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hace 3 semanas
[Arte]

Tensa Esther García su Arco de Histeria

Concluye la escritora una trilogía poética enfocada en el cuerpo

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Tensa Esther García su Arco de Histeria
Foto: Especial
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Saltillo, Coah.- La poesía de Esther M. García (Chihuahua, 1987) se despliega como un tríptico visual. Una pieza de arte pictórica que inició con Mamá es un Animal Negro que va de Largo por las Alcobas Blancas (2017); La Destrucción del Padre (2019), y cierra ahora con Arco de Histeria. El Libro Negro, con el que ganó el Premio Nacional de Poesía Carmen Alardín 2020, que otorga el Consejo para la Cultura y las Artes de Nuevo León (Conarte).

Los poemarios se inspiran en obras de la escultora francesa Luoise Bourgeois y en las relaciones familiares. Ya que si el primero de los libros se centró en la figura de la madre, el segundo en la del padre, este tercero habla desde el punto de vista de una hija violentada.

“Las tres obras trabajan desde el cuerpo: la madre que es el cuerpo que da a luz, el cuerpo paterno que está agonizante y este último libro trata el cuerpo de la hija, el cuerpo vulnerado y violentado que necesita construir mecanismos para sobrevivir al ambiente tan hostil en el que vive”, explicó la autora a Zócalo.

El título del libro entabla una relación directa con la escultura homóloga de Bourgoise que, a su vez, se inspira en las teorías sicológicas de mediados del siglo 19, en las que se decía que la histeria era una enfermedad única de las mujeres, idea que es rebatida por la escultora en su pieza al presentar un torso andrógino.

Así, el trabajo de la poeta, también indaga en la tradición de esos estudios que señalaban a la mujer como “no una persona, sino un objeto que estaba contenido en el útero y, que para los griegos, el útero lo que contenía era un animal. El animal más bello de toda la existencia, era la mujer”. Esa idea fue tratada por el poeta clásico Semónides de Amorgos en su poema Yambo de las Mujeres, en las que compara y transfigura a la mujer en diversos animales como la yegua o la perra, todos ellos “son entes oscuros” excepto la abeja, que es un animal trabajador.

Así, esta idea es también retomada por García en su poemario, en la que trabajó “con esos arquetipos. Así como con las definiciones de Aristóteles e Hipócrates que decían que todo lo malo que le sucedía a la mujer era por tener un útero. Entablo una relación en la tradición histórica, social y literaria en relación con los poderes que dominan el cuerpo de la mujer, un poder que la mujer no tiene, pero que sí poseen otros”, señaló.


Tradición compleja

Arco de Histeria. El Libro Negro, fue elegido de 23 poemarios por un jurado conformado por Ana Franco Ortuño,
Iván Cruz Osorio y Roxana Elvridge-Thomas, quienes destacaron “la complejidad de recursos lingüísticos en favor de la poesía, y que concatena una situación política y sicológica de corte feminista, en paralelo con un diálogo visual e histórico que construye una revisión de la histeria como estigma de lo humano-femenino”.

Todo eso confluye en la voz narrativa del libro, la cual está basada en Blanch Withman, paciente a cargo del padre de la neurología Jean-Martin Charcot en el hospital de La Salpêtrière.
“Es ella quien está narrando su historia, en la que habla sobre cómo estas violaciones y abusos a su cuerpo la llevan a crear mecanismos para sobrevivir. La histeria que cuenta este personaje es una tetrealización para sobrevivir, es por eso que uso varios mecanismos para narrarla en las divisiones que contiene el libro, llamadas lecciones: Hístera, Histerón, Útero; El Teatro de las Histéricas, y Disección”.

Así, este trabajo de García, como los dos anteriores ha comenzado a “encontrar una nueva forma de contar la poesía que no solo tiene que ver con el verso”, detalló la autora y ejemplificó con su libro La Destrucción del Padre, en la que se juega entre lo narrativo y poético mediante el recurso de la epiclesis.

“He tenido ciertos cambios en cuanto a la versificación y a la estructura. Me he volcado a la complejidad de los recursos lingüísticos que se emplean desde Mamá es un Animal Negro, y se hicieron más complejos en La Destrucción del Padre, y aquí en Arco de Histeria se mezclan notas al pie, recursos que parecen un diario, así como entradas de diccionario con definiciones que no son las que conocemos, sino definiciones que podría ver una histérica con base en su cuadro sintomático.

“Es un libro que se aleja mucho a la concepción que tenemos de un libro de poesía que, a mí, me parece ya muy anticuado. Después de leer Decreación, de Anne Carson, la poesía de Chantal Maillard o la de Mario Montalbetti, he descubierto otras formas de ver la poesía, estructurarla, decirla y contarla”, concluyó la ganadora del certamen nacional dotado con 75 mil pesos.


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