un insulto, cabe mencionar que también a las personas de tez blanca o rubios les llamamos “güeros” y no se toma como un ataque.

Pues bien, en el siglo XIX, la palabra “negro” sí fue utilizada para referirse de manera despectiva a una persona y más si ésta estaba fuera de la ley o simpatizaba con otras corrientes ideológicas contrarias a las adoptadas del viejo continente. Una de las repugnantes prácticas que trajeron los españoles y portugueses a suelo americano era precisamente la esclavitud.

Y debido a esta práctica mucha gente de raza negra fue traída a nuestro territorio y con el tiempo se inició una mezcla de razas dando paso entre ellas a mestizos, zambos y mulatos en medio de un ambiente cerrado al ascenso social.

Así que entre otras cosas, la insurgencia se generó en parte por estas limitantes y la marcada sociedad basada en el color de piel además de la esclavitud que descaradamente se practicaba con el comercio de personas traías desde África. Tras ponerle “el cascabel al gato” al llamar a las armas en Guanajuato, el cura Miguel Hidalgo y Costilla, Ignacio Allende y Juan Aldama iniciaron el movimiento seguidos de cientos de simpatizantes.

Sin embargo, a la captura de éstos en Acatita de Baján, en el municipio coahuilense de Castaños el 21 de marzo de 1811 y su posterior ejecución junto a Mariano Jiménez, fueron otros caudillos quienes tomaron la batuta del movimiento y aquí es donde entran estos singulares héroes.

EL SIERVO DE LA NACIÓN


José María Morelos y Pavón nació en Valladolid (hoy Morelia) el 30 de septiembre de 1765 siendo hijo de José Manuel Morelos Robles y Juana María Guadalupe Pérez Pavón y Estrada. Se graduó del seminario de su pueblo natal en 1799 y fue cura de Cuarácuaro.

Se unió a la lucha independentista tras ser comisionado por Hidalgo como jefe insurgente en el sur el 20 de octubre de 1810. Importantes combates le dieron fama de excelente estratega y creó el primer cuerpo legislativo de México “El Congreso de Anáhuac. Redactó “Sentimientos de la nación”, que los leyó en el Pleno y se aprobó el 22 de octubre de 1814 la primer Constitución.

El 5 de noviembre de 1815, Morelos fue capturado en Rezmalaca, Guerrero, por el comandante Matías Carranco, que desertó de las tropas rebeldes. El 13 de noviembre del mismo año fue llevado a la Ciudad de México para someterlo a juicio y el día 27 fue degradado públicamente de su investidura clerical

En punto de las cuatro de la tarde del día 22 de diciembre de 1815, Morelos salió de su encierro en San Cristóbal Ecatepec, rezó el Salmo 51, tomó un crucifijo y tras ser vendado fue fusilado.

Sus palabras son inmortales: “Que la esclavitud se proscriba para siempre y lo mismo la distinción de castas. Quedando todos iguales, y sólo distinguirá a un americano de otro el vicio y la virtud”.

LA PANTERA DEL SUR

Juan Álvarez Hurtado nació el 27 de enero de 1790 en Santa María de Atoyac, hijo de Antonio Álvarez y Rafaela Hurtado. Se unió en 1810 a la guerra de Independencia con José María Morelos y Pavón cuando contaba con 20 años. A la muerte de Morelos se unió a Guerrero. Luego de la consumación de la guerra insurgente fue recomendado como “El jefe de más prestigio en la costa del sur”.

Este caudillo también combatió en otros conflictos nacionales como la primer intervención francesa conocida como “La Guerra de los Pasteles”, de 1838 a 1839, y la invasión estadounidense de los años 1846 a 1848.

Fue gobernador interino del actual Estado de Guerrero y en 1850 el primer gobernador constitucional tras ganar las elecciones. Participó en el Plan de Ayutla que desconocía la presidencia de Antonio López de Santa Ana y el 4 de octubre de 1855 fue nombrado presidente de la República, mandato que llevó solamente dos meses. Pero hizo grandes avances como la convocatoria al Congreso para la elaboración de la Constitución de 1857 y la abolición del fuero militar y del clero.

Combatió en la guerra de Reforma o de tres años apoyando a Juárez y posteriormente en la segunda intervención francesa estuvo al mando de la división del sur. Tras la caída del emperador de México, Maximiliano de Habsburgo, “La Pantera del Sur” como le apodaban, murió en su hacienda La Providencia en Acapulco el 21 de agosto de 1867.

EL HOMBRE QUE ELIMINÓ LA ESCLAVITUD DE MÉXICO


Vicente Ramón Guerrero Saldaña nació el 9 de agosto de 1782 en Tixtla, siendo hijo de Juan Pedro Guerrero y María Guadalupe Saldaña. Es descrito por Morelos como “De rostro broncíneo, alto y fornido, de nariz aguileña, los ojos vivos y claros, grandes patillas”, mientras que el liberalista Ignacio Manuel Altamirano dijo que era “De aspecto gallardo, trigueño, por su manera de hablar no parecía costeño; más bien revelaba desde luego su origen indígena o mestizo, nariz aguileña, pómulos salientes y su boca ligeramente abultada”.

Fue al mando de Hermenegildo Galeana donde se unió a la lucha en 1810. Participó activamente en importantes batallas al sur escalando grados militares y para 1815 se gestó uno de los pasajes más memorables de su vida en el que el Virrey Juan Ruiz de Apodaca envió al padre de Vicente para convencerlo de dejar las armas y obtener el indulto. La estampa es inmortal: Don Juan Pedro de rodillas y llorando le suplicó a su hijo que aprovechara la benevolencia española pero el contestó: “Mi padre ha venido a ofrecerme el indulto de los españoles y un trabajo como general español. Yo siempre lo he respetado, pero la patria es primero”.

Para 1818 fue nombrado General en Jefe de los Ejércitos del Sur. Para el año de 1820, Guerrero tuvo varias batallas en contra del realista Agustín de Iturbide, quien al reconocer que no podía derrotar a “El Negro” como le llamaban sus detractores, le propone un diálogo dando paso a otro pasaje histórico: “El Abrazo de Acatempan”.

Este se llevó a cabo el 10 de febrero de 1821, sellando una alianza que une a los ejércitos insurgentes y realistas con la promulgación del Plan de Iguala el 24 de febrero. La guerra de Independencia culminó con la entrada del Ejército Trigarante a la Ciudad de México el 27 de septiembre de 1821.

Luego del fallido primer Omperio Mexicano, donde fue coronado Iturbide se erigió como primer presidente de México Guadalupe Victoria. Tras unas elecciones donde hubo enfrentamientos de grupos opositores el 1º de abril de 1829 Vicente Guerrero rindió su protesta como presidente. En su breve periodo como mandatario (ocho meses y medio) uno de los actos más trascendentes fue darle oficialidad a la abolición de la esclavitud que el 6 de diciembre de 1810 había lanzado Hidalgo, bajo el decreto promulgado el 15 de septiembre de 1829: “Son por consiguientes libres los que hasta hoy se hubieren considerado como esclavos”.

Guerrero fue traicionado el 15 de enero de 1831 al ser invitado a almorzar por francisco Picaluga a bordo del barco Colombo, en Acapulco, luego que recibiera 50 mil pesos por el ministro de guerra José Antonio Facio por instrucciones del vicepresidente Anastasio Bustamante. Tras un juicio militar fue fusilado el 14 de febrero de 1831 en Culiapam, Oaxaca. Fue nombrado benemérito de la patria.



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