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Eduardo Castañeda Sarabia
Eduardo Castañeda Sarabia
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Eduardo Castañeda Sarabia es originario de la Ciudad de México(1976) Periodista, devenido maestro, columnista, arreglista y compositor, empresario restaurantero y crítico cinematográfico-musical. Mitad capitalino, mitad regiomontano, escribió seis años para el diario Reforma, ofreció cátedra durante un año, y llenó estómagos por el resto de sus días en El Hijo de la Tostada, el restorán de su propiedad".

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29 Septiembre 2008 04:00:00
Alcanza la perfección
Cinéfilos: el evento cinematográfico del año llegó a Saltillo. Persépolis es la película que no se pueden ni deben perder.

Les explico porqué.

Primero que nada, Persépolis (la capital del imperio persa, situada en Irán), es una cinta animada, no de dibujos animados. O sea, es para adultos, pero con dibujos hermosamente trazados, poéticamente hilvanados.

Segundo, la historia cuenta el auge, caída y empobrecimiento de Irán, de 1978 a la fecha, todo esto visto a través de los ojos de Marji, una curiosa e hiperactiva niña, luego una adolescente a quien fácilmente le roban el corazón.

Todo esto no es más que la biografía de Marjane Satrapi, guionista y co-directora del filme basado en su novela gráfica, que ha dado la vuelta al mundo por su ternura, dureza y honestidad, que no le harán salir inmune de la sala cinematográfica.

La calidad de la narración, así como la solidez de la dirección, y el emplazamiento artístico de “Persépolis” fueron suficientes para acarrearles más de 30 premios a nivel internacional, y 10 minutos de aplausos y el Premio del Jurado en el Festival de Cannes del 2007. Y yo no sé a usted, pero a mi me cautivó de principio a fin.

“El miedo adormece la conciencia”, dice la abuela a la tierna Marji. Y claro, les toca ver la caída del Sha, el establecimiento del régimen del terror, cruentas guerras, hambres, la muerte de parientes y amigos. Y todo esto, visto por una niña. Casi una película coral, “Persépolis” funciona de la manera que usted quiera verla, menos como un filme para niños. Es amena, es graciosa, es romántica, es anárquica, es musical, es ritual, es tierna, es arrolladora, es sentimental, es inteligente, es …perfecta.

Tanta honestidad en un filme es remarcable. Hablada en francés, con la voz de la aún bella Catherine Deneuve, levantó ámpula por sus pronunciamientos y puntos de vista. Y eso se traslada a la pantalla de donde sea que sea proyectada. Es una lástima que este proyecto se muestre en tan sólo dos salas de Saltillo, pero llegó, y llegó para quedarse, por lo menos en las almas y los corazones de quienes se aventuren a verla. Y en mi opinión, si Dios hiciera cine, terminaría filmando algo parecido a “Persépolis”.
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