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hace 1 mes
[Glam]

Silbet Chavez Reynoso

Promesa juvenil del Softball, heredó de su madre la pasión por el deporte.

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Silbet Chavez Reynoso
El practicar un deporte rudo, no impide disfrutar de su belleza y feminidad.
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Sabinas, Coah.- Softball es la pasión que solo comparten quienes saben lo que es hacer una carrera, ponchar a alguien en primera, atrapar una bola en el aire, frenar la carrera del equipo contrario en home, quien ama así el bate y la bola, ama igual la vida, gane o pierda.

En su último año como jugadora de la categoría infantil, Silbet Chavez Reynoso compartió su pasión por el softball, en exclusiva para periódico Zócalo.

“La mujer que más admiro es mi mamá, Wyn Reynoso, ella me transmitió la pasión por el softball, desde pequeña la acompañaba a sus entrenamientos, torneos, y nunca vi a nadie más disciplinada y comprometida que ella, cualidades que aprendió de mi abuela Pilar.

A los 11 años me sumé al equipo femenil y desde entonces supe que era lo mío, la adrenalina que se siente en el campo es tan difícil de describir, la emoción corre por la sangre, el equipo, la bola, el bate y tú son uno mismo.

Con mi equipo diablas, hemos sido 4 veces campeonas en categoría libre y obtuvimos el tercer lugar a nivel nacional.

En el softball he conocido gente increíble, como mi entrenador Alejandro Castro, profesionalmente quisiera ser como él, nunca se queda con nada, nos comparte todo lo que sabe, todo lo que aprende, se dedica en cuerpo y alma al equipo.

Muchas niñas de mi edad aún piensan que este tipo de deportes es para hombres, porque es fuerte y rudo, pero como cualquier deporte cuando le tomas amor, los beneficios son muchos, mantienes tu mente y tu cuerpo activos, no eres presa fácil de vicios, vagancia o malos pensamientos, no sufres de enfermedades físicas o emocionales como la obesidad o la depresión, porque tu energía y atención están en el campo.

Todos tenemos talento para algo, el trabajo es descubrirlo, considero que la familia hace una gran diferencia con su apoyo, en mi caso mis papás son mis principales fans, comparto todo lo que hago fuera y dentro del campo con ellos.

Y aunque tengo grandes sueños en el mundo del deporte, también sueño con ser una brillante ingeniera química y me divierto como cualquier quinceañera de mi edad, lo único diferente es como distribuyo mi tiempo, entre las clases de la preparatoria, los entrenamientos y torneos, pues este es mi último año dentro de la categoría infantil, ya ingresaré a la categoría libre, me enfrentaré a personas más grandes, con más experiencia y eso me emociona, porque este deporte nos enseña que a veces se gana y a veces se aprende pero nunca se pierde.

Es mucho más que un juego, es un sentimiento que se lleva en la sangre y el corazón, creo que si todos sintiéramos una pasión por algo, seríamos más felices, porque estaríamos más contentos, quien lucha por una meta, no tiene tiempo de estar triste o meterse en problemas, solo se concentra en lo que desea lograr”.

Silbet Chavez, jugadora de la liga femenil de softball.


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