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hace 2 meses
[Arte]

‘Los monstruos representan lo que es ajeno a nosotros’

Impartirá la escritora Nadia Salas curso-taller como parte del programa Entornos Digitales de la Sec

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‘Los monstruos representan lo que es ajeno a nosotros’
Foto: Zócalo | Gerardo Ávila
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Saltillo, Coah / Gustavo Ochoa-. Se dice que los monstruos, por más grotescos y malignos que puedan parecer, también sienten miedo, y es precisamente eso lo que los convierte en monstruos. Con la intención de encauzar el miedo que provoca la criatura que cada quien lleva adentro, Nadia Salas impartirá el curso-taller Monstruos, enfocado en jóvenes y en el cual se ahondará en la creación de estos seres literarios, así como su importancia a través de la historia.

Como parte del programa Entornos Digitales, impulsado por la Secretaría de Cultura de Coahuila (Sec), el curso pretende “abarcar un monstruo desde la perspectiva de los niños, lo que sentías como amenaza cuando eras pequeño o, incluso, cuando uno es adulto”, comentó la escritora en entrevista a Zócalo. “Vamos a abordar a los monstruos como personajes, tratar de crear uno y sacar el monstruo que llevamos dentro”, agregó.



‘¡Está vivo!’

En el curso-taller, el cual se llevará a cabo el 26 y 27 de este mes, y cuyos informes para los interesados pueden pedirse en .(Javascript debe estar habilitado para ver esta direccion de correo) y al teléfono 844 410 0594 , sus participantes revisarán la enorme tradición que tienen estos seres dentro de la literatura para identificar qué es lo que los distingue como avatares perversos de su entorno. “Vamos a repasar la historia de los monstruos, algunos pasajes que se han escrito sobre ellos, buscar situaciones, qué es lo que nos asustaba de niños y con eso, crear un monstruo que tengamos presente”, puntualizó.

Estas criaturas existen en la literatura y las artes como reflejo de las cuestiones que atormentaban a sus autores o la época en la que vivían. De manera que estas deben representar sí, un problema, pero también una solución. Para Salas, tanto los monstruos de letras como los de carne y huesos son “un mal necesario. Representan todo aquello que es ajeno a nosotros, en el sentido de que es algo desconocido. Siempre les hemos temido y hay que aceptarlos. Hay una frase de Julio Cortázar que dice que el mejor remedio para acabar con los monstruos es aceptarlos”, apuntó la miembro del Seminario de Literatura Francisco José Amparán, donde recibió el taller hace unos años.

No obstante, no todos los monstruos nacen, pues algunos se hacen, como es el caso del monstruo de Frankenstein, el preferido de la autora, cuya historia ejemplifica la presión que ejerce la sociedad sobre lo desconocido, lo aliena y no le deja, ninguna otra opción, más que tornarse agresivo.
Hay mucha gente que hace cosas terribles y tú los ves como personas normales. Su aspecto físico es totalmente normal. En cambio Mary Shelley te presenta un monstruo, una criatura totalmente deforme, que, al contrario, su interior no es nada espeluznante. Por lo menos en un principio, es un monstruo que lee, que tiene sentimientos, que quiere conocer, que quiere tener esta figura paterna”, apuntó la escritora. “Finalmente, el mundo es el que lo vuelve de la manera que es, un monstruo cruel”.



Catarsis

Si bien, hoy en día todos convivimos con un monstruo, un virus cuya compañía parece interminable, porque de él surgen muchos otros, como la soledad que provoca el confinamiento y el dolor que deja la partida de un ser querido. Con Monstruos, Salas busca brindar a los participantes una solución para aceptar los demonios que los afligen.

Al finalizar el curso, los participantes grabarán un video colectivo en el que cada quien personificará al monstruo que creó, así conquistando sus miedos al colocarse en la mente y piel de la criatura que ronda su imaginación.

“Al último escribimos en un papelito y eso ya es algo personal. Si lo quieres compartir, adelante y si no, te lo puedes guardar. Escribes en ese papel alguna experiencia que te haya marcado. Alguna experiencia dolorosa, algo con lo que estés lidiando, los demonios internos”, recalcó Salas. “Sí tiene ese aspecto terapéutico, que mas bien es una especie de texto o escritura catártica. Aunque realmente la mayoría de la literatura tiene que ser algo así, algo catártico”, finalizó la autora que participa en el libro colectivo Villa Diodati.


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