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Jorge Humberto Decanini
Jorge Humberto Decanini
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Jorge Humberto Decanini nació en Monterrey, Nuevo León. Psicólogo, diseñador y escritor. Ha publicado cuatro novelas independientes, entre ellas El Programa GAMER (Geek Media Ediciones, 2016) http://www.elprogramagamer.com y Belial (Geek Media Ediciones, 2019) https://www.facebook.com/libro.belial/. Asimismo tiene nueve años de experiencia en blogs manejando su sitio www.nerdcast.net, donde se ha enfocado en diferentes aspectos de la cultura pop.

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09 Septiembre 2019 03:04:00
Deshojando libros: Ready Player One
Vivimos una época de nostalgia que nos hace amar todo aquello que surgiera en los tiempos en que fuimos niños. Recuerdo con nostalgia como, durante mi infancia, los medios trataban de retomar la estética de los 60 en series de televisión como Los Años Maravillosos. Pues bien ahora es mi generación la nostálgica y los 80 ocupan el lugar que alguna vez otras décadas tuvieron en los diferentes medios.

Ready Player One es una novela producto de esa nostalgia. Escrita por el estadounidense Ernest Cline, trata acerca de un futuro distópico en que un videojuego los gobierna a todos, un videojuego donde todos los géneros convergen, donde no necesitas salir de ese mundo para realizar otra actividad. Es el mundo de Oasis, un juego de potencial infinito que ha atrapado las mentes y cuerpos de todos, un mundo donde ya no existe quien no juegue.

Contrario a lo que pudiera parecer esta historia, no trata de videojuegos propiamente dicho sino más bien del fanatismo hacia ellos. En RPO Oasis ha tomado el control de las vidas de todos y es por ello que absorbe un poder incomparable (justo como Facebook hoy en día). Al estar todos jugando, Oasis se convierte en la principal fuente de ingresos, de comunicación y de entretenimiento. Así el público es cautivo y Oasis representa una mina de oro que se desea controlar.

Pero el creador de esa mina de oro era un “anti establishment”, un hombre que no deseaba el control, sólo quería jugar. Este hombre ha dejado un concurso al morir, uno en que ha escondido un premio (dentro de Oasis) y en el que, quien encuentre las pistas y dé con el premio obtendrá el control total de Oasis, el control del más grande medio de la historia.

Por ello se genera una verdadera guerra virtual donde facciones, empresas y jugadores independientes corren apresurados buscando ser los ganadores y controlar ese mundo infinito.

Esa es la historia de Wade Watts, un joven nerd como cualquiera, obsesionado con los videojuegos y con la cultura pop que los ha creado. Wade piensa que él es capaz de encontrar el premio por sí solo, y quizá podría de no ser por sus enemigos que desean lo mismo y que están dispuestos a matar para obtener el control de Oasis.

Esa es la historia de Ready Player One, una novela que me recuerda mucho en su formato a El Código Da Vinci, ello por el sentido de la búsqueda de pistas, algunas bastante revueltas, que tienen como objetivo la obtención de un gran premio. Es una novela de aventuras y ciencia ficción con un claro mensaje en contra de la opresión y el control monopólico de las empresas. Sin embargo también es una carta de amor a la cultura pop con la que el autor creció.

Ernest Cline menciona una y otra vez películas, música y videojuegos de finales de los 70 e inicios de los 80, ello incluso hasta volverse algo molesto. Sin duda mueve las fibras nostálgicas de aquellos que crecieron en esas épocas y que pueden verse reflejados en los viejos tiempos del vinil, la imitación de madera (aún presente en el IMSS) y la música hippie.

Como toda historia de aventuras, en Ready Player One hay acción, romance, suspenso, misterio y todo lo demás que le gusta al público juvenil. Es una historia que me gustó bastante, consumí en pocos días las más de 500 páginas que la componen, siempre identificando referencias y remontándome a los viejos buenos tiempos.

Ready Player One no es una novela tan fantasiosa pues, en la década de los 80, un videojuego, Sword Quest, realizó un concurso similar en el cual los videojugadores debían encontrar pistas en el juego, de Atari 2600, a fin de hacerse acreedores a premios que eran verdaderas joyas, y digo verdaderas en el sentido más estricto pues los premios consistían en una corona, una copa y una espada, todo de oro y con incrustaciones de gemas preciosas. Ernest Cline basó su historia en este evento jamás concluido del pasado de los videojuegos.

Recomiendo mucho Ready Player One a todo aquel que sea fan de la ciencia ficción, los videojuegos o las aventuras cinemáticas tipo Indiana Jones. Es ideal para el público joven y le hablará directo a la nostalgia al público adulto. Puedes conseguirla a muy buen precio haciendo clic en el siguiente enlace.
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