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[Internacional]

N-14, el cerdito que prueba respiradores para enfermos de covid

Las primeras pruebas se realizaron en "un centro de simulación con maniquíes"

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N-14, el cerdito que prueba respiradores para enfermos de covid
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Panamá.- En la camilla de un pequeño quirófano, entubado y anestesiado permanece el cerdito panameño N-14, mientras un grupo de doctores y veterinarios prueba con el animal nuevos prototipos de respiradores mecánicos para enfrentar la pandemia de covid-19.

Rodeado de máquinas, semitapado y bocarriba, el chancho respira con dificultad, mientras se escucha el ritmo monótono del respirador que lo mantiene con vida.

Sin saberlo, N-14, su número en la lista de cerdos con los que se ha experimentado, forma parte de un proyecto llamado Iniciativa Ventiladores por Panamá.

El plan, impulsado por la Secretaría Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación (SENACYT), busca desarrollar nuevos modelos de ventiladores mecánicos para evitar cualquier desabastecimiento si se produce un rebrote del virus.



El proyecto "comenzó a razón de la pandemia y al déficit de ventiladores que ha podido haber a nivel mundial", dice a la AFP José Manuel Trujillo, especialista en medicina crítica, terapia intensiva y ventilación mecánica.

Las primeras pruebas se realizaron en "un centro de simulación con maniquíes", pero ahora deben ser examinados con animales para comprobar su eficacia, agrega Trujillo.

Panamá, con cuatro millones de habitantes, presenta la mayor cifra de casos de covid-19 de Centroamérica, con 2.213 muertos y más de 104.000 contagios.

Pese a que el número de muertos y contagios diarios por coronavirus ha descendido en las últimas semanas, las autoridades temen un rebrote tras la reapertura gradual de la mayor parte de actividades económicas y el fin de las medidas de cuarentena.

Desarrollo local

Panamá busca "poder desarrollar localmente" medio centenar de respiradores mecánicos "en un corto tiempo" porque con la pandemia "puede haber picos" de infectados, afirma a la AFP Rolando Gittens, investigador y uno de los coordinadores de la iniciativa.

Uno de los principales problemas que hemos visto con esta pandemia ha sido la escasez de dispositivos e insumos a nivel global" por la alta demanda en todos los países, señala Gittens.

Para los ensayos los investigadores panameños utilizan cerdos sanos de entre 25 y 40 kilogramos, que son donados por una organización local de porcinocultores.

Los animales son primeramente sedados, anestesiados e intubados, para posteriormente conectarlos a un respirador mecánico convencional que sirve como control.

Tras practicarles varias pruebas, se les provoca una lesión pulmonar con agua salina que simula las dificultades respiratorias de un paciente con covid-19.

Cuando el cerdo tiene niveles críticos de oxigenación se le enchufa al ventilador experimental para mejorar su situación respiratoria.

Una vez recuperado, se vuelve a conectar con el primer ventilador para comparar los resultados obtenidos.

"Lo que queremos ver es que efectivamente el ventilador experimental se comporta igual que el ventilador control. Es una verificación de que los equipos estén funcionando adecuadamente", indica Gittens.

QUE NO SUFRAN

Tras unas dos horas y media de prueba, en la que se deben pasar varios controles bioéticos, al animal se le practica la eutanasia para luego ser incinerado o enterrado.

Lo que más tratamos es que durante el proceso nunca sientan ningún tipo de dolor ni molestia", dice a la AFP Juan Tapia, médico veterinario de la clínica universitaria.

Una vez terminadas las pruebas el animal se descarta, se tiene que eutanasiar porque no puede ser regresado a un lugar comercial porque ha pasado por un proceso de investigación", añade Tapia.

Por el momento, ya hay siete prototipos de respiradores mecánicos en sus distintas fases de prueba, de los que un par ya están en etapa final. Se han usado 14 cerdos en el proyecto.

Por la pequeña ventana de la puerta que da acceso al quirófano, ubicado en una antigua base estadounidense cercana al Canal de Panamá, se puede ver a N-14.

Inmóvil y lejos de terminar en un plato, los investigadores esperan al menos que el sacrificio de este cerdo de 31 kilos sirva para salvar la vida de enfermos de covid-19


Con información de Excélsior


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