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Reencienden los hornos; el acero está protegido

Aún falta eliminar el impuesto del 25% que cobra Trump a las acereras de México por las importaciones

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Reencienden los hornos; el acero está protegido
El pasado 6 de febrero Alonso Ancira, presidente de AHMSA, alertó el riesgo de gran afectación por la desactivación de aranceles
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Monclova, Coah.- El Gobierno Federal subió otra vez el switch para reencender los aranceles de 15 por ciento contra acero chino que ingresa con prácticas desleales de comercio al país y aunque así amaina el aguacero, la tempestad no desaparece porque no hay garantías de que las naves siderúrgicas mexicanas naveguen a puerto seguro debido al gravamen de 25 por ciento de Estados Unidos contra acero mexicano.

Especialistas prevén que no habrá presión de los precios del acero a la alza y que el mercado nacional continuará descontrolado debido a la inundación de acero estadounidense que exporta millones de toneladas a México sin pagar un solo peso de impuesto.

En cambio, el gobierno de Donald Trump impuso ese tributo fiscal desde el 1 de junio de 2018 contra el acero proveniente de México no obstante el acuerdo de libre comercio, y Altos Hornos de México aseguró en febrero que por ese concepto ha registrado afectación directa e indirecta por alrededor de 250 millones de dólares que han dejado de ingresar en caja.

Luego que ayer la Secretaría de Economía publicó en el Diario Oficial de la Federación la salvaguarda en el sector siderúrgico consistente en gravamen de 15 por ciento provisional a seis meses contra importaciones de acero chino, lo cual entra hoy en vigor, Ismael Leija Escalante líder del Sindicato Minero Democrático, afirma que la titular de la dependencia Graciela Márquez es parca porque da la impresión que no muestra mucho interés.

“Como que no le quería entrar a la aplicación de aranceles contra el acero chino y además ese 15 por ciento es insuficiente y en lugar de provisional a seis meses, debe ser indefinido porque además está el arancel que Estados Unidos aplica a México por 25 por ciento”, añade el dirigente obrero.

El 1 de febrero de 2019, la secretaria de Economía, Graciela Márquez, pareciera que daba el tiro de gracia a las acereras mexicanas y cientos de miles de empleos al ordenar la eliminación de la salvaguarda creada en octubre de 2015 por el gobierno de Enrique Peña para restringir la importación de acero proveniente de países sin libre comercio con México principalmente China.

Acorralado entre la espada y la espada, el licenciado Alonso Ancira Elizondo, presidente del Consejo de Administración de AHMSA, el pasado 6 de febrero alertó en rueda de prensa el latente riesgo de supresión de 2 mil empleos directos en esa empresa.

La veladora parecía consumirse, pero el 22 de febrero en su conferencia mañanera, el presidente Andrés Manuel López Obrador anunció la restauración de los aranceles lo cual fue reiterado tres días después por el subsecretario de Economía, Ernesto Acevedo.

El 19 de febrero anterior, López Obrador ni siquiera sabía que el sector siderúrgico mexicano estaba postrado en cama luego que Graciela Márquez quitó la vacuna del 15 por ciento de arancel contra el acero chino.

No solamente eso, sino que ella el 8 de febrero asumió una actitud intransigente y hostil en reunión con el empresariado de las siderúrgicas mexicanas de donde dependen alrededor de 700 mil puestos de trabajo.

El senador Armando Guadiana relata que el 19 de febrero acompañado de Raúl Gutiérrez, presidente de Deacero, vio a López Obrador en Monterrey durante la ceremonia de inauguración del Salón de la Fama de Beisbol y que le comentaron que el acero mexicano continuaba aún descobijado contra el acero chino que compite con precios irreales, y además costos cubiertos por el gobierno de ese país.-

Setenta y dos horas después López Obrador apenas amaneció y en su rueda de prensa anunció la reactivación de los aranceles; ¿qué hubiese sucedido si Armando Guadiana no informa al Mandatario de la frialdad de Graciela Márquez a las acereras? El silencio es la respuesta más válida.

Justamente a un mes desde que el subsecretario de Economía, Ernesto Acevedo reiteró el compromiso de López Obrador de respaldar al sector siderúrgico, la dependencia federal publicó ayer la salvaguarda en el Diario Oficial de la Federación y una parte del documento dice lo siguiente;

“Que al persistir la ausencia de condiciones para una competencia libre de distorsiones entre las industrias siderúrgicas de diferentes países, aunado a una caída en los precios y una desviación del comercio por el aumento de la oferta mundial del acero, resulta urgente y necesario establecer un aumento del impuesto general de importación para 186 fracciones arancelarias de productos siderúrgicos, de las familias de placa en hoja, placa en rollo, lámina rolada en frío, laminada rolada en caliente, alambrón, tubos sin costura, tubos con costura, lámina recubierta, varilla y perfiles”.

TRANSITORIO

Único.- El presente Decreto entrará en vigor al día siguiente de su publicación en el Diario Oficial de la Federación y su vigencia concluirá a los 180 días naturales contados a partir de su entrada en vigor.

Dado en la residencia del Poder Ejecutivo Federal, en la Ciudad de México, a 22 de marzo de 2019.- Andrés Manuel López Obrador.- Rúbrica.- El Secretario de Hacienda y Crédito Público, Carlos Manuel Urzúa Macías.- Rúbrica.- La Secretaria de Economía, Graciela Márquez Colín.- Rúbrica.

Las naves siderúrgicas mexicanas tienen un enorme hoyo por donde sigue ingresando agua porque el 1 de junio de 2018 el presidente estadounidense Donald Trump aplicó un injusto y arbitrario arancel de 25 por ciento a las importaciones provenientes de México, Canadá y Europa.

De acuerdo a informaciones por esos días, México y Canadá unieron fuerzas contra los aranceles impuestos por Donald Trump y respondieron con tasas impositivas a productos estadunidenses, y la afectación es desde entonces de gravámenes de 25 por ciento al acero y 10 por ciento al aluminio.

Entre las medidas que anunció el gobierno mexicano fue la aplicación de aranceles a lámparas, embutidos manzanas, uvas, arándanos y quesos de Estados Unidos, pero pese a insistencia del sector siderúrgico mexicano de que lo haga también contra el acero a través de la medida “espejo” consistente en ojo por ojo, no hay respuesta.

Sin embargo, el senado y gobierno mexicano pretenden resolver por la vía diplomática y no mediante represalias como se le conoce en materia de economía cuando un país devuelve la pedrada con acciones similares-

Hay críticas de que el Gobierno de México es el único país del mundo que responde con un raquítico 15 por ciento de arancel y provisional a seis meses que ahuyenta inversiones, mientras que Europa, y Brasil lo aplican con porcentajes mucho muy superiores para proteger sus empleos.

Peor aún; fuentes especializadas opinan que China con todo y aranceles intentará engañar al utilizar como trampolín a países con acuerdos comerciales con México para introducir su acero al país como por ejemplo Vietnam que ni siquiera posee plantas siderúrgicas.

Las primeras tres semanas de febrero fueron de suspenso y nerviosismo porque la Secretaria de Economía, Graciela Márquez ni siquiera recetaba aspirinas al sector siderúrgico para combatir la avalancha de importaciones de acero barato chino que hoy, sigue compitiendo deslealmente en México, y por eso la acerera sofistica su producción para escapar del acecho asiático.

Los precios del acero en picada, AHMSA estaba contra las cuerdas, por lo que se accionaron las sirenas de alarma y el nerviosismo se estacionó en las oficinas generales de la firma que preside Alonso Ancira y que dirige Luis Zamudio. Mientras Estados Unidos no elimine el arancel de 25 por ciento, nadie podrá echar campanas al vuelo.

La esencia del problema, reiteran fuentes, es que China está produciendo alrededor de 800 millones de toneladas de acero por año y dada la importante caída de su crecimiento, sólo consume 400 millones por lo que el excedente lucha por acomodarlo en cualquier rincón del planeta al precio que sea y como sea,

Las endebles medidas del gobierno lopezobradorista para proteger los 700 mil empleos de la industria siderúrgica es como un tornillo que no embona. Se observa una salida del laberinto, pero sigue cerrada la puerta porque el Gobierno de México no decide aplicar también aranceles a Estados Unidos.


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