Detalló que tiene un efecto de sedación, de letargo y de poner como “zombies” a las personas, quienes quedan inmóviles y pierden la noción del tiempo.
Y alertó de que esta sustancia no tiene color ni olor, por lo que quien consume cualquier otra droga adulterada con fentanilo puede caer en sobredosis con facilidad.
“Hemos escuchado experiencias de usuarios que han consumido fentanilo en pastillas y otros no tienen idea sobre si ha sido fentanilo o no, pero platican que han tenido la experiencia de que la heroína trae un efecto más potente y, por eso, asumen que han consumido fentanilo”, contó.
El experto advirtió de que esto pone aún más en riesgo a la población migrante, pues cuando consiguen alguna sustancia no tienen la posibilidad de saber si está adulterada con fentanilo.
“Las personas no se dan cuenta hasta que lo consumen y tienen un evento de sobredosis, es la forma de detectar la presencia de fentanilo”, indicó.
La experiencia del migrante con las drogas
Enrique Alarcón de la Paz es un migrante del centro de México que llegó a Juárez y ha consumido fentanilo, por lo que ingresó al Programa Compañeros para tratar su adicción.
“Sí he consumido fentanilo, en forma de pastillas y en mi experiencia ha sido difícil porque es una droga muy fuerte, la cual me ha hecho vagar por la calle, hacer muchas cosas desagradables por la adicción que tengo. No es algo grato, es una droga muy fuerte, la cual me ha hecho llegar hasta el fondo”, confesó.
Recomendó a las personas evitar el consumo de cualquier droga, pues una adicción lleva a otra.
“La primera vez sentí mejor que la heroína, sentí la euforia, a los jóvenes les digo que no la prueben, ninguna droga, porque una cosa te lleva a otra”, expresó.






















