×
hace 1 mes
[Saltillo]

Derrochan los saltillenses fervor por la Guadalupana

Desde la noche del miércoles miles acuden a rendirle homenaje

Imprimir
Derrochan los saltillenses fervor por la Guadalupana
Foto: Zócalo
Escuchar Nota


Saltillo, Coah.- Es la fe la que hace a un pueblo desvelarse y cantarle desde el primer minuto Las Mañanitas a la Virgen, además de llevarle flores.

Tal como desde hace 488 años, este 12 de diciembre miles y miles de devotos de la Guadalupana en todo México le rezaron y cantaron y en el Santuario de Saltillo no podían faltar las escenas emotivas de los fieles.

Es la fe la que mueve a personas como Jovita Elizabeth, quien acudió al templo para encomendar a sus hijos, incluso a los que están por nacer. Ella se mueve lento entre la multitud, sin embargo eso no le resta ánimo para buscar la bendición de la Virgen para sus gemelos, que están a un mes de venir al mundo.

“Le pido que me ayude en el parto y que todo salga bien con mis bebés”, señala la mujer con ocho meses de embarazo.

Esa misma devoción mueve a llevar ante la Morenita a quienes acaban de venir al mundo. Es el caso del abuelo Miguel Ángel Zamora, quien lleva a su nieta Melany, de 5 días de nacida, para que la Guadalupana la cubra con su manto.

“Vengo a presentársela a la Virgen de Guadalupe, tiene 5 días de nacida. Le doy gracias a Dios, le doy gracias a ella, que la cuide mucho todos estos días”, expresa.

Desde la noche del miércoles y durante todo el jueves el Santuario, ubicado en Pérez Treviño y Murguía, fue testigo de una veneración que impulsa a encomendar a quien está enfermo e incluso a quien ya ha partido.

“Hoy cumple ocho meses que falleció mi mami”, recuerda conmovida la señora María, quien pide a la Guadalupana también por su padre, quien está enfermo de diabetes.

Fue un 12 de diciembre como cualquier otro, con los saltillenses llevando flores, veladoras, cantos y rezos al Santuario para visitar a la madre de los mexicanos, niños, jóvenes, adultos y ancianos.

Y en tal ocasión tampoco podían faltar los comerciantes, quienes además de comida ofrecieron toda clase de mercancías en la última gran vendimia antes de la Navidad.


Imprimir
te puede interesar