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Columnista Político

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04 Septiembre 2011 04:10:37
A regalar lo ajeno
Aplicando la más rancia técnica de populismo, como es la eliminación de impuestos en temporada electoral, y dando vida a la vieja máxima de que en la guerra y en el amor todo se vale, el presidente Felipe Calderón Hinojosa se puso a regalar lo que no es suyo y anunció que a partir del 1 de enero del 2012, año en que se elegirá a su sucesor, se eliminará el cobro de la tenencia vehicular.

¿Por qué se afirma que Calderón regala lo ajeno?, por el simple hecho de que la recaudación por el pago de tenencia que anualmente hacen millones de mexicanos no lo administra el Gobierno federal, sino que solamente lo recauda y la bolsa de dinero correspondiente se distribuye entre todos los estados y el Distrito Federal.

Así, las participaciones que los estados tienen por ese concepto significa una de sus principales fuentes de ingreso para desarrollar obras viales, de infraestructura urbana y social, pero sin mayor preámbulo y sin importar la realidad económica de muchas entidades, el michoacano que pretende trascender a su administración anunció la cancelación de ese tributo.

Para cerrar con broche de oro su estrategia populista, Calderón acotó que los gobiernos estatales estarán en su derecho de aplicar o no la tenencia como un impuesto local, de tal forma que los gobernadores tienen frente así la disyuntiva de aplicar el impuesto para no perder los recursos, o bien anularlo, y dejar de recibir el ingreso a cambio de no lastimar electoralmente al grupo o partido político al que pertenecen.

PRIMERA LLAMADA... PRIMERA... Calderón sabe que él y su partido andan mal en las preferencias electorales. Como se ha destacado en otros escenarios, en los últimos procesos electorales el PAN no ha ganado prácticamente nada aún y cuando tiene de su lado la maquinaria electoral de la Federación.

Para colmo de males, la imagen presidencial de Calderón también se encuentra deteriorada en vísperas del inicio del año electoral en el que se elegirá nuevo mandatario, diputados federales y senadores.

Durante la semana, el Presidente entregó al Congreso de la Unión su Quinto Informe de Gobierno, el último al que históricamente los mandatarios mexicanos llegan con poder pleno, pues la sexta comparecencia prácticamente la emplean para resumir lo hecho y despedirse.

En la época reciente del país, Calderón es el gobernante que llega a su Quinto Informe con la imagen más deteriorada. Carlos Salinas de Gortari lo hizo con casi 86%, aun cuando sus gobiernos fueron acusados de débiles; Ernesto Zedillo y Vicente Fox llegaron con estándares superiores al 65 por ciento.

Pero la situación de Calderón es distinta, pues cuando se supone que su gobierno se encuentra en la cúspide del poder y de la penetración social, en realidad la mitad de los mexicanos aprueban su desempeño y la otra mitad lo cuestiona y reprueba especialmente por los temas de inseguridad, violencia, desempleo y desarrollo económico.

A poco más de un año de que entregue el poder y a cinco de haber declarado la guerra al crimen organizado, 56.3% de los mexicanos consideran que quien va ganando en ese conflicto son los criminales, y 18.8% asegura que la delantera la lleva el Gobierno federal.

El Presidente tiene motivos para estar preocupado, y seguramente por ello empezó a echar mano de decisiones populistas, como la eliminación de la tenencia federal, pues mientras 32.3% de los ciudadanos aprueban su forma de gobernar el país, 60% consideran que el rumbo de México es equivocado.

SEGUNDA LLAMADA... SEGUNDA... La recaudación por tenencia federal significó el año pasado más de 21 mil millones de pesos que se distribuyeron entre las diferentes entidades federativas. El monto reunido por el Impuesto Sobre Automóviles Nuevos (ISAN) superó los 4 mil millones. De acuerdo con datos de la Secretaría de Hacienda, en el primer trimestre de 2011 la recaudación general por tenencia fue de 9 mil 484 millones.

Son cifras que muestran la importancia del gravamen para los gobiernos estatales, los cuales en 2012, año electoral, tendrán complicaciones económicas importantes, pues además de reducir sus participaciones y la eliminación de la tenencia, tendrán encima a la opinión pública si pretenden recurrir a líneas de financiamiento debido a la satanización que hizo del tema el Gobierno mexicano.

El gobierno de Calderón está jugando a la perversidad y marginando la operación financiera y administrativa de los gobiernos estatales, pretende suplir su falta de arraigo ciudadano y de éxito electoral.

Por lo que se observa, el tema de la deuda de Coahuila y de otros estados, así como la reducción de participaciones federales, forma parte de una estrategia diseñada por Calderón para marginar al mínimo la operación financiera y administrativa de los gobernadores, especialmente del PRI, durante el año en que se disputará el destino del país.

TERCERA LLAMADA, TERCERA... PRINCIPIAMOS... Hay de deudas a deudas y la del Gobierno mexicano es una de las más abultadas en América Latina. De acuerdo con información de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, del total de la deuda pública, 70% corresponde a deuda interna y 30% restante a lo que México debe a otros países.

Sin embargo, durante el gobierno de Felipe Calderón ambos tipos de pasivos se multiplicaron. Por ejemplo, del 1 de diciembre de 2006 al 31 de julio de 2011, la deuda interna pasó de 1.49 billones de pesos a 3 billones 101 mil 278 millones, lo cual significó un aumento superior a 110 por ciento.

La deuda externa también se elevó de manera radical en los cinco años de gobierno que tiene Calderón. En el 2006 la deuda exterior registró 47 mil 247 millones de dólares y en julio la contabilidad fue de 110 mil 60 millones de dólares, es decir, un incremento de 133 por ciento.

El sesgo electoral que el Gobierno federal, a través de la SCHP, pretende dar al tema del endeudamiento en los estados, se comprueba con la anterior información, pues la totalidad de las entidades públicas requieren líneas de financiamiento para cumplir sus compromisos institucionales, de obra pública y de asistencia social.

A cargo de Ernesto Cordero Arroyo, precandidato presidencial del PAN –a quien impulsa el propio presidente Calderón–, sentenció la deuda de los estados, en especial la de Coahuila, como si se tratara de un caso aislado o único en el país, cuando en términos de justicia mediática antes debió revisar los números de la dependencia que maneja a medio tiempo, pues está obligado a repartir su agenda entre las políticas públicas en materia hacendaria y su precampaña electoral.

Otro de los detalles que Cordero no menciona es que la multiplicación de la deuda del Gobierno federal sirvió para soportar la creciente y abultada nómina de las diferentes dependencias federales, y no precisamente para invertir en obras de infraestructura urbana, como ha ocurrido, en términos generales, en las entidades federativas.

SE CIERRA EL TELÓN…En el evento donde habló con motivo de su Quinto Informe de actividades, el presidente Calderón ratificó su intención de mantener los mismos estándares en la guerra contra el crimen organizado que inició con su gobierno y que suma más de 50 mil muertos.

Calderón reiteró su postura, no obstante a que cada día se incorporan más voces a la demanda de reconsiderar la estrategia de seguridad y en el evento, el único gobernante de oposición al PAN que avaló la medida con aplausos y declaraciones posteriores, fue el Jefe de Gobierno del Distrito Federal, Marcelo Ebrard Casaubón. No es extraño, pues al interior del PRD permanece la intención de impulsar a Ebrard como candidato presidencial en alianza con el partido del Presidente.
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