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11 Agosto 2019 04:00:00
El conocimiento es poder
Por: Silvia Garza

El conocimiento, la información, el saber es poder. En cuántas ocasiones hemos escuchado o hemos dicho esta frase, lo cierto es que no solo es poder, es reflexión, es decisión, es libertad, es acción, aunque habitualmente esta frase no trae a la mente el arte o la cultura, a grandes rasgos podemos entender, por supuesto el arte como parte de la cultura y esta a su vez como expresión humana de lo que somos y nos conforma como nación.

Una característica fundamental del arte es que se trata de una creación humana, en la que se expresa el sentir del artista, por otra parte, es una realidad que en nuestro país, el arte y la cultura aún se encuentran en el punto en el que requieren de promoción e incentivos para su desarrollo, sin considerar el aparente desinterés o apatía de la sociedad mexicana, también hay que señalar que la falta de visión está inserta desde la formación inicial del alumnado de nuestro sistema educativo.

Sin embargo, no por ello nuestro país ha dejado de tener mexicanas y mexicanos ilustres, creadores del más fino y exquisito arte, así como de obras monumentales que además de su aportación y sensibilidad estética, con el sello y la visión de sus estilos personales, reflejan el México que somos.

Así el caso de los espléndidos Murales del Palacio Legislativo de San Lázaro y comienzo por mencionar que a la Cámara de Diputados también se le conoce con ese nombre, porque fue construida en donde estuvo la antigua estación de ferrocarriles de San Lázaro de la Ciudad de México.

Un proyecto de gran magnitud al oriente de la ciudad, derivado de la reforma política, en tiempos de José López Portillo, mediante la que se amplió el número de diputados, hizo necesaria la construcción de un nuevo recinto que pudiera albergar a las futuras legislaturas, considerando la dignidad del legislador con el Palacio Legislativo en la misma jerarquía que el Palacio Nacional, como símbolo del Poder Ejecutivo.
La obra, muchos lo sabrán, quedó a cargo de un gran arquitecto mexicano, don Pedro Ramírez Vázquez, que en principio se había propuesto que el Palacio Legislativo albergara la Cámara de Diputados y la de Senadores, sin embargo, ante la severa crisis de los años 80, el proyecto sufrió atrasos y el correspondiente a la Cámara de Senadores nunca llegó a concretarse.

Cabe destacar que el Palacio Legislativo está lleno de simbolismos, la fachada, por ejemplo, con el Escudo Nacional dispone de los colores de la Bandera, con el bronce en verde trabajado por el guanajuatense José Chávez Morado, el blanco a través de franjas de mármol y el rojo con un material emblemático de nuestro México prehispánico, el tezontle.
Y aquí me refiero precisamente a uno de los fascinantes murales de la Cámara de Diputados: El Pluralismo Político al centro con el Escudo Nacional, que porsupuesto nos traslada a la fundación de México – Tenochtitlán, en la parte superior izquierda se observan edificios de una zona urbana y en el lado opuesto casas de estilo rural que evocan y representan el campo mexicano.

En la parte inferior del mural emergen rostros que simbolizan las luchas sociales que nos han significado a lo largo de nuestra historia. Por debajo del Escudo Nacional se aprecian banderas que simbolizan la pluralidad política, aun en aquel México de los años 80, que no la conocía por cierto.

El mural también incluye a Quetzalcóatl, en la parte media del lado derecho, con lo que se honra la memoria de nuestro pasado prehispánico, pero al mismo tiempo se incluyen las llamadas vírgulas, que es la representación hispánica de la palabra hablada. también quedó integrada la expresión de la diversidad política, económica y social del México contemporáneo, esto sin dejar de mencionar la mano que enarbola una paloma, símbolo de nuestra vocación pacifista, y un libro que simboliza la importancia de la Educación y la Cultura. También se observa una estrella que hace referencia a nuestra tradición en astronomía; el compás y el tubo de ensayo a la ciencia y tecnología; el tornillo nos habla de la actividad industrial, todo coronado con un sol con la frase “Constitución Política”.
La Cámara de Diputados cuenta con otros importantes y majestuosos murales como el de Las Constituciones de México, del maestro Adolfo Mexiac; México a Través de su Vida Constitucionalista, de Guillermo Cisneros, o el Relieve que conmemora el Centenario de la Constitución de 1917.

Estos murales y el Palacio Legislativo en su conjunto son una obra de arte para la arquitectura y el arte mexicano, y al mismo tiempo expresión de lo que somos, manifestación cultural que trasciende al criterio, de quien pudiese haberlos pretendido como pretexto de inversión vilipendiosa o de quien hubiese preferido estéril austeridad.
El Ejecutivo, el Legislativo y el Judicial son los tres poderes de la Unión y es en torno a ellos que somos un país, regido por leyes, decía también que el conocimiento, la información, el saber es poder, y en todo arte y expresión de nuestra cultura debemos observar, no solo la expresión estética o de grandeza, sino también atentos para escuchar, para mirar, para percibir los significantes que resguardan, en este caso, cada uno de los detalles del Palacio Legislativo.

Desde su ubicación geográfica, que bien puede ser entendida como vínculo con el ciudadano, sin mayores lujos, pero sede majestuosa en la que reside la soberanía de esta gran nación, pensada para situar en la historia, el esfuerzo y el tesón de lo que somos como pueblo, gente trabajadora, que sabe avanzar ante la adversidad, que no se dobla y que sabe salir adelante.

Somos un pueblo que goza de libertad y su democracia no ha sido algo que llegó de la noche a la mañana, ha costado pasión, entrega, vida y en algunas otras ocasiones lamentablemente sangre. No, la democracia no acaba de llegar ni se puede entender como un proceso acabado, y si bien algunos así puedan creerlo, hoy en una pequeña reflexión sobre el arte plasmado en los murales del Palacio Legislativo de San Lázaro nos dan cuenta de ello.
Pero esta riqueza cultural de la que hablo también trae demasiados vínculos con nuestro querido Coahuila de Zaragoza; ¿tú sabes cuáles son?

Nos leemos la próxima semana, muchas gracias.
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