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Cholyn Garza
Cholyn Garza
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Cholyn Garza nació en Veracruz. Radica en Piedras Negras, Coahuila desde 1961. Es licenciada en Desarrollo Humano y Diplomada en Derechos Humanos. Se inició profesionalmente en el periodismo en 1995 en el Periódico Zócalo de Piedras Negras. Le preocupa la problemática social y le apasionan los temás políticos.

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25 Abril 2020 04:00:00
Actuar con responsabilidad
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Nos encontramos en la fase 3 de la pandemia donde se nos ha indicado no salir de casa porque “lo peor está por llegar”. Se afirma que en esta etapa quienes estén contagiados irán manifestando los síntomas y por eso se están preparando hospitales, así como ciertos espacios que se han adaptado para servir como centro Covid-19 en caso de requerirse.

Es decir, que en esos lugares serán atendidos únicamente pacientes con coronavirus. ¿Cuántos? Imposible saberlo si ni siquiera se han hecho las pruebas necesarias -como lo han hecho en otros países con el mismo problema- a personas que presentan determinados síntomas.

“QUÉDATE EN CASA” ha sido la consigna, desde que se empezó a tomar más o menos en serio el problema que ya hacía un tiempo estaba anunciado.

Digo más o menos en serio, porque mientras el doctor Hugo López-Gatell, subsecretario de Prevención y Promoción de la Salud, informaba qué medidas deberían adoptarse en una primera fase, el presidente López Obrador decía lo contrario. Fue una situación que ridiculizaba al doctor Gatell. Él promovía el distanciamiento y por el contrario, López Obrador, que cree saberlo todo, invitaba a salir, a ir a fondas a comer, darse besos y abrazos, en fin, una serie de torpezas que nadie puede aceptar que correspondían a actuar con responsabilidad y menos que vinieran del Presidente de nuestro país.

La sana distancia, sugerida en principio, llevó a crear una especie de heroína a la que bautizaron con el nombre de “Susana Distancia”, que presumiblemente lograría que el coronavirus no nos llegara.

Lamentablemente el problema ya estaba en nuestro país, llegó con personas que regresaban de vacaciones y venían contagiadas. Ante lo desconocido, el no saber poco o nada acerca del virus, debieron tomarse medidas urgentes, no andar payaseando y haciendo creer que aquí en nuestro país sería diferente.

“Estamos preparados, tenemos todo para hacer frente a la pandemia”.

Eso se llama mentir, engañar y actuar de manera irresponsable. La realidad nos está mostrando un panorama muy distinto a lo que se nos quiso “vender” por parte del presidente y sus funcionarios.

La Organización Mundial de la Salud alertó oportunamente a todos los países para que se prepararan para la llegada de lo que se convertiría una pandemia. Sin embargo, cuando aquí se minimizaba el problema, en Europa empezaban a morir pacientes con Covid-19.

Ese debió haber sido el momento de haber actuado; revisar los centros hospitalarios y hacer un diagnóstico de sus deficiencias. No se podía enfrentar una pandemia de la magnitud del nuevo coronavirus, sin el equipo e insumos necesarios. Mucho menos exponer de la manera que se ha estado haciendo a los médicos, personal de enfermería y todos los que laboran en el sector salud.

Eso equivale a menospreciar al ser humano, a no brindarle los medios necesarios para salvar vidas. A pesar de las deficiencias, carencias, ingratitudes que han estado enfrentando, médicos y enfermeras han estado en la línea del frente, poniendo sus conocimientos y amor a la profesión, al servicio de pacientes del Covid-19.

Lo menos que se pide para quienes cumplen con el sublime deber de velar por sus pacientes y realizan un gran esfuerzo por devolverles la salud, es que se les brinde todo lo que se requiera para la atención de los pacientes y por supuesto, darles protección, la necesaria para evitar contagios como ya ha sucedido.

Por el contrario, no se les ha valorado en toda su dimensión. Personal de la salud, han sido contagiados y han caído en cumplimiento del deber. Lo peor que no se les dio un trato humano al no tomarles las muestras ni atendido en hospital.

No puedo decir que esas muertes las cargarán en la conciencia quienes han actuado con indiferencia al problema porque difícilmente creo que tengan un poco de conciencia y mucho menos respeto por la vida humana.

¿Dónde están los equipos para realizar pruebas? ¿Dónde, los ventiladores que se dijo había? ¿Dónde está el equipo de protección?

Esto es la realidad en mi México querido, donde gobierna la insensibilidad y se pretende justificar la ineficiencia atacando un “neoliberalismo” implementado en gobiernos anteriores.

Un gobierno que se niega a dejar a un lado proyectos innecesarios como el del aeropuerto, el Tren Maya y la refinería. Proyectos que muestran el egocentrismo y la soberbia del mandatario.

No hay justificación para no haber atendido al sector salud y proveerlo de todo lo necesario. Se debió actuar con responsabilidad para equipar a los hospitales y al personal con todo lo necesario. Se sabía que México tendría problemas con la llegada del Covid-19 y no le importó al Gobierno ni las instituciones ni la vida del personal de la salud, menos aun, la de los ciudadanos. No ha sido cuestión de recursos, sino de pésimas decisiones.
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