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Brozo el Payaso Tenebroso
Brozo el Payaso Tenebroso
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23 Enero 2014 05:08:56
¡Con las glorias se olvidan las memorias!
¡Chamacos relegados, jijos de lo que ya se me había olvidado! Un ocioso carnal, del que ya se me olvidó el nombre, me mandó un emilio que dice que es para prevenir muchos sustos entre los que ya le andan por arriba de los 40 añejos. El choro dice que: “Desde hace un tiempo me estaba preocupando porque: No recordaba los nombres propios... No encuentro nunca donde dejé algunas cosas... Cuando estoy hablando, de pronto me paro y no sigo, porque no recuerdo a veces lo que voy a decir o cómo continuar....

Hoy leyendo un artículo, quedé mucho más tranquilo, por eso les voy a transcribir la parte más interesante: ‘Si uno tiene conciencia de los problemas de memoria es que no los tiene... La mitad de los mayores de 50 años presenta alguna falla, pero es más de la edad que de la enfermedad. Quejarse sobre fallas de la memoria es un hecho muy frecuente en personas de 50 años de edad para arriba. Se traduce en no poder recordar el nombre propio de un individuo, de entrar a una habitación sin saber qué se iba a buscar, olvidar el título de una película, dónde se dejaron los anteojos o las llaves.

En estas edades, más de la mitad de los adultos presenta esta dificultad lo cual indica que más que una enfermedad es una característica de los años que se tienen. Muchas personas se preocupan (a veces en exceso) por estos olvidos. De aquí una afirmación importante: ‘Quien es consciente de padecer de estos olvidos es quien no tiene problemas serios de memoria ya que quien padece una enfermedad de la memoria, con el inevitable fantasma del Alzheimer, no tiene registro de lo que efectivamente le pasa, ya que presenta anosognosia, una palabra médica que indica, precisamente el no darse cuenta de lo que le ocurre’. B. Dubois, profesor de neurología de CHU Pitié-Salpêtrière, (CHU es la abreviatura de Centro Hospitalario Universitario N.D.B) acuñó una paradójica, pero didáctica explicación válida para la mayoría de los casos de personas preocupadas por sus olvidos: ‘Cuanto más se quejan los sujetos de su memoria, menos probabilidades tienen de sufrir una enfermedad de la memoria’. Este documento está dedicado a los olvidadizos.

Ddicen que había una pareja de vetarros que van a hacerse un chequeo y el doctor les dice que están perfectamente, a lo que la viejita le responde: “Sí, físicamente estamos bien, pero a los dos nos falla mucho la memoria”. El Doc les dice que entonces lo que deben de hacer es apuntar las cosas. El matrimonio se va a su casa, y por la madrugada la anciana se despierta, y le dice al marido: “Me gustaría tomar una bola de helado de vainilla”.

Anciano: Voy ahora mismo a la cocina.

Anciana: Está bien, pero... ¡Apúntalo!

Anciano: No digas tonterías, no me hace falta.

Anciana: También ponle fresas al lado... ¡Apúntalo!

Anciano: No digas tonterías, para ir a la cocina, por una bola de helado de vainilla con fresas, no lo voy a apuntar.

Anciana: Y ponle chocolate ¡Apúntalo!

Anciano: ¡No seas pesada! ¡No me hace falta apuntar nada!

El anciano va a la cocina, y al rato aparece con un plato de huevos fritos con jamón. La anciana al verlo, le reclama: ¿Ves lo que pasa, por no apuntar las cosas?... ¡Se te olvidó el pan tostado! ¡Óoooorale!
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