Hasta que es domingo después de la comida, tienes más de 40 años y tus amigos no pueden estar contigo porque están con sus esposas(os) y sus hijos, hasta que tus padres fallecen, hasta que tus hermanos(as) necesitan tiempo a solas con su pareja y se les dificulta hacer un hueco en su agenda para ti.
No es importante tener pareja hasta que tus hijos son adolescente y ya no quieren seguirte a todos lados, les da flojera ir con sus abuelitos o cuando es viernes por la noche y antes cenaban juntos pero ya no tienen tiempo porque ahora se va con su pareja o sus amigos.
No es importante tener pareja hasta que quieres hablar con alguien de tus cosas personales, de cómo te sientes, tus sueños, tus miedos, tus cosas divertidas que no le puedes contar a otras personas porque no le tienes tanta confianza o porque ya se pasó el momento y ya no tiene sentido platicarlas.
Te vas acostumbrado a tu soledad, el primer año es buena, es agradable tener tiempo para ti, hacer cosas que te gustan solamente a ti y tu ex nunca te quería acompañar, es sano trabajar en tu salud, comer mejor, ir al gimnasio, estudiar una maestría o dedicarle más tiempo a tu negocio.
Son metas positivas pero ni el dinero ni los títulos profesionales te pueden abrazar ni escuchar. Un hogar sin amor se convierte en oficina, nunca paras de trabajar, te llevas más trabajo a tu casa, o te vuelves adicta(o) al orden y a la limpieza, te inventas un pasatiempo para estar ocupada(o) para no pensar, para no sentir tu soledad.
Después de un año (máximo) tu cerebro ya supero la ruptura, está listo para volver a amar y entregarse completamente a la búsqueda del amor de pareja, si tienes mucho miedo, rencor o desconfianza, que en el exterior se presenta como “a mí no me importa tener pareja” perdiste el equilibrio en tu vida.
Lo normal sano es crecer, reproducirse y morir, la parte del crecimiento nunca se detiene si no descansas: siempre habrá una meta nueva que conseguir mejor sueldo, mejor carro, mas viajes, mas conocimiento y reconocimiento, un cerebro ocupado en exceso bloquea la capacidad de enamorarse y no llega a su punto máximo de felicidad.
Un cerebro enamorado produce 600 ng/dl de dopamina cada vez que tiene un encuentro sexual con el amor de su vida, comprar (lo que sea) solamente produce 200 ng/dl de dopamina que es el neurotransmisor estrella para sentir placer, motivación y creatividad.
Es la sustancia que te ayuda a reír a carcajadas, a encontrarle placer a las cuestiones cotidianas, además abrazar al amor de tu vida o tener un orgasmo con ella o el, ayuda a sentirte ternura, empatía, conexión emocional y plenitud en tu vida diaria.
Los abrazos curan la soledad, los abrazos de una persona que te importa y tú le importas mucho también. No es importante tener pareja hasta que es demasiado tarde. Te invito a revisar tu caso en el consultorio.
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