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hace 6 meses
[Coahuila]

¿Mami por qué yo nací sin manitas?

Chuyito llegó a este mundo sin sus bracitos, sus padres no sabían su situación, hasta minutos después de haber nacido

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¿Mami por qué yo nací sin manitas?
Gran mancuerna con su madre Fabiola, quien a los 19 años enfrentó con valentía una dura batalla que le presentó la vida
Ocampo, Coah.- No tuve tiempo ni de llorar, dice su madre Fabiola Hinojos, tenía que enfrentar la difícil situación que la vida me ponía cara a cara al ver nacer a mi niño con una condición especial, de la cual nos dimos cuenta, minutos después de que nació, en ese momento vimos que no tenía sus bracitos.

Con tan sólo 19 años de edad, Fabiola tenía a cuestas la gran responsabilidad de sacar adelante a su hijo, no sabía a ciencia cierta cómo, pero lo que sí tenía muy claro es que quería que su hijo fuera un niño feliz, sano e independiente.

Se casó a los 15 años con Israel Licón, joven igual que ella, dedicado al campo, aunque los dos fueron fuertes, él se quebró por momentos, no sabía qué hacer, pero unidos por el amor, a pesar de su juventud, hoy pueden decir que han cumplido la misión encomendada por la vida.

Hoy el pequeño Jesús Licón Hinojos, se acaba de graduar de kínder, pero no sólo eso, es un pequeño inteligente, para quien no hay imposibles, todo lo que se ha propuesto lo ha logrado hasta ahora y seguramente vendrán más retos que igual va a enfrentar y salir triunfante.

Desde sus primeros añitos, sus padres decidieron llevarlo a las instancias necesarias para que el pequeño recibiera atención, así que ahora a sus 7 años de edad, lo mismo escribe su nombre, que quita el papel a un dulce, come y juega lotería.

Son tantas sus habilidades que hasta realiza manualidades, todo utilizando solamente sus dos pies, Dios le quitó la bendición de sus manos, pero le dio una habilidad impresionante con sus pies, eso le ha permitido hacer, exactamente todo lo que se ha propuesto.

¿Cuál ha sido la pregunta más difícil, que te ha hecho Chuyito?,se le cuestiona a la madre, quien con orgullo ve cada una de las travesuras que realiza su pequeño.

De inmediato contestó: Siempre me pregunta ¿Mami por qué yo nací sin manitas?, es una pregunta que al principio me rompía el corazón, pero hoy ya no es así porque mi hijo ha logrado superar esa parte que le falta.

Yo siempre -agregó- le digo proque Diosito quiso que así nacieras y además hay muchas personas como tú y yo así te quiero mucho y tu papi y tu hermanito, todos te queremos mucho y queremos que seas feliz.

También dice: mi esposo y yo enfrentamos la situación de diferente manera, él se alejó un poco, cada quien lo vivió a su manera, los dos fuimos muy fuertes, pero siento que yo sufrí más por mi forma de ser y porque en ese momento no era tan apegada a alguien que me diera confianza de llorar, ni chanza tuve siquiera de llorar mucho.

Sí he llorado -agrega sin dejar de ver al inquieto Chuyito- nunca lo hice frente a él, ni cuando era un bebé, además tampoco lo hice tan seguido, porque yo sabía que tenía que ser fuerte, no tenía otro camino, por el bienestar de mi hijo y ahorita menos, porque para mí es un orgullo, ver todo lo que mi niño ha logrado.

“Aunque va creciendo y al rato habrá situaciones donde a lo mejor no me voy a poder contener, como cuando se graduó de kínder, me emocioné tanto que lloré, pero fueron lágrimas de orgullo por él, por mi niño que a los 7 años ha logrado tantas cosas como se ha propuesto”, dijo Fabiola visiblemente emocionada, mientras mostraba la fotografía donde Jesús aparece con su maestra y su certificado.

Entrevistada en su hogar ubicado en el pequeño poblado de Ocampo, Fabiola dice que ella quiere independencia para su hijo, propuesta en la que ya llevan un avance importante, porque junto con el hijo mayor Diego, han logrado hacer un gran equipo y todos han contribuido para que Chuy sea el niño independiente, vivaz y capaz de hacer lo que se proponga.

“Quiero que en un futuro sea alguien chingón, perdone la palabra, pero eso quiero para mi hijo y estoy segura que lo va a lograr, para eso me tiene a mí, a su papá y a su hermano, pero sobre todo a él, porque es tan inquieto que todo aprende muy rápido”, afirmó.

Fabiola y su esposo, no sabían que el pequeño Jesús sería un niño especial, ellos se dieron cuenta, justo cuando llegó a este mundo, se abrazaron y lloraron, pero sobre todo cobijaron en sus brazos al más pequeño de sus hijos.

Las habladurías del pueblo munca le han preocupado, porque ella tiene fijo su plan de vida: sacar adelante a Jesús, que sea exitoso e independiente, más de lo que ya es ahora.

Ver en las albercas a Jesús y hasta pegarle a la piñata, son actividades que cualquiera podría decir, es que no puede, no tiene bracitos, entonces no puede, pero para este inquieto niño nada de eso ha sido imposible y esas son actividades que disfruta, siempre con su hermano Diego, quien en muchas ocasiones ha puesto sus brazos para que su hermano menor difrute diversiones como el tiro al blanco, son la mancuerna perfecta, hasta en las travesuras que planean cada día.

¿Qué le dirías a las personas que piensan que es fácil cuidar a un niño especial?, se le cuestionó y dijo: pues yo les pediría que no juzguen la manera de ser de los papás porque a veces piensan que una es un ogro de mamá, cuando regañamos a los hijos especiales, pero la realidad es que lo que uno busca es esa independencia e inclusión de ellos que no los traten de manera diferente, porque no lo son, tenemos que tratarlos de la manera más normal que se pueda.

Casi de inmediato agrega: jamás debemos hacerlos a un lado diciéndoles tú no puedes o cosas como pobrecito no va a poder, eso no está bien no son pobrecitos, están tratando de vivir su vida como ellos pueden, lo más normal del mundo, en mi caso así es, porque no todos son iguales, aunque no tengan una condición especial.

La familia de Jesús, cada día avanza en el objetivo que se han fijado: lograr que el pequeño sea feliz, independiente y exitoso, que sus brazos no sean nunca una limitante en su vida, que su inteligencia y habilidades, lo lleven a triunfar igual que cualquier persona, para eso han trabajado juntos, porque a veces Fabiola tiene que salir del pueblo para que Chuyito reciba terapias y es su esposo, quien se queda al cuidado de Diego y así es su equipo, una gran familia, con un gran pequeño que está a escasos años de triunfar en grande, porque no hay barrera que lo detenga, sus brazos no lo limitarán jamás.


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