×
Ricardo Torres
Ricardo Torres
ver +

" Comentar Imprimir
27 Marzo 2020 04:05:00
A 107 años del Plan de Guadalupe
Escuchar Nota
Nuevamente, y como en los tristes tiempos del exgobernador Rubén Moreira, solo que ahora con causa, el Gobierno de nuestro estado decidió cancelar a última hora la tradicional ceremonia que debía celebrarse puntualmente en la exHacienda de Guadalupe, en la ciudad de Ramos Arizpe.

Así pues, y por consecuencia del coronavirus, este año el general Venustiano Carranza, desde su lugar, vio como ayer 26 de marzo dejó de conmemorarse, de manera especial, el 107 Aniversario de la Firma del Plan de Guadalupe.

En una pequeña y modesta ceremonia en la comodidad del patio de Palacio de Gobierno, a puerta cerrada, el gobernador Miguel Riquelme emitió un mensaje por redes sociales, al tiempo en que montó una guardia de honor, en la cual solo le acompañaron algunos funcionarios de su Gobierno, pero nadie de la Administración federal. Ante tan lamentable acontecimiento, creo justo y necesario utilizar este espacio para hacer un pequeño homenaje a este magnífico evento histórico.

Todo sucedió, cuando al enterarse del triunfo del cuartelazo de la Decena Trágica y del asesinato de Francisco I. Madero, así como de la asunción de Victoriano Huerta a la Presidencia, Carranza inició un movimiento de resistencia social, al cual se le llamó “movimiento constitucionalista”, que proclamaba la urgente restauración del orden constitucional.

Ya antes del Plan de Guadalupe, Carranza había emitido dos manifiestos al pueblo mexicano, llamando a todo México a sublevarse contra Huerta. Lo anterior, a pesar de que solo contaba con 200 hombres que le apoyaban, por lo que tuvo que refugiarse unos días en la Hacienda de Guadalupe, para rehacer sus fuerzas.

Ahí, en la Hacienda, don Venustiano y su secretario Alfredo Breceda, redactaron el primer bosquejo del documento, en el cual se expresaba la finalidad de la lucha revolucionaria. Breceda presentó el plan a los jefes y oficiales Jacinto B. Treviño, Lucio Blanco, Francisco J. Múgica y Cesáreo Castro, para que lo firmaran, sin embargo, antes de hacerlo, se discutieron acaloradamente los términos del mismo.

Al final, el Plan de Guadalupe fue firmado en la misma hacienda de Ramos Arizpe, Coahuila, el 26 de marzo de 1913. Carranza al principio, no quería ser el jefe del movimiento, porque no se creía con la personalidad para serlo, por lo que invitó a varios gobernadores a unirse contra el usurpador y a varios personajes reconocidos para asumir la dirección de las tropas rebeldes, los cuales prefirieron dejarlo actuar como líder del movimiento, lo que así sucedió.

Carranza, a cambio del apoyo recibido, realizó las reformas sociales en la nueva Constitución, y a partir de ese momento todos los firmantes se convirtieron en vigilantes de la causa social de aquella Revolución.

¿Ya ve usted la importancia del Plan de Guadalupe y de los revolucionarios que lo suscribieron? Y es que es tanta su valía, que hasta el día de hoy, los mexicanos seguimos gozando de las prestaciones sociales que esa constitución nos otorga, la cual difícilmente podrá mejorarse, y mucho más dificultoso será encontrar ahora personajes como aquellos.

Entonces, quizá sea por eso que los actuales autoproclamados revolucionarios prefieran hacerse los ausentes en este festejo, para evitar con esto, ser comparados con los irrepetibles y verdaderos transformadores de nuestra patria.
Imprimir
COMENTARIOS