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Gerardo Hernández
Gerardo Hernández
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15 Febrero 2020 04:01:00
Brazo que conforta
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El miércoles próximo se cumplirán 14 años del desastre minero de Pasta de Conchos que provocó la muerte de 65 obreros. En esta segunda parte del reportaje de Javier Mariscal (Espacio 4, 633) sobre el trabajo pastoral del obispo Raúl Vera López, se aborda el tema.

“Entre las causas fuertes que también defiende el obispo Vera, destaca la pugna por el rescate de los 63 cuerpos de mineros que aún siguen atrapados tras el derrumbe de la mina Pasta de Conchos, en el municipio de San Juan de Sabinas, desde el 19 de febrero de 2006. Cristina Auerbach, quien coordina actividades de la organización Familia Pasta de Conchos (OFPdC), señala que el acompañamiento de Vera López es irremplazable, pues es ‘un abrazo que conforta’, sobre todo cuando del resto de la sociedad civil perciben una ‘brutal indolencia y frialdad’ ante sus demandas.

“Y es que el trabajo de la Diócesis de Saltillo ayudó a poner los reflectores sobre las precarias condiciones laborales y de seguridad en la Región Carbonífera. Desde 2003, las regiones Carbonífera y Norte dejaron de pertenecer a la Diócesis de Saltillo, pues con los municipios que abarcan se conformó la Diócesis de Piedras Negras, asignada al obispo Gerardo Garza Treviño.

“‘De Garza Treviño no esperamos nada. Es Raúl Vera quien no nos ha abandonado’, apunta Auerbach, para quien resulta incomprensible cómo dos jerarcas de la misma Iglesia toman actitudes tan opuestas en lo que respecta a la defensa por la dignidad de las personas.

“Para Auerbach, el cambio en el Gobierno federal arroja una luz de esperanza sobre la solución a sus demandas. ‘Ya se realizan estudios en terreno para ver la manera en que se pudiera operar el rescate de los cuerpos’. Por el contrario, los gobiernos estatales y municipales que han pasado –dice– ‘siempre han estado a favor del interés económico, y si por ellos fuera echarían más piedras para sepultar el caso en lugar de sumarse al clamor social que pide recuperar los cuerpos, salarios ‘decentes’ y condiciones de vida más dignas para los trabajadores de una industria que genera tanta riqueza a los inversionistas’.

“Vera López cumplirá este año la edad en la que, por derecho canónico, deberá presentar su renuncia al Papa. A 20 años de su llegada a Coahuila o a 14 de la tragedia de Pasta de Conchos y por toda su labor en pro de los derechos humanos, la Diócesis de Saltillo configuró un proyecto al que denominó Raúl Vera 2020 para hablar sobre su trabajo, con particular énfasis en las luchas que en y desde Coahuila ha abanderado.

“Para ello se ha organizado una serie de foros los días 13 de cada mes –de enero a junio de este año– en la Casa San José, en el Centro de Saltillo, en los cuales se ofrecerá el testimonio de aquellos que han colaborado en las diferentes trincheras humanitarias.

“No son pocos los intereses de poder económico y político que monseñor trastoca con su activismo y discurso social tanto desde los altares como desde las periferias que recorre para acercarse a los lugares donde están los necesitados.

“Debido a ello, hay quienes consideran que ‘gusta de jugar con fuego’ y temen que en cualquier momento pueda ser víctima de un atentado, por lo cual una demanda adicional es que las autoridades procuren el resguardo de su seguridad.

“De hecho, Vera parece tener claro que es una persona bajo constante riesgo. Con repecto a una pulsera de acero que porta en la muñeca de su mano izquierda, declaró: ‘Por si me disparan’ (Gatopardo, 05.05.19). En la pequeña pieza de metal lleva inscritos su nombre, tipo de sangre, alergia a los antibióticos y datos de contacto”.


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