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Inés Sáinz
Inés Sáinz
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11 Agosto 2010 03:50:00
Doscientos años después…
México y España tienen un nuevo encuentro, pero ahora será en el terreno de juego.

No hay fecha que no se llegue ni plazo que no se cumpla, y tras haber sido anunciado con bombo y platillo hace varios meses el encuentro que la FMF preparó para unirse a los festejos del Bicentenario, el partido México vs. España, finalmente ha llegado.

Tras la suerte de haberlo pactado anterior a la Copa del Mundo, la selección española no ha puesto objeción para cumplir con su compromiso y, pese a los inconvenientes que significa la fecha para varios de sus jugadores, don Vicente del Bosque viene con todo. Los monarcas del futbol mundial no piensan demeritar su calidad de ser el mejor equipo del mundo y vienen con aplomo a terrenos hostiles y complicados. Por más amistoso que sea este partido, para nosotros significa una doble connotación de duelos: la primera es una deuda de las más añejas que puedan existir; podríamos hablar de cerca de 500 años: 300 en los que vivimos bajo el yugo y dominación española, más los 200 que llevamos de ser una nación soberana e independiente. Y la segunda ya es en el terreno del futbol, donde en 10 ocasiones que nos hemos enfrentado, sólo en una hemos logrado salir victoriosos.

Esta vez —conociendo a los guerreros de ambos equipos— el panorama luce complicado para los mexicanos; sin embargo, el llevar a cabo este encuentro en el mejor aliado que tiene la Selección Nacional: el imponente y majestuoso Estadio Azteca —un templo de nuestro futbol que permanece vivo en la memoria y en los recuerdos de todos aquellos que han tenido la fortuna de jugar en él— puede ser una de nuestras armas secretas para derrocar al gigante del Mediterráneo.

Hoy más que nunca se trata de defender con honor los colores de la patria al más puro estilo de los Niños Héroes. La base de jugadores está conformada por muchos jóvenes ansiosos, valientes y decididos a iniciar una nueva época en nuestro futbol para por fin traernos esos años de gloria que tanto anhelamos.

Y a sabiendas que don Vicente del Bosque traerá a lo más fuerte de su país, el choque se antoja como una gran batalla épica. Y mientras se topan con frivolidades como que si toman agua o no de México para evitar la “venganza de Moctezuma”, segura estoy que nuestra “venganza” será de una forma mucho más placentera.

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