×
hace 1 año
[Saltillo]

Peinados y amor para acercarse a su hija

Esta actividad se ha convertido en un ritual para estrechar su relación

Imprimir
Peinados y amor para acercarse a su hija
Saltillo, Coahuila.- Roberto Josué Peña Díaz es un padre de familia que por azares del destino se quedó solo con su hija Giselda cuando ella tenía 2 años. Desde entonces supo que tenía que aprender muchas cosas sobre mujeres. Una de ellas era peinar a la pequeña, lo cual ha logrado a lo largo de 9 años, por lo que ahora quiere compartir su aprendizaje con otros padres que tengan hijas.

Por tal motivo, Roberto emprendió un proyecto con el cual pretende acercar a los padres con sus hijas a través del peinado, brindando un curso en donde los papás podrán aprender a manejar el cabello de sus pequeñas, pero especialmente busca que estrechen sus vínculos.

“Fue medio frustrante porque yo llevaba a mi hija a la guardería y me la regresaban bien peinadita. Fue cuando dije que yo quería llevar así a mi hija, bonita, bien peinada. Con el tiempo fui aprendiendo, es algo padre para compartir”.

Sin embargo, con el paso del tiempo Roberto se percató de que más allá de tener la obligación de aprender, peinarla resultaba un ritual en el que ambos se conocían cada vez más, convivían con mucha felicidad y los hacía más cercanos.

“Cuando le pregunté a mi hija por qué le gustaba que la peinara ella me dijo: ‘porque fue algo que hiciste por mí’, y como papá son cosas que nos marcan. Siempre tenemos la idea de que el hombre es el que mantiene (económicamente) y no. El papá también puede ser cariñoso, y eso hace que seamos muy buena pareja y nos llevamos muy bien”.

Incredulidad es lo que en un inicio genera entre las personas cuando conocen que Roberto peina a la pequeña Griselda, pues la sociedad siempre les ha dicho que “la mamá es la que peina”. Pero en su caso no es así.

“Más allá del chonguito, de la trenza, es un vínculo. El peinado ha sido el comienzo para tener una relación más cercana. Al final esos cinco o 10 minutos que la peinas, son momentos de los dos. Se hace un vínculo invisible, no necesariamente te das cuenta, pero ahí está”.



GRANDESRETOS

Para Roberto, el comenzar con esta costumbre ha generado grandes resultados en su relación padre-hija, ya que con el paso de los años se ha tenido que enfrentar a diferentes retos con el crecimiento de la pequeña Giselda, quien ya tiene 11 años.

“Te permite acercarte en situaciones más grandes, ya nos ha tocado vivir situaciones de niña más grande, de adolescente, y ha sido más sencillo porque nos tenemos confianza”, comentó el padre de Giselda.

Poco a poco, el hecho de que Roberto peine a su hija va tomándose con normalidad entre la gente que va conociendo, quienes en primera instancia pensaban que era broma el hecho de que cada mañana él realice los peinados de su pequeña.

Sin embargo, también para la pequeña Giselda que su padre le dedique tiempo para aprender a peinarla, e incluso maquillarla, es un tesoro. Para ella que su papá prefiera invertir su tiempo en peinarla que en otras actividades es lo más valioso.

“Lo disfruto mucho, la verdad. Para mí es un logro, él se preocupó por mí. Me sentí especial porque mi padre se esfuerza para mí, para convivir conmigo, para que me vea bonita, y eso me hace sentir bien”, mencionó Giselda.

PARA APRENDER A PEINAR

El curso se llevará a cabo el próximo sábado 6 de octubre, de 10:00 a 14:00 horas en el salón Angie, ubicado en la colonia República Poniente y tendrá un costo de 650 pesos, lo que incluye todo el material para aprender algunos peinados para sus hijas, así como un break, entre otras sorpresas que Roberto tiene preparadas.


Imprimir
te puede interesar
similares
https://www.zocalo.com.mx/images/site/edit_icon.png