×
Javier Villarreal Lozano
Javier Villarreal Lozano
ver +

" Comentar Imprimir
11 Julio 2019 04:05:00
De no ser por México
Este año se cumplen 80 de uno de los capítulos más brillantes de la historia de la diplomacia mexicana: el arribo a México de miles -algunos calculan 25 mil- de refugiados españoles, a los que el Gobierno del general Lázaro Cárdenas les abrió las puertas. Los exiliados huían de su país después del fin de la República y el triunfo de Francisco Franco, que iniciaba ya una cruenta cacería de sus enemigos. Los fusilamientos estaban a las órdenes del día.

Como parte de las conmemoraciones del aniversario, José María Muriá, hijo de un catalán refugiado en México, ha publicado De no Ser por México, libro en el que recupera episodios fundamentales de la época.

Nadie mejor que Muriá para emprender esta tarea. En él se conjugan dos factores que le proveen de idoneidad: su historia familiar -la Guerra Civil y el exilio están en su ADN- y la larga lista de investigaciones que ha realizado acerca de la inmigración auspiciada por el presidente Lázaro Cárdenas, decisión que hizo agigantarse la estatura moral de México. Además, sus años como director general del Archivo y Bibliotecas de la Secretaría de Relaciones Exteriores, le brindaron la oportunidad de familiarizarse con los documentos relacionados con esta época, en la cual esa secretaría jugó un papel fundamental.

El doctor Muriá no escribió De no Ser por México pensando en la actualidad del tema. Su intención fue muy otra: participar con su pluma en las conmemoraciones del octogésimo aniversario del arribo de los exiliados españoles a tierras mexicanas. Sin embargo, como dice el clásico, los libros tienen su destino, y el de este fue aparecer en un momento en que la migración y sus punzantes aristas de sufrimiento encabezan la agenda de muchos gobiernos y de los medios de comunicación masiva.

En el libro aparecen mexicanos y españoles cuyos destinos se entrelazaron en un momento de crisis. En esta, la diplomacia mexicana alcanzó altísimas cotas de humanitarismo.

El exilio, lo ha dicho Javier Garciadiego, fue “para España una tragedia y para México un regalo”. Espléndido regalo, pues vino a ensanchar horizontes culturales y artísticos, cuya concreción tangible fue obra de un mexicano, Daniel Cosío Villegas, y de un trasterrado, el filósofo José Gaos, piedras fundamentales de lo que fue la Casa de España, hoy El Colegio de México.     

Dos de las muchas virtudes del libro son la tersura de estilo y la variedad de los temas. Por sus páginas desfilan republicanos, diplomáticos, mexicanos que se unieron a las Brigadas Internacionales, los niños de Morelia y hasta el futbol con las visitas a México del Barcelona y una Selección Vasca.

Dato curioso: el blaugrana jugó en México durante una gira mundial organizada para recabar fondos que ayudaran a sacar a flote las maltrechas finanzas del equipo, deterioradas por la Guerra Civil. La gira fue un éxito deportivo y económico.

La presentación de De no Ser por México, anoche en el Centro Cultural Vito Alessio Robles, dio la oportunidad de recordar a un exiliado español, catalán para más señas, don Wifredo Bosh Pardo, quien vino a Saltillo a enriquecernos culturalmente. Llegó a estas tierras después de estar recluido en el campo de concentración Le Barcarés, en Francia. Fue un abogado y periodista, al que debemos, entre otras muchas aportaciones, el primer rescate y publicación del texto de una pastorela coahuilense. Personaje inolvidable por su saber y su bonhomía.

(Excerpta de la presentación de De no Ser por México).
Imprimir
COMENTARIOS


6

  • 8 9
  • 7
1
3 4
5 6 7 8 9 60 61 62 63 64 65