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Aida Sifuentes
Aida Sifuentes
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Es originaria de Sabinas, Coahuila. Egresó de la Facultad de Ciencias de la Comunicación de la Universidad Autónoma de Coahuila y actualmente estudia ingeniería civil en la misma universidad. Colaboró en el Centro Cultural Vito Alessio Robles como correctora de estilo, y se ha desempeñado como periodista cultural. Es ajedrecista profesional y lectora por vocación.

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24 Diciembre 2018 04:02:00
El bendito medio juego
Planificar el futuro es una de las características esenciales del ser humano. Constantemente invertimos nuestro tiempo en imaginar cosas que aún no suceden. Apenas hemos recibido un guiño del hombre que nos gusta y ya imaginamos la boda de nuestros sueños, o ni siquiera hemos concluido la universidad pero ya empezamos a atormentarnos con la idea de conseguir un puesto de trabajo de nivel gerencial.

El inicio de un nuevo año es el detonante que hace estallar la crisis colectiva por la planificación en masa.Tomamos los comienzos como la oportunidad de resarcir el daño de todo lo que no hemos hecho y nos pactamos listas de propósitos para (ahora sí) a partir de enero echarle ganas y realizarlos aunque en el fondo de nuestro corazón sepamos que no va a suceder, ¿por qué siempre fallamos en cumplirlos?

La vida imita al ajedrez y, por tanto, hay muchas lecciones que podemos extraer del juego ciencia y traspasarlas a nuestro día a día; por ejemplo, la planificación correcta. Una partida de ajedrez se divide en apertura, medio juego y final. Entre mayor cantidad de conocimientos acumulemos se obtendrá una mayor ventaja. Así es como los grandes maestros consiguen vencer sin complicaciones a un novato: desde la apertura visualizan a qué tipo de final desean llegar (con alfiles de distinto color, de torres, algún peón aislado, etc.), pero el maestro Tarrasch nos iluminó con una frase certera: entre la apertura y el final, los dioses colocaron el medio juego.

De nada sirve tener un inicio pulcro y que apuntale un final ventajoso si a mitad de camino lo echaremos todo a perder con un error táctico que nos sepulte en el mate. Esa es la importancia del medio juego al que el excampeón mundial calificó como una porción enviada por los dioses. La motivación del nuevo año y hacer propósitos sirve para encaminarnos a una meta, pero si somos incapaces de tener consistencia y mantener durante el año el mismo entusiasmo para seguir trabajando por ese objetivo, seguramente saldremos derrotados antes de llegar al final de la partida.

Nuestros planes deben ir acompañados de acciones encaminadas a realizarlos. Tomemos esta reflexión para el año que viene y seamos conscientes que es necesario un trabajo integral para conseguir el éxito. Sun Tzu escribió en su libro El Arte de la Guerra: “la estrategia sin táctica es el más lento camino a la victoria. La táctica sin estrategia es el ruido antes de la derrota”.

Los dioses nos dieron el medio juego con infinitas posibilidades (ya sean de éxito o de pérdidas) aprovechémoslas lo mejor posible.
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