×
Francisco Tobías
Francisco Tobías
ver +

" Comentar Imprimir
26 Noviembre 2019 04:05:00
América para los americanos
Escuchar Nota
Bajo un pretexto económico y político, los Estados Unidos de Norteamérica, han destinado sus esfuerzos imperialistas hacía el dominio de toda la América. Como antecedente, podemos apreciar que si bien América Latina logró su autonomía respecto a la potestad europea, su sistema económico continuó siendo débil y dependiente como antes.

América Latina dependía económicamente y de manera primordial de Inglaterra, en ese entonces primera potencia europea. Esa influencia y dependencia, tiempo más tarde fue quitada por los Estados Unidos.

Aquel país, a partir de ese entonces, fue que resumió sus intenciones en un ideario: la Doctrina Monroe. Viendo minadas las influencias de Inglaterra y España principalmente, los Estados Unidos con planes expansionistas implementaron lo que fue y sigue siendo el Destino Manifiesto.

El destino manifiesto fue la doctrina que promovió, desde un plano superestructural, la expansión de los Estados Unidos. De alguna manera, fue un sentir de una minoría, que de manera arbitraria, consideraba superiores a los anglosajones y a su sistema republicano democrático y su credo protestante sobre cualquier credo, etnia o sistema político.

Al considerarse superiores, tenían la potestad y obligación, otorgada por mandato divino de civilizar y evangelizar a los otros pueblos de América considerados inferiores. Los Estados Unidos, debían ser vistos y considerados como la luz y guía de todos los habitantes “inferiores” del continente, ya que, eran los detentadores de la libertad y el progreso.

Hablar de democracia en América Latina, considero que en estos momentos, ya ni a democracia electorera llega. Nos sumimos en un sistema de canonjías otorgadas de los yankees hacía las clases sociales detentadoras del poder económico y político en cada país de América Latina.

Y lo que no sea bajo sus reglas apesta. Así hemos tenido ejemplos en Chile, Brasil, Venezuela, Bolivia y por vez primera en México. Con un cambio de régimen o con un cambio de reglas, sin saber bien lo que esto signifique -para México- pero con patrones que se salen de los enunciados de la doctrina Monroe.

Los “todólogos” refutan este tipo de cambios, como la de países mencionados con anterioridad, les provoca nausea y escozor.

Simulando a Toqueville, el sistema político nortemericano nos sume en una simulación, en donde cualquier viso de diferencia, intervienen, deponen y cambian por gobiernos a su conveniencia.


Imprimir
COMENTARIOS