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Excélsior
Publicado el lunes, 16 de marzo del 2026 a las 19:59
Ciudad de México.– El despliegue de seguridad anunciado por las autoridades aeroportuarias para restringir el acceso de unidades de plataforma (como Uber y Didi) al Aeropuerto Internacional Benito Juárez (AICM) se mantiene activo, aunque con una aplicación dispar entre sus dos terminales. Mientras que en la Terminal 1 se respira un ambiente de vigilancia estricta, en la Terminal 2 el control luce rebasado por la demanda de los usuarios.
En la Terminal 1, el acceso por el Circuito Interior, entre Fuerza Aérea Mexicana y la avenida Capitán Carlos León, presenta una notable concentración de fuerzas de seguridad. En un recorrido realizado por esta casa editorial, se constató la presencia de:
– Cuerpos de seguridad: Policías antimotines, Policías Auxiliares adscritos al AICM, elementos de la Marina y la Guardia Nacional.
– Logística: Grúas de la Subsecretaría de Control de Tránsito posicionadas estratégicamente.
Aunque las autoridades realizan principalmente labores de vialidad para evitar congestionamientos, la presencia de los agrupamientos funciona como un inhibidor para el levantamiento de pasaje por parte de conductores de aplicación, quienes enfrentan el riesgo de ser sancionados o retirados del circuito.
El contraste es evidente en la Terminal 2, donde el dispositivo de seguridad luce significativamente más flexible. Pese a que el anuncio oficial indicaba que las unidades de aplicación solo podrían descargar pasaje y no recogerlo, en el área de llegadas se observaron filas de usuarios esperando activamente los vehículos solicitados digitalmente.
Aunque algunos elementos de la Guardia Nacional intentaron retirar de forma verbal a los conductores de Uber y Didi, el personal asignado resultó insuficiente para contener el flujo de vehículos. El servicio de los taxis autorizados por el aeropuerto continuó operando con normalidad, aunque conviviendo directamente con la persistente presencia de la competencia tecnológica en las bahías de arribo.
A pesar de la ambigüedad en la vigilancia de la T2, el AICM mantiene la postura de que el servicio de taxis por aplicación no cuenta con la concesión federal para la carga de pasaje en zona federal. Esta disparidad en la aplicación del operativo genera confusión entre los viajeros, quienes navegan entre el rigor policial de una terminal y la libertad de facto en la otra.
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