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hace 4 semanas
[Coahuila]

Un caballero de la política

“La vida no es como se vive, sino como se recuerda”...

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Un caballero de la política
Sabinas, Coah.- Espléndido atributo humano es la memoria, que privilegia sucesos relevantes, que son parte de la historia.

Al evocar la historia del municipio de San Juan de Sabinas,de la Región Carbonífera y de la Nación, es factible retomar varias páginas que resaltan la extensa trayectoria política- sindical del experimentado líder minero: Don Julián Muñoz Uresti.

De origen humilde fue el sexto de los diez hijos que procreó el matrimonio formado por el señor Víctor Muñoz Cumpián y la señora Novata Uresti Ruiz.

Nació en el año 1930 en el barrio Cuatro del mineral de Agujita, municipio de Sabinas, en el seno de una familia trabajadora dedicada a las labores del campo.

Después de unos años la familia se fue a vivir a la colonia Flores Magón de la ciudad de Sabinas, continuando con las actividades del campo en las que al igual que sus hermanos, Julián también apoyaba a don Víctor, su padre.

En su niñez asistió a la escuela primaria Eduardo E. París en la misma colonia, donde cursó hasta tercer grado, debido a la difícil situación de esa época, lo que los obligaba a ocuparse del trabajo desde muy temprana edad.

Desde su adolescencia aprendió oficios de albañilería, carpintería y de electricidad.

En el año de 1950 y contando con veinte años de edad, fue registrado en el Partido Revolucionario Institucional como miembro de las juventudes priístas en el municipio de Sabinas, iniciando así su trayectoria partidista.

En 1956 solicitó empleo en la empresa minera A.S.A.R.C.O en el mineral de Rosita, municipio de San Juan de Sabinas.

De esta manera ingresa al S.N.T.M.M.S.R.M. Sección 14, en el cual por su empeño y capacidad de dirigir logró su primera comisión sindical en el año 1957 como comisionado de vivienda, dando principio a una trayectoria sindical que habría de brindarle diversas oportunidades al ocupar posiciones privilegiadas para él y sus seguidores más cercanos, tanto en el Sindicato Minero Nacional, como el Partido Revolucionario Institucional, quienes por años ocuparon diversos puestos públicos en el municipio, en el estado y en el país.

La personalidad de un líder de su tiempo se amalgama con un tanto de virtudes y algo más de valores que hicieron más objetiva la figura del viejo líder minero, ícono de la política…..un Caballero de la Política como lo expresó en su ceremonia luctuosa el profesor José Federico Borjón.

Don Julián Muñoz Uresti, poseedor de una memoria excepcional, en el arte de la política alcanzó un extenso conocimiento. Procuraba aprender día a día, acostumbraba utilizar diversos medios de comunicación e información para tener conocimiento de la problemática en todos los niveles.

Su sentido de responsabilidad lo ponía de manifiesto al estar interesado en todo momento en contribuir al bienestar social, al cuidado del medio ambiente, al estar interesado en las necesidades educativas, en su interés por la promoción de la cultura, al impulsar también actividades recreativas y deportivas, además lo más importante y a la fecha sigue siendo una necesidad apremiante: La creación de fuentes de empleo que garanticen el desarrollo económico del municipio.

Toda esta actividad que realizaba ponía de manifiesto el amor por nuestra patria, su pasión por el trabajo, su manera de buscar el cambio para conseguir mejores condiciones de vida para todos.

Su amor por el conocimiento y su sencillez en el trato para quienes acudieron a él, dejó una huella tangible de su espíritu de servicio y altruismo, que lo hizo merecedor del cariño y del aprecio de la gente.

Fue un líder auténtico, quien a pesar de situaciones adversas mostró fortaleza y entereza para continuar de pie siempre luchando por su ideología política- sindical, dando muestra del temple del que estaba hecho.

¿Cómo olvidar a quien les dio un lugar dónde vivir, junto a su familia?, a la persona que becó los estudios académicos de un miembro de la familia. A quien gestionaba una rápida atención médica ante el IMSS, por la gravedad de la enfermedad de un familiar. A la persona que hizo posible un trabajo, que permitió llevar el sustento a las familias.

Podrá pasar el tiempo, hoy son ya dos décadas de su partida, pero las huellas imborrables serán por siempre esas obras que realizó y que nos hará recordar al político que no tuvo sucesor, al inolvidable líder minero. Que su legado de generosidad y buena fe era un imperativo ético y moral que llamaba a su consciencia. En uno de los procesos electorales en el que participó en 1990 como candidato a la presidencia municipal, solicitó que se llevará a cabo mediante la consulta a la base con mesa receptora de votos, apostándole a la democracia, ganó la elección interna del P.R.I, y la constitucional.

Don Julián práctico en todo momento una política de puertas abiertas, destacó como legislador de diálogo y conciliación, dónde resaltó una fecunda labor en bien de la comunidad y del sindicato minero, defendiéndolos siempre de las injusticias.

Definitivamente supo aplicar de manera efectiva la combinación de su talento, experiencia, trabajo y acciones directas y concretas, como prueba de la impresionante sabiduría que poseía y con la que logró sortear muchas situaciones de derrota, de victoria y de grandes satisfacciones.

La fuerza sindical seguirá latente en su imagen, quedando prendado su ejemplo de unidad y lealtad, un legado de un ejemplo formidable de más de 45 años de lucha y trabajo.

Conservar su imagen y su ejemplo es la mejor forma de rendirle tributo y honrarle.

Su batalla personal contra la leucemia llegó a su término el día 17 de agosto de 1999 en la ciudad de Monterrey Nuevo León a los 69 años de edad. Falleció tranquilamente y en paz, por haber recibido en vida todo lo que anhelo. Con certeza ese día tuvo la dicha de presentarse ante el creador con sus pequeñas manos absolutamente llenas de amor por las obras que en su misión supo cumplir en su paso por esta vida.

Sus restos mortales reposan en la cripta familiar en el Panteón Santa Rosa de su amada Nueva Rosita.

Desde su deceso hasta la fecha sus hijos Julián, José Carlos y Martha Alicia además de su nieta Ira- Ali han participado como regidores en el ayuntamiento del municipio de San Juan de Sabinas porque así de esta manera han sabido honrar su imagen y su ejemplo.

Ciertamente el gran líder se ha ido conforme con todo lo vivido, porque estas fueron sus palabras en alguna de tantas entrevistas: “La vida me ha dado más de lo que merezco”.

Y como dicen “ Nadie es profeta en su tierra” es una verdadera ironía que a pesar de haber vivido para servir, al igual que varios personajes ilustres que forjaron la historia de San Juan de Sabinas, por falta de gratitud hasta la fecha, no ha merecido el honor de que algún sitio público de la localidad e incluso de la región, lleve el nombre del gran Caballero de la Política: Don Julián Muñoz Uresti.

Escrito por la Profesora Gema Flores Leija.


Entérese

» Fue un líder como pocos han existido, pues supo ganar la admiración y respeto de grandes políticos, al igual como el de su gremio y el de la gente del municipio y de la región, mismos que brindaron un apoyo fundamental para ganar las elecciones a la diputación local (1967-1970), la diputación federal (1976-1979) la presidencia municipal (1982-1984) y nuevamente presidencia municipal (1991-1993), además de diversas carteras en el comité del Sindicato Minero al lado del líder Nacional don Napoleón Gómez Sada, quien en todo momento y durante varios años apoyó y mostró una simpatía especial por don Julián.

» Su vida fue el reflejo de un buen discípulo que recibió y supo dar sabor (sentido) y luz para la vida de muchos, caminando siempre hacia un fin verdadero, transmitiendo alegría y cariño a quienes se acercaban a él.

» Sus acciones pudieron haber significado poco, pero dieron gratos momentos para innumerables familias.


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