Se dice que recordar es vivir; vivir en el pasado trayendo al presente acontecimientos en los que de alguna manera formamos parte en este país, nuestro México querido.
Hablar de México es hacerlo con verdadero orgullo, con amor a nuestra tierra y con un sentimiento de gratitud a Dios por haber depositado en ella infinidad de bendiciones.
La cocina mexicana, por ejemplo, es extensa y variada dependiendo el lugar -ciudad o estado- siempre encontraremos platillos para degustar con sazón diferente, pero todos en verdad deliciosos.
Contamos con una gastronomía de excelencia que se ha preservado a través de generaciones y que se lleva al plano internacional al igual que nuestra música, cultura, danza y más.
Debemos sentirnos verdaderamente emocionados, pero también comprometidos con nuestro maravilloso país. Esta tierra hermosa en la que nacimos y que tanto nos ha dado.
Un México que quizás no hemos aprendido a cuidarlo como se merece, porque hemos hecho caso omiso de las advertencias que nos llegaban en su oportunidad; ante todo, en años recientes.
Nuestro México ha tenido todo para que los mexicanos disfrutáramos de su riqueza proveniente de recursos naturales. Hay que decir que siempre se dejó en manos de políticos las decisiones importantes, sin que nadie con verdadero sentido de responsabilidad, fuera capaz de señalar la serie de arbitrariedades y abusos que algunos malos funcionarios cometieron.
A pesar de que en el pasado hubo corruptelas por parte de algunos funcionarios o líderes metidos a la política, nunca como hoy el país vive la traición que viene de parte de quienes se jactaban de ser “diferentes”.
Su hazaña destructora está a la vista de todos, misma que empezó hace siete años con un individuo resentido y ha continuado con una mujer que se jacta de ser la “primera Presidenta” de nuestro país.
Presidente, con e como debe ser de manera correcta y no con el invento de la “a” para modificar la gramática y pretender trascender.
Aunque para trascender no se requiere modificar formas gramaticales; por el contrario, para ser un buen gobernante se requiere actuar con firmeza, con honestidad, con valor, con respeto, luchar por la justicia y ante todo, sentir mucho amor por la Patria.
En su actuar se observa lo que es un buen gobernante; una persona con valores, con principios que busca ofrecer siempre lo que es mejor para todos los ciudadanos, lo mejor para el país.
Sin embargo, nos ha quedado muy claro que toda la verborrea en campaña para la presidencia fue una estafa a los ciudadanos, a los votantes que creyeron en las mentiras de un individuo, no sólo rencoroso, sino dispuesto a traicionar a México.
Porque un cambio radical de un régimen antes democrático, para instaurar la dictadura en nuestro país, es traición a nuestra patria. ¿Lo dudan? Las mismas frases pronunciadas en su momento por Fidel Castro, Hugo Chávez, Maduro, han sido repetidas por López Obrador y por la científica que tenemos gobernando.
Claudia Sheinbaum de haberlo querido, pudo haber modificado el rumbo; el desastre que recibió de LO. No quiso hacerlo y mostró su verdadero rostro desde el primer momento de asumir el poder. Ella continuó con la destrucción de instituciones. Impuso extranjeros en puestos claves; en Educación modificaron planes de estudio porque se trata de que los estudiantes reciban formación ideológica no la enseñanza que les corresponde según los planes de la SEP que seguramente ya los eliminaron.
Nuestros hospitales están hechos un verdadero desastre. Los médicos mexicanos se esfuerzan por atender pacientes en lugares donde ni siquiera existen medicamentos. Pero eso sí, para justificar los recursos regalados al régimen cubano para sostener su dictadura, se realizan supuestas contrataciones de médicos de la isla. Además, como si fuera poco, se regala nuestro petróleo a un dictador. Para ello se miente, se engaña a quien lo permite. Se compra el silencio que se convierte en complicidad con una pensión que asegura la da el gobierno o la Presidente.
¡Falso! La aportación viene de los impuestos del contribuyente. Así que usted que la recibe no tiene compromiso con el Gobierno, menos aún con políticos que nos están robando de la manera más descarada.
Lo peor de todo es que la delincuencia ha crecido peligrosamente en siete años. Si se les ha dejado “trabajar” debe ser como pago por la ayuda recibida en las elecciones. Alguien ¿de verdad alguien se creyó el cuento de que Morena gobierna la mayoría de los estados?
Nada hay oculto en esta vida y menos para nuestro vecino del norte. Confiemos en que los que han traicionado a México caigan pronto.
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