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hace 2 meses
[Piedras Negras]

Mención honorífica a la gratitud

En esta ocasión queremos compartir con ustedes una historia de gratitud de una de nuestras egresadas....

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Mención honorífica a la gratitud
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Piedras Negras, Coah.- En esta ocasión queremos compartir con ustedes una historia de gratitud de una de nuestras egresadas. Ella nos comparte una hermosa reseña:

“Mi nombre es Yesenia Cardoza Contreras. Soy originaria de Nava, Coahuila, hija de J. Guadalupe Cardoza Núñez y la señora Yesenia Contreras Pérez, crecí alejada de la sociedad, viviendo los primeros tres años de mi vida en un rancho propiedad de mi familia que se llama Rancho la Puerta del Palo Blanco, ubicado en un ejido de Nava, Coahuila, conocido ahora como La Vieja Sauceda.

Mi compañía eran mis juguetes, los animales, mi familia y un radio. Aunque no tuve muchos lujos, estoy orgullosa de mis padres y de todo lo que se han esforzado para que yo esté donde estoy.

Al entrar al kínder, nos vinimos a vivir a Nava, estuve un año en el kínder Bartolomé de Medina, después entré a la primaria Venustiano Carranza en el turno matutino, mi secundaria la hice en la Nueva Creación, que ahora se llama Vito Alessio Robles. Mis estudios de preparatoria los realicé en el CBTIS No. 239, con especialidad de Soporte y Mantenimiento al Equipo de Cómputo.

Las prácticas profesionales del ITPN las realicé en la planta Lear Corporation, donde trabajo actualmente como Auxiliar del Sistema de Calidad. Tengo 2 años y 9 meses de antigüedad y, como muchos, empecé desde abajo, como operador de producción, yendo a todas las entrevistas para vacantes que se abrían hasta que encontré el puesto ideal”.

Descubrimos a Yesenia, porque publicó este escrito en su red social de Facebook y queremos compartirlo con todos nuestros lectores:

“El viernes 13 de marzo de 2020, concluí mis estudios profesionales en el Instituto Tecnológico de Piedras Negras, en la carrera de Ingeniería Industrial, y aunque aún me falta un pasito para poder tener mi título, estoy completamente orgullosa de mi misma y de lo que he logrado, de levantarme cada mañana habiendo dormido pocas horas, de tener un trabajo estable, el cual inicié desde abajo y no tuve ventajas para estar donde estoy ahora”.

Esta carrera se la debo a un montón de personas que me apoyaron muchísimo, a mi tía Nina Cardoza. Nunca se me va a olvidar cuando me dio el folleto del Tec y me lo sugirió como universidad, me dijo que me apoyaba cuando lo necesitara y así fue. Gracias tía, ha sido un pilar muy importante en mi vida.

Al inicio de mi carrera fue muy difícil, no se los voy a negar; tener que irme a vivir a una ciudad que a pocos minutos de distancia de mi casa para mí era desconocida, con gente que no conocía. Aun así fue muy difícil estar sin mis papás, anhelaba pronto llegarán los viernes para salir, huir y llegar a Nava, Coahuila.

Esos primeros semestres mi papá me llevaba a Piedras Negras cada lunes por la mañana, gastaba en mí más de la mitad del sueldo que tenía por semana, quizá creen que no me daba cuenta de todos los sacrificios económicos y emocionales que ustedes invertían en mi educación, siempre pensé que quizá no valía la pena porque yo odiaba con toda mi alma el no poder estar con mis papás, aunque hablaba con ellos a diario.

Con el pasar de los semestres vinieron las crisis que me hacían pensar y sentir que esta no era mi carrera. Al finalizar el cuarto semestre dos amigos y yo nos pusimos de acuerdo para ir a dejar solicitudes de trabajo a diferentes fábricas en Piedras Negras, cual fue la sorpresa que en la primera fábrica nos contrataron como operadores. Los primeros meses de trabajo estaba de vacaciones, pensé durar esos dos meses libres solamente, después decidí posponer mi renuncia hasta pasado mi cumpleaños para poder festejarme. Empezó el quinto semestre y con él cambió mi rutina, ahora tenía un trabajo y tuve que cambiar mi horario de escuela a la tarde para trabajar por las mañanas, dejando a mis amigos de dos años en el turno matutino, fuera totalmente de mi zona de confort. Estaba decidida a renunciar en diciembre del 2017, a seis meses de haber empezado a trabajar, pero decidí esperar otros seis meses más para poder tramitar mi visa. Dos semanas antes de cumplir mi primer año trabajando me hicieron “Empleado del mes”, una semana después me cambiaron a Auxiliar de Sistemas de Calidad, mi actual puesto. Ya era “independiente” económicamente y podía aportar a los gastos de mi casa. Poco a poco empecé a aportar un poco más y hacerme de cosas que nos faltaban, dándonos unos pocos gustos con cada sueldo. Que gratificante es el poder apoyar y que complicado es ser un adulto....

Voy a cumplir tres años trabajando, uno como operadora y dos más como auxiliar. Lo más pesado fue cuando decidí ir y venir a la escuela de Nava a Piedras al mismo tiempo que trabajaba, casi no tenía tiempo para dormir, mucho menos para poder salir, y había ocasiones que tampoco podía ni hacer la tarea. Había días que ya no podía más, y aunque mil veces pensé en rendirme, mil más uno intenté no caer.

Gracias a esta carrera conocí excelentes amigos: Ángela, Marifer, Itzel, Paola, Mónica, Eliza, Max, Wendy, Diana, Johana, entre otros más, aunque no menos importantes. Compañeros estoy orgullosa de ustedes y pueden contar conmigo cuando me necesiten.

Les debo el poder concluir mi carrera a mi motor, mi orgullo, mi fuerza y mi coraje... mis padres: J Guadalupe Cardoza, y Yesenia ConPe, a quienes les tocó verme llorar, estresada, cada semana les hacía berrinche porque yo sentía que ellos se querían deshacer de mí y por eso me enviaban a Piedras Negras.

Siempre me dieron aliento y ánimos para poder salir adelante. Siempre me motivaron desde muy pequeña a lograr y luchar por mis metas hasta conseguirlas. Todos los valores que me inculcaron me hicieron una mujer responsable y de bien.

Estoy orgullosa de que ustedes sean mis padres y en nada me avergüenza la vida que tengo, y que tuve a su lado, con buenas y malas ha sido una vida maravillosa. Aún recuerdo cuando mi mamá me llevaba toda sucia al kínder porque me decía: “No ensucies tu traje” y la niñita quería jugar con tierra y su uniforme blanco.

También recuerdo cuando mi mamá me decía “Mi Inge” y yo me enojaba porque me faltaba mucho para terminar. Y ahora… aquí estoy graduada de Ingeniería Industrial, no con el mejor promedio, no fue con honores, pero estoy orgullosa de mí, de no rendirme a pesar de sentir tener todo en contra.

A mi hermano José Cardoza, que me interesa darle un buen ejemplo y quiera seguir hasta concluir su propia carrera. A mi novio, Jorge Ramos quien me apoyó incondicionalmente y con todo lo que estuvo a su alcance, me explicaba temas que para mí eran difíciles, me ayudaba a realizar investigaciones y siempre me demostró su cariño y su amor. A su mamá, quien me brindó cariño y me acogió como su familia cuando la mía se encontraba muy lejos.

A mi tío Armín Contreras y mi tía Claudia, que me brindaron un hogar y se preocupaban por mí. Gracias por todo su apoyo estoy realmente agradecida con ustedes. A mi padrino Gildardo Moncada, que también me ha apoyado durante esta etapa escolar, gracias por estar aquí y ser parte de mi vida.

A mis abuelos, Rigo, Lupe y mi abuela Betty, que al igual que mis padres, me apoyaron cada que pudieron, que también me daban palabras de aliento.

A mi abuelo el profesorGuadalupe Cardoza, que a pesar que hace 18 años no está aquí, siempre he querido saber si estaría orgulloso de mí. A la señora Juani Ibarra y su esposo, que me apoyaron durante los últimos semestres de mi carrera.

Y a toda mi familia tíos, tías, primos, que me han demostrado que están orgullosos de mí. Espero que cada persona que me deseó cosas buenas este tiempo, Dios se los regrese multiplicado. Espero me alcance la vida para demostrarles y regresarles algo de lo mucho que me han dado”.

La gratitud es un valor social y es sumamente importante para las relaciones humanas. Es así como el Instituto Tecnológico de Piedras Negras, forma profesionistas de clase mundial, con “Técnica y Humanismo para realizar el Espíritu”.


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