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Alejandro Encinas
Alejandro Encinas
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Alejandro de Jesús Encinas Rodríguez (Ciudad de México; 13 de mayo de 1954). Es un político mexicano de izquierda, miembro del Partido de la Revolución Democrática y ex Jefe de Gobierno del Distrito Federal. Fue candidato a presidir su partido durante las elecciones de 2008 frente a Jesús Ortega. Actualmente se ha declarado nula la elección ante la Comisión de Garantías del Partido de la Revolución Democrática, pero se espera que Alejandro Encinas vuelva a contender por el puesto en la siguiente elección.

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04 Enero 2011 04:04:42
211, el preámbulo
Malos augurios enmarcan el inicio de 2011. El país enfrenta un escenario lamentable. 2010 dejó una zozobra que se resume en los actos violentos que costaron la vida de decenas de mexicanos inocentes, víctimas de la fallida estrategia de combate al crimen, como Marisela Escobedo, quien murió por exigir justicia tras el asesinato de su hija y la liberación del presunto homicida por jueces corruptos, así como la afrenta que representan las acciones de la delincuencia organizada en Durango, Guerrero, Michoacán, Morelos, Nuevo León, Tamaulipas y otras regiones, han puesto —como ha sucedido en los últimos años— en entredicho la capacidad del Estado para cumplir con su responsabilidad primigenia de garantizar la seguridad de los ciudadanos.

La precaria situación económica de los mexicanos inicia el año con aumentos en los precios de bienes y servicios: ajustes en el precio del gas, que podría alcanzar 10.65 pesos por kilogramo, con lo que un cilindro de 20 kilos subirá a 213.05 pesos; para la electricidad se espera un aumento de 11.2%, más el acostumbrado desliz mensual en los combustibles, que incrementará el costo de la gasolina Magna a 8.84 pesos por litro; Premium, a 10.14 pesos y el diesel a 9.20 pesos. A esto se suma el aumento en el costo del peaje en carreteras del orden de 3.37%, lo que incrementará el costo en la distribución de las mercancías.

La agenda nacional estará marcada por los asuntos de seguridad pública y economía, donde incidirá de manera fundamental el inicio formal del proceso electoral federal de 2012 el primero de octubre, y de las precampañas de los aspirantes a la Presidencia de la República, en la segunda quincena de diciembre.

2011 será un año de gran tensión política, pues se conjugarán los reacomodos entre las principales fuerzas, derivadas de las elecciones locales donde se elegirá gobernador —Guerrero, Baja California Sur, Nayarit, Michoacán y Edomex—, y la renovación de los órganos de dirección de PRI y PRD, con el papel que desempeñarán de manera decidida los poderes fácticos, en particular la beligerancia de los medios en la promoción de sus propios candidatos; la actividad militante de la jerarquía eclesiástica en su cruzada contra “talibanes laicistas”, y el papel que asuman las fuerzas armadas, en momentos en los que, por un lado, se busca regular sus tareas en asuntos que competen a la autoridad civil y, por otro, se dictan normas que violan garantías constitucionales de los ciudadanos, como las que dio a conocer en un comunicado el pasado 28 de diciembre la I Región Militar-24/a Zona Militar, en el que se arroga atribuciones para limitar la libertad de tránsito y establecer reglas para la detención y “revisión” de ciudadanos en los “puestos de control”.

2011 será además un año de definiciones cruciales para el futuro del país. En particular, para la izquierda y el PRD, mismo que no puede continuar en la espiral de división y actuar errático, y que requiere resolver su litigio interno con la elección democrática de una nueva dirección que dé unidad y certeza en su conducción. En ello será determinante el proceso de selección de candidato a la presidencia del partido, que cruza en primera instancia por la definición de la política de alianzas electorales, su relación con el movimiento social y sus propios liderazgos.

La clave en esta definición será la elección en el estado de México, que, más allá de la importancia que por sí misma representa la entidad con el padrón electoral más numeroso del país —10 millones 284 mil electores— y que es gobernada por el aspirante mejor posicionado del PRI a la candidatura presidencial, será el espacio donde la izquierda defina el desenlace de un largo debate sobre el perfil de su discurso, así como la forma como participará en la contienda presidencial.

La elección mexiquense se ha asumido por muchos analistas como el primer paso en la carrera hacia Los Pinos, y en ella los partidos políticos deben dar señales claras al electorado, por lo que es importante que la izquierda avance unida en un solo frente electoral, con un mismo candidato, pero lo es más que quienes aspiran a representarla en la campaña presidencial abonen en ello.

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