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Marcelo Torres Cofiño
Marcelo Torres Cofiño
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Marcelo Torres Cofiño es miembro del Partido Acción Nacional desde 2006, fue Diputado Federal del Estado de Coahuila en la LXII Legislatura. Fue Presidente del Partido Acción Nacional y actualmente es Diputado Local, coordinador del grupo parlamentario del PAN y Presidente de la Junta de Gobierno en la LXI Legislatura del Congreso del Estado de Coahuila.

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23 Junio 2019 04:10:00
Comprar la dignidad
Austero es quien cubre sus necesidades sin caer en excesos. Miserable el que, aun teniendo los recursos, prefiere pasar penurias. México exige austeridad con toda la razón del mundo, en cambio, está recibiendo miseria.

Todo aquel que se atreve a alzar la voz para pedir congruencia al titular del Ejecutivo federal es acusado de ser un enemigo de la nación. Las pruebas y las evidencias de que es el Presidente el que está incumpliendo con su mandato son ignoradas. AMLO tiene siempre otros datos que son aceptados ciegamente por sus defensores.

Si decide cerrar las Unidades Médicas Urbanas del país –al menos nueve en Coahuila– tiene razón, aunque se dificulte el acceso al servicio de salud de los grupos más vulnerables. Si deja sin efecto la construcción de una obra de infraestructura destinada a la movilidad de la clase trabajadora, qué importa. Sólo él es justo y sabio.

Es preocupante que un pueblo dé tratamiento de semidiós a sus autoridades. Pero, lo es más cuando su principal exigencia, la austeridad, no se está realmente cumpliendo. Porque al mismo tiempo que se cierran estancias infantiles, clínicas públicas, comedores, etc, se derrochan los recursos en acciones que no tendrán ningún efecto positivo para la población.

Unos ejemplos: 100 mil millones de pesos por cancelación del NAICM (Meade calcula que son 45 mil millones adicionales); 72 mil millones por Santa Lucía que, está más que probado, no será suficiente y sólo generará nuevos problemas y 419 millones de pesos por tener el avión presidencial arrumbado en los Estados Unidos. ¿No debería de estar siendo usado todo ese dinero para garantizar a los ciudadanos servicios básicos y de calidad?

Sí, ya sé: ¡la corrupción! ¡Claro! Pero ¿no se suponía que con su ejemplo nadie más nunca iba a tomar un peso del erario? ¡Está bien! Acepto que fue una exageración suya al calor de las campañas. Se sobrevendió y ofreció cosas imposibles. Sin embargo ¿no era mejor atajar la corrupción en lugar de cancelar obras y programas solo porque no le
gustan o convienen?

Asegura el Presidente que la población en condiciones vulnerables está recibiendo más apoyos económicos que nunca. Vamos a creerle: ¿Qué ganan esos ciudadanos si con ese dinero deben cubrir gastos médicos, guarderías y otros rubros que antes recibían sin costo? ¡Ah! ¡eran de malos e inhumanos! Pues entonces corríjalos, no los elimine. Porque con el dinero que están recibiendo actualmente los ciudadanos vulnerables no alcanza sino para cubrir servicios
de dudosa calidad.

No hay que ser un genio para entender que, detrás de la mentida austeridad lo que hay es un proyecto electorero. A Morena no le importan los pobres sino su voto. Por eso prefieren crear en ellos una dependencia hacia ese partido político, que dotarlos de las herramientas que necesitan para abandonar su condición.

Cierto: los gobiernos anteriores fracasaron en combatir la pobreza. ¿Eso justifica que se les esté usando de carne de cañón? Yo creo que no. Llegó la hora de darles la dignidad que se merecen y ésta, perdóneme, pero no es un producto que se compre con un depósito bancario.
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