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hace 1 mes
[Saltillo]

Renacen adultos mayores con una nueva identidad

El asilo Ropero del Pobre indaga sobre su pasado

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Renacen adultos mayores con una nueva identidad
Saltillo, Coah.- La vida los llevó ahí, el viaje o trayecto se desconoce, algunos solo recuerdan pequeños datos de su pasado.

El recordar dónde nacieron o de dónde son originarios es imposible para ellos, sin embargo, han perdido más que eso, pues las diversas causas que los llevaron ahí también les hicieron olvidar su identidad.

Tormenta, Valentina, Toñito, son los nombres con los que ahora se les llama por los pasillos del asilo Ropero del Pobre, sin embargo, el encontrarles esta identidad, fue más difícil de lo que parece y donde varias personas tuvieron que intervenir.

“Todas son historias maravillosas, desconocemos su pasado, no tenemos detalles de qué haya pasado antes de que entraran por esta puerta”, comenta Paulina Udave, directora del asilo de ancianos Ropero del Pobre.

Paulina Udave señala que recuerda la llegada de cada uno de ellos, aquel hombre que se presentara con el nombre de Tormenta, había vivido por mucho tiempo debajo de los puentes, no hablaba ni caminaba, con el paso del tiempo pudo dar a conocer algunos datos, de los cuales se desconoce si son ciertos, sin embargo, ahí se le brindó un hogar y una nueva identidad, ahora le llaman José Tormenta, después de que lo registraran el 19 de marzo, Día de San José.

“Tratamos siempre de buscar e indagar alguna información para ellos. Lo que se hace después es que con los datos que vamos recabando, tratamos de saber si existe y de ahí buscar nombres de papás, hijos o su lugar de origen, y con algunos de esos casos sí hemos logrado dar con su identidad”, agrega.

Tras una intensa búsqueda, posteriormente personal del Registro Civil genera un certificado de inexistente, después se crea el acta de nacimiento, un nuevo nombre con nuevos datos.

Sin embargo, las historias siguen, Valentina, es sorda, se desconoce hasta su edad y debido a esto también se dificultó saber más de su pasado, sin embargo, se le dio este nombre por el Día de San Valentín. Ella es alegre, como puede se da a entender de lo que le gusta hacer, comer y más, algunos ya entienden qué es lo que platica, pues no utiliza el lenguaje de señas que se conoce, ella solo busca la forma de hacerse entender.

De Toñito poco se sabe, pues asegura llamarse Antonio y dice ser originario de Guanajuato, es difícil poder entablar una conversación con él, pues las palabras cambian en cada frase, además cada vez que se le pregunta por su apellido, este lo cambia.

Ahora todos ellos tienen una identidad, que no solo los ayuda a identificarse de los demás, sino que adquieren un nombre acorde a su personalidad, e historia de vida.

“De esta manera podríamos decir que nacen nuevamente como ciudadanos, con todos sus derechos y obligaciones, tienen una identidad nueva a partir de este momento”, finalizó.


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