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Entre Telones
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02 Diciembre 2019 04:09:00
La dimensión desconocida
Por: Fausto Morantes Jr.

Hoy voy a platicarles la historia de Don Gaudencio Flores, personaje singular de un pueblo no muy conocido, o no conocido, a Don Gaudencio, le gustaba mucho tomar, donde fuera posible, en las cantinas, bares, restaurantes, hoteles, casas, calles, avenidas, callejones, banquetas, esquinas, postes, etc., etc., tomaba tanto, que siempre perdía la noción del tiempo, la del habla, la de andar, perdía todo, sin saber dónde había dejado sus cosas… Problema era llegar a su casa, ni idea tenía de la ubicación, muchas veces sus amigos o compadres, lo dejaban literalmente recargado en casas que no eran de él, pero con tal de salirse de la bronca, ahí lo dejaban, acomodadito en una casa desconocida, bien dormidito, como un bebé, el pequeño detalle, se daba cuando despertaba súbitamente, y obvio quería entrar a “su casa”… ¡¡¡Abranme!!!.... ¡¡¡Ya llegó el mero el mero de esta familia!!!... ¡El que los saca de pobres!... ¡Toc!... ¡Toc!... Soy yooooooo… ¡¡¡Abranme!!!.... ¡Tengo frío!... ¡Quiero ir al baño!.... Tanto escándalo… provoca la ira de los dueños de la casa… que le hablan a la policía, llegando en minutos por el rijoso… ¡¡¡Epale…epale!!!... Que se traen… ¿Por qué me llevan?.... Solo quiero entrar a mi casa… Neta… Solo eso… Señor esta no es su casa… Aquí lo dejaron por equivocación, lo vamos a llevar a la comandancia de policía, pero si nos dice dónde es su casa… Lo llevamos… ¡¡¡Esta es mi casa!!!... Aquí me dejaron mis amigos… Y si aquí me dejaron… esta es mi casa… ¡¡¡Y voy a entrar!!!.... Señor no puede entrar…. ¡No es su casa!.... Observe la casa bien… NO… ES… LA… SUYA… ¿¿¿A ver????... Mmmmmm…. ¡¡¡A…Chinga!!!.... No es la mía…. ¿Dónde está la mía?.... ¿Quién ingaos la cambió?.... Si aquí estaba… En la mañana que salí, les juro, que aquí deje mi casa, y ahora está otra, no se vale… ¡Voy a exigirles a estos malnacidos!... Que saquen su casa de aquí, y pongan la mía…. ¡No se vale!....¡¡¡Quiero mi casa!!!... Señor tranquilo…. Su casa nunca ha estado aquí… Está en otra parte, solo necesita caminar un poco más y listo… llega a su casa… ¡Que no!... Si aquí me dejaron… es que aquí es…. Y punto… A ver señor… ¿Tiene una identificación?... Claro que tengo mire… Que chulo salí en esa foto…. Mírela bien…. Ya vi bien la foto… amigo… Claro que es Usted… Ahora vea usted la dirección… A ver… Dice: Sierra de la Madre Ada número 52, Colonia Las Sierras… Ahhh si… ahí vivo yo.,.. Y que calle dice… allá en ese letrero…. Av. Carranza… Ahhhh… Aquí no es ¿Verdad?... ¡NO!... ¡Pos llévenme a mi casa!... Por ahí hubieran empezado… ¡Vamonos!.... Ya lo suben en la patrulla… uno de los oficiales le pregunta… ¿Oiga pos que le paso?... Y contesta Don Gaudencio, con rostro de resaca y fantasmal, es que entré a la dimensión desconocida, eso pasa cuando tomo unas cuantas copitas… pierdo la razón y se me olvida hasta quien soy, pero ahorita ya vengo de regreso… Al ver mi credencial… Me acordé dónde vivo…. Y quien soy… ¿Oiga Don?... Si eso le pasa cuando toma… Yo creo que debería dejar la bebida ¿No cree?... Dejarla… ¿Yo?... Nombre…. Si es dónde mejor vivo, en la dimensión desconocida… Van a ver cuando llegue a casa… Se van a dar cuenta…

Al fin llegan a la casa de Don Gaudencio Flores… Tocan la puerta los oficiales y sale de la casa la Doña, con una apariencia ruda y dominante, que intimida a los policías… Oiga…

Este… Eje… Este… Buenas Noches… ¡¡¡Días totejo!!! (Le interrumpe la Doña)… Por eso días… Aquí le traemos… A… Este a su…. ¡Mi marido!.... Si ese mero… Y para qué quiero a es caón… Es un imbécil, zángano, bueno para nada, cree que con traer dinero es suficiente…. Este… Doña... Ahí se lo traemos…. Si quiere aquí se lo dejamos…. Pues claro que van a dejarlo… Va a ver cómo le va a ir…. Que de un solo golpe se le va a quitar lo borracho… ¡Traigan! A ese animal… que le voy a dar con ¡TODO!... Traiganlo… Que aquí lo estoy esperando… No va a sentir lo duro, sino lo tupido… Gracias oficiales, ustedes ya cumplieron su deber ahora sigue cumplir el mío, y ya verán y oirán, que bien lo cumplo… Vamos por el señora…

En trayecto rumbo la patrulla, los oficiales comentan entre sí, oye pareja… Esta caón… lo de la doña... Si pareja… ¿Qué hacemos con Don Gaudencio?... Se me hace gacho dejarlo en su casa… Pobrecito… Llegan a la patrulla… ¡¡¡DON GAUDENCIO!!!… ¿Qué cree?... Lo vamos a llevar de nuevo, a la dimensión desconocida….

Muchas veces el alcohol hace olvidar las penas, pero no es un buen camino, como a Don Gaudencio te pude llevar a la dimensión desconocida, pero corres el riesgo de perderte en ella y sea difícil tu rescate. Nos vemos la otra semana.

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