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Regresan al ocaso del imperio mexica

Revela el investigador Eduardo Matos Moctezuma los factores que propiciaron la caída de Tenochtitlan

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Regresan al ocaso del imperio mexica
Foto: Zócalo | Agencia Reforma
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Ciudad de México.- Los factores que propiciaron la caída de Tenochtitlán y Tlatelolco fueron múltiples y actuaron conjuntamente, asevera Eduardo Matos Moctezuma, investigador emérito del INAH que expuso virtualmente el tema durante el ciclo de Lecturas Estatutarias de la Academia Mexicana de la Lengua (AML), corporación de la que forma parte, ayer cuando se cumplieron 499 años del hecho.

Cuatro componentes se conjugaron, cual jinetes de un Apocalipsis: el sicológico, el económico-político, el sanitario –que involucró a la viruela– y el militar. Como parte de este último, la lengua contribuyó de manera significativa, porque La Malinche, quien dominaba el español y varios idiomas indígenas, así como Jerónimo Aguilar, que hablaba maya, tradujeron a Hernán Cortés las acciones de los mexicas y le previnieron, por ejemplo, de los caminos donde los esperarían huestes, explicó el arqueólogo en entrevista.

La Malinche, como traidora, constituye uno de los mitos que deberían desterrarse en la historia de este periodo que se imparte en las escuelas, dice, consultado sobre si ameritaría replantearse la enseñanza de la Conquista.


“Es muy común considerar que La Malinche y los tlaxcaltecas son traidores. No lo son, por una razón: Malinche no era mexica; si lo hubiera sido y sirviera a Cortés como traductora, entonces sí, pero ella no era mexica, era de un pueblo cerca del actual Coatzacoalcos, en Veracruz. Sabía de la expansión mexica con fines tributarios, entonces lo que ella estaba haciendo era defender, en todo caso, a su pueblo, igual que los tlaxcaltecas.

“Ellos estaban constantemente asediados por el mexica. No los llegaron a conquistar, pero sí había un asedio y apoyaron a Cortés, igual que otros pueblos, como los huejotzingas, porque era una forma de quitarse el peligro de ser atacados o de liberarse de la imposición mexica. Están defendiendo a sus pueblos; por lo tanto esa idea de que son traidores también debería ponerse en su verdadera dimensión”, insta el arqueólogo.


Otro de los mitos populares, añade, refiere a la quema de las naves de Cortés.

“En la escuela primaria se nos decía que Cortés había llegado y quemado las naves. No es cierto. Cortés y Bernal Díaz (del Castillo) lo dicen con toda claridad en sus escritos: lo que hizo fue envarar, o sea, encallar las naves en las costas de Veracruz, porque de esa manera evitaba, primero, que se quisieran regresar en las naves algunas de sus gentes que estaban inconformes de que hubiera desobedecido las órdenes de Diego Velázquez, Gobernador de Cuba, y también porque quizá debió tener en mente que podía aprovechar los aparejos de las naves para usarlas, como lo hizo, más tarde en la batalla del Lago de Texcoco.


“Cortés jamás quemó las naves, al contrario, las hizo encallar en la costa”.


Unos y otros factores se imbrican en la caída de Tenochtitlan, como el sicológico. el sanitario y el militar, puntualiza Matos, ganador del Premio Nacional de Ciencias y Artes 2007..






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