“ No es que la economía no tenga importancia, pero el hombre alguna vez se ha preguntado: ¿A donde va la humanidad?, ¿cuál es el futuro?, ¿cuál es la responsabilidad con la vida? La vida humana es casi un milagro en el enorme silencio mineral del universo”. Mujica
No, escribo para ti.
Sino para nosotras que apenas nos asomamos a caminar tus pasos.
Albadas por la gran luz, nacimos de cada uno de los asombros, regalos de tus ausencias.
Ni madre noche pudo opacar la claridad de tu lucha, desde ti, tan de nosotras.
No te escribo a ti, sino a las voces del pueblo, de sus sentidos, canto a su sabiduría, valor y belleza, y el amor que sentimos por ellas quienes creemos que el pueblo es bueno.
No escribo para ti.
Guerrillero histórico
Vestido de noche, evadido de estrellas que intentaban rasgar
con ráfagas la historia para borrarle signos y arribo.
No escribo de ti.
Porque hacer odas al prócer republicano quien rechazó riquezas, a la compañía del bocho y de la escoba, es sólo vislumbrar la linterna de Diógenes y no la razón de Seneca.
Por eso no voy a escribir de ti
sino de las palabras origen y herencia para nuestro abolengo pueblo.
Reseña del trabajo humano, verdadera riqueza de las naciones
Eco de luchas y de amaneceres en la frontera.
No escribo de ti
Escribo de nosotras, crianza de libertad, intención de tu lucha.
Escribo de América Latina donde tu memoria ubicaba la patria.
Escribo de Manuelita, tu compañera de ceremonia, y cargo quién partió con sus tres patitas hacia la secoya donde ahora ambos reposan como semilla para la memoria.
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