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Paola A. Praga
Publicado el miércoles, 11 de marzo del 2015 a las 15:03
Saltillo, Coah.- Sheridan tiene 9 meses, vive en el ejido Biznaga, en Arteaga, y lleva una válvula oculta en su cabecita, la que apenas puede sostener con el cuello. Nació con hidrocefalia y además requiere un trasplante de córneas para poder ver.
A una hora de Saltillo, el pequeño no cuenta con la atención médica especializada que requiere debido a su enfermedad, ni tampoco con el recurso económico, y aunque los médicos han informado a su familia que tendrá retraso sicomotriz, la esperanza de su recuperación la mantiene viva.
“Mi embarazo era gemelar, se me reventó la bolsita de la niña, se le fue acabando el líquido y al momento de la cesárea nació muertita; él estuvo tres meses en la incubadora y el doctor dijo que el oxígeno le dañó sus ojitos, las retinas, y dicen que él no va a ver”, cuenta su madre, Adriana Aguilar Martínez, de 17 años.
La operación, que aún no se define por la falta de la donación de las córneas, tiene un costo de 200 mil pesos, cantidad con la que no cuentan sus padres.
El caso de Sheridan es apoyado por el grupo Hatikva, integrado por estudiantes y miembros de la sociedad civil, entre ellos Alan Sosa, y quienes organizan una colecta con amigos y familiares.
“Es muy difícil estar con un niño enfermito, pero lo queremos mucho, él no entiende lo que pasa, pero lo vamos a sacar adelante”.
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