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hace 4 semanas
[Arte]

The Night da palabra a la violencia; echa luz a su ‘Ciudad Gótica’

El libro ganador de la tercera Bienal de Novela Mario Vargas Llosa, muestra un oscuro Caracas

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The Night da palabra a la violencia; echa luz a su ‘Ciudad Gótica’
Saltillo, Coah.- Durante el 2010 un apagón sumió en la oscuridad a Caracas, convirtiéndola en un infierno negro, un callejón de crimen y muerte. Así lo relata Rodrigo Blanco Calderón en The Night (Alfaguara, 2019), libro ganador de la tercera Bienal de Novela Mario Vargas Llosa.

The Night recorre dos historias principales, la primera es la investigación de una ola de feminicidios que aquejan a las calles venezolanas; mientras que la segunda es la recuperación biográfica del poeta Darío Lancini. Ambas narrativas sirven como un río del que se desprenden turbulentos arroyos: la vida de personajes secundarios que aparecen en el libro, como los sonidos de fantasmas de la madrugada.

Según explicó Blanco a Zócalo, el libro aborda un análisis del mal, del lenguaje y el mismo proceso de ficción, a la vez que critica y habla de su país, ya que “The Night tiene una relación muy fuerte con la crónica delictiva y otros puntos de fuga que conectan, incluso, con cierta literatura fantástica y gótica, en una expresión de la tensión que tengo con la lectura. La novela termina siendo un ejercicio para asimilar la historia de mi país en los últimos 20 años porque, para mí, la ficción es un modo de encontrarle sentido a las cosas; no sé si es la mejor forma de hacerlo pero sí la mejor que yo tengo”.

the night

Voz cruenta
El libro de Blanco Calderón se publicó originalmente en 2016, año en el que cuajó el germen original de su historia, nacida como una forma de liberarse de la preocupación que le provocó la crisis energética, anunciada por el entonces presidente de Venezuela, Hugo Chávez en 2009.

Es con ese telón de fono, en el que explotan esa serie de feminicidios investigados por el escritor Matías Rye y el psiquiatra Miguel Ardiles, ambos tstigos de esa maldad que, oculta en la conciencia humana, brilla como ojos de gato en lo más profundo de la noche, y clava sus garras en cada individuo y nación, especialmente en América Latina, tierra enriquecida en historias y terrores.

“Hay diferentes tipos de violencia pero en América Latina esta (la violencia) es una especie de aire que todos respiramos. Eso supone, por una parte, un beneficio porque cuando tienes episodios, anécdotas y momentos de violencia tienes, en principio, cosas que contar. Pero también se presenta un reto de analizar el origen del mal y la violencia, y que no se transforme en una especie de efectismo y celebración de esos hechos, disfrazado de denuncia.

“Creo que la violencia es un mal inherente a la civilización humana, pero particularmente en América Latina hay una dificultad institucional para contenerla en el día a día, aunque no es característica de aquí, sino que también hay reflejos en Estados Unidos o países europeos que, si bien tienen otros tipos de violencia, allá emergen como una especie de chorro en busca una salida, y terminan en eventos raciales o terroristas”, detalló a Zócalo el autor de Los Terneros.

El personaje de Pedro Álamo es quien da voz a una de las frases más lapidarias del libro: “estoy convencido que todo el mal del mundo empieza en ellas. En las palabras”. Un aforismo poderoso, pues a través de estas es que se conoce el mundo, y puede nombrarse, darle un rostro a lo abstracto, un asidero a la memoria.

Esa profunda perversidad del ser humano se libera por sus palabras; en el caso de The Night a través de juegos de palabras que funcionan como un símbolo del retorno a ese estado primitivo y animal que domina al ser humano.

“Lo que nos define y nos diferencia de las otras especies con las que compartimos el planeta es el lenguaje; es el primer patrimonio netamente humano, y lo que ha permitido todas las otras formas de desarrollo y ‘progreso’ tecnológico que van más allá de sobrevivir, pero también sirve para pasar el tiempo, hablar de cosas que no están allí o que no existen.

“Eso tiene un doble matiz, porque el lenguaje es el origen de la ciencia y el arte, lo que más nos eleva de nuestra condición animal, pero a la vez es también una fuente constante de malentendidos, disensiones y disputas, peleas y dolor, por eso es necesario que nosotros, como escritores y lectores, tengamos una visión tan aguda del lenguaje, para decidir sobre cuál matiz tomar, y por eso el personaje principal, quien tiene una conciencia aguda del lenguaje, suelta esta frase, para él las palabras han sido dos cosas: una forma de ganarse la vida, pero también un camino que conduce a la locura y al mal”, explicó Calderón.

Géneros imposibles
The Nigth habla, por medio de distintas voces, sobre una realidad cuarteada. Es un libro que no teme presentar una crítica a través de los subgéneros literarios, especialmente por el llamado “realismo gótico”, el cual funciona como visibiliza el profundo miedo que habita ese universo caraqueño de caos y desesperanza, donde ya no pueden existir novelas rosas y, mucho menos, una obra policial.

“La novela plantea desde el principio la imposibilidad de ciertos géneros literarios en diversos contextos políticos y sociales. En una sociedad como la venezolana actual, en la que se cometen una gran cantidad de crímenes que todo mundo sabe quién los cometió y no hay un necesidad de encontrar al perpetrador, sino que lo que se busca es saber cómo lograr que este vaya a la cárcel, porque generalmente los criminales se encuentran relacionados con altas esferas de poder, un género como el policíaco es inverosímil. No es creíble que un policía presencie un crimen y con las herramientas de la deducción aplique la ley.

“Los subgéneros, en cambio, tienen una relación más cercana con ciertas coyunturas sociales, y The Night discute esa cuestión y sus diversos problemas de verosimilitud contextualizado”, concluyó.


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