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Columnista Político

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27 Marzo 2011 04:10:02
Döring, un vaquero rudo… y con pasado
En su intento por posicionarse ante los coahuilenses y ganar terreno en la contienda electoral vigente, el senador Guillermo Anaya Llamas está echando mano de algunos de los perfiles más duros con los que cuenta el Partido Acción Nacional.

Es el caso del español Antonio Solá, quien como muchos saben, es un experto en el diseño y el montaje de campañas negras y de odio, y que desde su adopción política por parte del presidente Felipe Calderón ha hecho de todo al tratar de denostar a quienes se oponen al actual régimen de gobierno.

Pero aun de la mano con Solá las cosas no han ido bien para el senador Anaya, quien primero realizó campañas anticipadas de promoción y después se empeñó en sostener una alianza con el indeleble Partido de la Revolución Democrática (PRD) para llamar la atención de los electores y elevar su deficiente posicionamiento, ahora recurre al perfil de Federico Döring Casar, quien recién desempacó maletas como delegado especial de la dirigencia nacional panista en Coahuila.


PRIMERA LLAMADA… PRIMERA… Döring saltó al triste estrellato político nacional el 3 de marzo de 2004, cuando aprovechó un espacio televisivo para difundir las entregas de dinero que el ex empresario de origen argentino Carlos Ahumada entregó al perredista René Bejarano, para entonces el principal promotor de las aspiraciones presidenciales de Andrés Manuel López Obrador.

La astucia de Döring para conseguir los videos y encontrar la oportunidad de difundirlos evidenció uno de los escándalos de corrupción más sonados del país, pues involucraba a funcionarios públicos y personajes de la vida política nacional, que se suponía eran incorruptibles.

En su trayectoria política quizá esa revelación haya sido el hecho más destacable de Federico Döring, tanto que en agradecimiento Calderón lo designó como integrante del Senado de la República, donde su ejercicio ha pasado prácticamente desapercibido.

SEGUNDA LLAMADA… SEGUNDA… Döring es de esos panistas que se toman en serio la ideología de la derecha. Si no, basta echar un vistazo a una de sus más reveladoras propuestas que ha presentado como senador.

Hace poco más de dos años llevó a la tribuna una iniciativa que pretende echar a bajo preceptos juaristas contenidos en la Constitución, a fin de conceder al clero facultades públicas por encima del resto de las organizaciones religiosas.

De entrada, la propuesta tiene que ver con la posibilidad de que la Iglesia católica esté en condiciones de tener y operar estaciones propias de radio y televisión, sin necesidad de que las emisoras se sujeten a las regulaciones legales respectivas.

Como buen conservador, el enviado especial del Comité Ejecutivo Nacional del PAN también intentó legalizar la posibilidad de que los curas y ministros de las diferentes corrientes religiosas pudieran salir de sus templos y promulgar su fe en áreas públicas.

En el intento de conseguir el respaldo del resto de los senadores, Döring consideró que si organizaciones políticas y ciudadanas como el Partido de la Revolución Democrática, Antorcha Campesina y el Movimiento de los 400 Pueblos toman las calles con recurrencia para ser escuchados en sus demandas, la situación no tendría que ser diferente para los religiosos.

TERCERA LLAMADA… PRINCIPIAMOS… Döring ahora está en Coahuila, y por sus primeras declaraciones viene dispuesto a poner en práctica la estrategia diseñada por Solá.

Las campañas electorales no son telenovelas en las que los partidos políticos se puedan llevar bien, dijo en una conferencia de prensa como anticipando las siguientes semanas.

El estratega panista sabe de la marcada desventaja que tiene su candidato a gobernador y por ello buscará cualquier argucia para revertir una tendencia que favorece al Partido Revolucionario Institucional, la cual se mantiene incluso desde antes de que iniciara el presente proceso eleccionario.

Sin embargo, lo que Döring debe saber es que en la situación política vigente en Coahuila existe civilidad, y los coahuilenses están interesados sobremanera en llevar la fiesta electoral en paz, salvo que parte de su estrategia vaya a radicar en actos de provocación, como el ocurrido el viernes pasado en la colonia Las Teresitas, a donde un grupo de lideresas del PAN fueron enviadas para provocar y reventar un acto gubernamental.

SE CIERRA EL TELÓN… Al advertir que se deben disminuir los requisitos para considerar como delito la violencia intrafamiliar, la jueza Carlota Velázquez de Luna desconoce que la desregulación se realizó desde la anterior Legislatura.

De acuerdo con documentos públicos del Congreso estatal, se puede conocer que el 2 de diciembre de 2008 el Legislativo modificó el Artículo 310 del Código Penal para facilitar el castigo de la citada penalidad.

En esa modificación incluso se incorporó al ordenamiento la figura del compañero civil como parentesco y se retiró el requisito de que las agresiones físicas o emocionales deban ser “reiteradas” para constituir un delito.

La ley vigente castiga hasta con seis años de cárcel “al cónyuge, concubina o concubinario, compañera o compañero civil, pariente consanguíneo en línea recta o descendente sin limitación de grado, pariente colateral consanguíneo o por afinidad hasta el cuarto grado, que ejerza violencia física o moral en relación con la integridad física, psíquica o ambas de algún miembro de la familia, independientemente de que pueda producir o no lesiones”.

La juzgadora, quien llevó el caso de la mujer que asesinó a su pareja sentimental al defenderse de una agresión física, cuestionó que para acreditar el delito de violencia intrafamiliar las víctimas deban soportar más de un ataque.

Para ello, en entrevista con la reportera Leticia Espinoza, hizo referencia a una ley que ya no existe, en la cual se establecía que la violencia intrafamiliar debía ser reiterada para poderse penalizar.

“Acreditar esta palabra –reiterada–, que quiere decir más de uno; entonces, si tú, mujer, no tienes la precaución de denunciar los abusos de los que fuiste víctima, sufriendo, entonces ¿cómo es posible llegar a una sentencia?”, dijo Velázquez.

“¿Por qué yo mujer tengo que esperarme a que sean varias las veces a que mi pareja me agreda para poder acudir ante las autoridades?”, cuestionó.

Sin embargo, al calificar de “aberrante” el requisito de reincidencia en los hechos de violencia física o emocional en la familia, los integrantes de la anterior Legislatura consideraron “atinado” eliminar la acepción de reiterado, como se puede encontrar en el diario de los debates de la sesión del 2 de diciembre de 2008.

“Procede se modifique el tenor del Artículo 310 del Código Penal para eliminar la expresión ‘de manera reiterada’ y de esa forma pueda el Estado sancionar la conducta de violencia familiar desde que se realiza, sin necesidad de esperar a que se reitere o repita dos o más veces dependiendo el criterio del Ministerio Público o del juzgador en su caso”, puntualiza el documento.

El caso llama al Consejo de la Judicatura del Estado para revisar el comportamiento profesional de la juzgadora, pues si en sus declaraciones basó sus juicios en una legislación que ya no existe, surge la sospecha respecto a los argumentos y el criterio que adopta al momento de juzgar.
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