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Voces de la Región
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Zócalo se preocupa por tener a sus lectores al tanto de la economía y cómo afecta sus finanzas, por lo que este espacio es una ventana dedicada a economistas locales para expresar sus puntos de vista sobre la economía estatal, nacional e internacional. Asimismo opinan sobre sucesos financieros e indicadores de interés general como la inflación, los precios del petróleo y la paridad peso-dólar, entre otros.

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14 Marzo 2016 03:00:56
Asimetría monetaria:  el temor a la deflación
Mientras Estados Unidos se debate en cuanto a la definición del ritmo al cual normalizará su política monetaria a fin de abandonar la actual etapa de dinero barato y tasas de interés históricamente bajas, en otras latitudes las estrategias monetarias expansionistas parecen ser la regla.

El pasado jueves, el Banco Central Europeo (BCE) sorprendió al anunciar una disminución en su tasa de interés de referencia. La tasa a la cual el BCE presta a la banca comercial de los países que conforman la eurozona, pasó del 0.05% al 0 por ciento. Adicionalmente, el BCE rebajó de -0.30% a -0.40% la tasa de depósitos, o sea, el interés que le cobra a los bancos por depositar su dinero en las cuentas que tienen abiertas con éste.

Este mismo escenario se visualiza también en la tercera mayor economía mundial. Apenas en febrero pasado el Banco Central de Japón (BoJ) anunció una rebaja en el tipo de interés, el cual se ubicó en -0.1 por ciento.

Las tasas de interés negativas, tanto en Europa como en Japón, constituyen una muestra del menú de instrumentos de los cuales han echado mano ambos bancos centrales, que a la par han venido inyectando miles de millones de dólares en los últimos meses.

En realidad, el temor que mantiene apanicadas a las autoridades monetarias de las regiones en mención lo constituye la materialización de un eventual escenario de deflación.

Durante 2015, la inflación nipona se ubicó en 0.2%, mientras que en enero del presente año la variación porcentual en los precios cayó en terreno negativo a -0.1 por ciento. En tanto, la zona euro registró un aumento de precios en febrero del -0.2%, de acuerdo con cifras de la agencia de información estadística Eurostat.

Como se ve, existen sobradas razones para que los bancos centrales se encuentren más que preocupados con esa latente amenaza. En menor medida, pero al fin presente, se encuentra también este tema en las decisiones de la Reserva Federal de Estados Unidos.

¿Qué implicaciones tiene para México este escenario? Primeramente habría que dejar muy claro que en la medida en que esté ausente una coordinación de políticas macroeconómicas a escala global, la recuperación mundial pasará por muchos traspiés, ya que cada país estará sumergido en su propio ciclo monetario, lo que eventualmente ocasionará perjuicios a otras naciones.

Mientras Europa y Japón sigan con las medidas de expansión monetaria, las depreciaciones del euro y del yen restarían competitividad a los productos de Estados Unidos.

Ante ello, la Fed pudiera optar por hacer una pausa en su ciclo de endurecimiento monetario a fin de no frenar la sostenida pero aún lenta recuperación económica. Ello daría un respiro al Banco de México, a fin de no tener que aumentar tasas en su intento de alinearse a las condiciones monetarias que marque nuestro principal socio comercial.

Sin embargo, en el marco de la 79 Convención Bancaria y en alusión a las medidas de estabilización implementadas semanas atrás, el mismo Agustín Carstens afirmó que el banco central mexicano no dudará en hacer uso de nueva cuenta de todos sus instrumentos en caso de ser necesario.

La divergencia y la asimetría monetaria mundial en su máxima expresión.

GUILLERMO GARZA DE LA FUENTE
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