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Héctor Reyes
Héctor Reyes
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01 Febrero 2019 03:45:00
Cuál es la verdadera grandeza de las personas
En ocasiones los pequeños detalles pueden significar mucho más que aquellas acciones grandiosas que no se hacen desde el corazón. Son esos pequeños gestos los que elevan nuestro estado de ánimo.

Para conocer la grandeza de una persona no basta con atender a su aspecto. En ocasiones, tampoco sus palabras nos revelan qué hay detrás de sus discursos o de sus actitudes.

La verdadera esencia está en las cosas imperceptibles, las que se van construyendo día a día.

De hecho podríamos decir que para construir vínculos duraderos y satisfactorios es necesario que atendamos esos pequeños detalles.

De niños nos enseñan las normas sociales que debemos seguir. Nos inician en el respeto, en la cortesía, y en ese tipo de comportamientos con los que construimos (o al menos lo intentamos) un tejido respetuoso donde aprendemos a convivir los unos con los otros.

Ahora bien, más allá de las normas de cortesía, más allá de la frontera del “por favor”, “gracias” o “buenos días” se integra esa conciencia íntima donde se engendra la auténtica personalidad.

Alguien puede ser amable y cortés; sin embargo, tras esa fachada cabría la posibilidad de que se escondiera un interés oculto.

Por otro lado, también está quien no le da ningún valor a los pequeños detalles. Algo así no revela el que uno sea buena o mala persona. Simplemente concede valor a otro tipo de

comportamientos…

Hay quien piensa que el amor se demuestra en los grandes actos, al más puro estilo del “todo o nada”.

Ahora bien, las relaciones más satisfactorias y felices son aquellas donde, día a día, se renueva el vínculo.

No hacen falta regalos ni que nos demuestren actos heroicos. Lo que se necesita de verdad es esa reciprocidad donde las miradas son sinceras. Donde el cariño se percibe y se demuestra.

Un “¿cómo has pasado el día?” o “me haces muy feliz” son detalles que siempre agradecemos, que siempre enriquecen más que el regalo más costoso.

A veces, nos rodeamos de personas que nos miran pero no nos ven.

De amigos o familiares que nos oyen, pero no nos escuchan.

Hasta que de pronto hay alguien que nos lee como un libro abierto y que a través de pequeños detalles nos demuestra su sincero interés.

Son estos gestos cotidianos los que nos demuestran la bondad natural de una persona. Porque, de algún modo, todos tenemos una brújula interior que nos revela cuándo alguien es sincero y cuándo no.

Quien da valor a los pequeños detalles es porque se esfuerza, porque hay una intención y un sentimiento.

Si yo te pregunto cómo estás es porque de verdad me interesa. Te propongo acompañarte porque de verdad me apetece, porque quiero saber que vas a llegar bien.

Son esas pequeñas cosas las que todos agradecemos cada día de las personas que más queremos.

Una sonrisa, una mirada sincera, una caricia, una carcajada, una sorpresa inesperada…

Son estas dimensiones las que elevan nuestro estado de ánimo hasta disfrutar de esa felicidad capaz de sanar, capaz de hacer olvidar cualquier pena o decepción.

A veces es mejor saber demostrar ese cariño con autenticidad que quedarnos sólo con las meras palabras, esa es la verdadera grandeza de las personas.

PUNTO Y APARTE

El miercóles 30 de enero, en Twitter, Aristóteles Núñez escribió al expresidente del SAT, en relación a lo que comentó en la conferencia mañanera del presidente Andrés Manuel López Obrador, en la que criticó a la calificadora Fitch por bajar la calificación de Pemex, llamándola hipócrita.

Palabras más palabras menos: Las empresas calificadoras no tienen dentro de sus tareas o actividades detener el saqueo de un gobierno. Las calificadoras tienen una metodología estandarizada para medir perfiles de riesgo de las empresas o gobiernos que piden prestado (para ello emiten bonos).

Esa metodología la conoce Pemex y también la conocen los inversionistas.

La disminución de la calificación en Pemex es consecuencia de la caída en sus ingresos por la disminución en la extracción de petróleo y falta de rumbo en su dirección.

La disminución de la calificación de Pemex implica un costo financiero adicional anualizado entre 20 y 30 mil millones de pesos. Es decir, Pemex deberá pagar más intereses por la deuda que tiene.

Si usted cancela la reforma energética, anticipo, la calificación crediticia de Pemex y del país caerá.

Usted podría posponer un programa de gobierno por 50 mil millones de pesos y canalizarlos a Pemex para inversión en exploración y extracción. Eso mejoraría la calificación.

Cada quien saque sus conclusiones.

¡Feliz fin de semana largo! ¡Y de Super Bowl!

¡Ánimo!
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