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Rodolfo Naró
Rodolfo Naró
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Rodolfo Naró, nació en Tequila, Jalisco, el 22 de abril de 1967. Es autor de varios libros de poesía, casi todos reunidos en la antología Lo que dejó tu adiós (2016), así como de las novelas El orden infinito (2007), finalista del Premio Planeta Argentina 2006, Cállate niña (2011) y Un corazón para Eva (2017). Twitter: @RNaro

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18 Enero 2019 06:05:00
Gelman
“Se pasa de inocente a culpable en un segundo”, le pedí a Juan Gelman que escribiera ese verso suyo, mi favorito, en mi libreta de notas. Fue el día en que Federico Campbell celebraba su cumpleaños 69, esa tarde nos sentamos a la mesa sólo seis personas, entre ellas Gelman y Mara, su esposa. Iniciaba julio y afuera la humedad del mediodía auguraba tormenta.

Después de hablar sobre política local, del partido Argentina contra Alemania en el Mundial de Sudáfrica cuyo desenlace vimos en la televisión, la plática poco a poco se fue centrando en el poeta, su tiempo como guerrillero en las Fuerzas Armadas Revolucionarias, a finales de los 60 del siglo pasado. Su posterior filiación al movimiento armado Montoneros, donde fue secretario de prensa. La persecución. Su vida en el exilio. Su llegada a México en 1988. Pero sobre todo, la conversación se centró en las pesquisas para encontrar a Macarena, su nieta, robada del vientre de su madre, por la dictadura militar argentina.

Como si se tratara de un capítulo de novela negra, Gelman comenzó a relatar lo que había padecido desde el asesinato de Marcelo, su hijo, y de su nuera María Claudia, perseguidos por su militancia de izquierda, hasta la culminación de lo que llamó: “la obsesión de mi vida”, encontrar a su nieta, en ese momento sin rostro, sin nombre, sin paradero.

Alrededor de la mesa con mantel largo y cubiertos de plata que Carmen Gaytán, nuestra anfitriona, presidía; mientras sonaba el tintineo de las copas de vino, la voz del poeta, gastada por el cigarro que aún comiendo sostenía entre los dedos, iba sin prisa y nos llevaba de México a Argentina, del parisino Buenos Aires a las brumas de Montevideo; a tantos viajes infructuosos, a tantas entrevistas con autoridades ineptas, antropólogos forenses y falsos testigos, tras la más mínima pista: su nieta.

“Ese día tan anhelado fue en abril del 2000. El primer encuentro con Macarena llegó 23 años después de su nacimiento. Mi nieta nació en un sótano de la policía uruguaya, en el que semanas más tarde mataron a su madre después de traerla al mundo”. Nos confesó Gelman, ayudado por la memoría de Mara, quien no perdía oportunidad de revelar ciertos detalles.

Luego de tantos años de anhelar el momento de conocer a su nieta, los grises y tristes ojos de Gelman volvieron a llenarse de vida al relatar el encuentro con Macarena en compañía del obispo de Montevideo, quien había servido de mediador con la familia adoptiva de su nieta. Aunque más tarde vendrían las pruebas de ADN para demostrar la paternidad, la certeza de la sangre y los rasgos de su hijo y su nuera en el rostro de la joven que tenía enfrente, demostraron, nos dijo Gelman ya en la sobremesa, que Macarena era la hija de Marcelo, asesinado de un tiro en la cabeza tras ser torturado en octubre de 1976.

El cuerpo de su hijo fue encontrado más de una década después, cuando el Equipo Argentino de Antropología Forense identificó los restos de un cadáver en un tambo de 200 litros.
“Tampoco supe en qué momento pasó de inocente a culpable”, sentenció Gelman mientras afuera caía la noche y llovía.
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