×
Guillermo Fárber
Guillermo Fárber
ver +
Guillermo Fárber (25 de septiembre de 1948, D.F.) estudió ciencias y técnicas de la información y una maestría en administración; se ha desempeñado como reportero, redactor, guionista en Televisión Independiente de México, comentarista político en Radio 13, radio Fórmula, Radio ABC, conductor de ¡Cámara con los grillos!, primer programa de periodismo puramente palamentario en la historia de la radio mexicana, editor del portal mexico.com, columnista político en publicaciones como Vértigo, Excélsior, Noroeste de Mazatlán y Culiacán, Sinaloa, Por esto!, de Yucatán, comentarista de televisión en Canal 40, coordinador de Información en el Instituto de Desarrollo de Recursos Humanos del gobierno del Estado de México, y en un sinfín de puestos relacionados con la comunicación y la mercadotecnia. Entre sus publicaciones se encuentran, Elogio d ela locura de un ave desairada, Costa-Amic, 1976; El mexicano diseñado por el enemigo, V Siglos, 1976; A imagen y semejanza (novela política), siglo XXI, 1992; Política de competencia en México: desregulación económica 1989-1993, FCE, 1993; Adiccionario del chacoteo, Sansores y Aljure, 1997; Fobaproa: bomba de tiempo (coordinador y coautor), Times, 1998; La nueva crisis de México (en colaboración), Aguilar, 2002; ¡Déjate de pendejadas!, Excélsior, 2003.

" Comentar Imprimir
29 Enero 2019 03:55:00
EL ETERNO VALOR DEL ORO
Manuel: “Hace poco encontraron un barco hundido con 100 toneladas de oro. El barco se hundió hace 113 años. El que el oro siga guardando valor tras más de un siglo, habla de su característica central como activo. ¿Qué moneda actual tiene esa edad? En las ruinas de Pompeya (año 79) se encontraron monedas de oro que conservan su valor tras casi dos milenios. El navío era un barco ruso rescatado por un equipo de buzos sudcoreanos. En ese periodo muchas modas de inversión pasaron (el transistor, el salitre, el Reichmark, los periódicos, los ferrocarriles, los bienes raíces en Tokio, bitcoin, el peso mexicano, acciones del Banco Confía, etcétera). ¿Y qué pasó con ese oro rescatado? Como si nada. ¿Qué otro material monetario habría mantenido su valor por más de un siglo? Las modas de inversión siempre están cambiando; el oro —dinero real—prevalece”.

EL VALOR EL ORO

Control: “Mi teoría sobre el valor intrínseco del oro se basa principalmente en la 1a. Ley de la Termodinámica, también llamada ley de la conservación de la energía. También en el potencial electroquímico del oro y en su energía libre estándar de oxidación pero quizás estas dos últimas propiedades deriven de la primera ley. El que desde más de 5 mil años el oro se utilizaba como almacén de valor y medio de pago, quizás se deba a la 1a. Ley de la Termodinámica que permite que el oro exista en forma natural sin que requiera procesos de refinación. Que el oro tenga una muy alta densidad de 19 y se conserve intacto a pesar de la oxidación y corrosión de la atmósfera, del agua, de la tierra y del mar. A temperatura ambiente el oro conserva su brillo; la plata y el cobre sí desarrollan una pátina de óxido o sulfato. Que el oro sea maleable y fácil de convertir en joyas es una propiedad que lo hace atractivo pero no le veo a eso relación con la 1a. ley. El mundo antiguo disponía de pocas cosas de ocurrencia natural que se conservaran intactas a través del tiempo como para almacenar valor”.

ERROR

Demaog: “El error en que se está incurriendo, es un error totalmente difundido en el mundo económico de hoy. Existe el método de conocimiento que es la inducción. Este es el método que utiliza la ciencia para el conocimiento de la naturaleza; el método es la experimentación, para por medio de la lógica inductiva, percibir regularidades en el comportamiento de las sustancias del mundo físico. Para tratar con el conocimiento de la forma en que actúan los seres humanos, no es aplicable la inducción, por la sencilla razón de que los seres humanos son los únicos seres que escogen, o sea, hacen valuaciones, cosa que no aparece en el mundo físico. El estudio de cómo escogen la toma decisiones los seres humanos, aplica otro método, que no es la inducción: es la deducción, que es totalmente diferente, lógicamente, a la inducción que opera por experimentación. La deducción es la base de la verdadera economía, el estudio de cómo deciden los seres humanos escoger sus acciones. Referirse al oro, por medio de la inducción, no es válido: o sea, el sistema científico aplicable al estudio de cómo actúan los seres humanos -respecto al oro en este caso concreto- tiene que ser la deducción, cuya premisa fundamental es que los seres humanos escogen. De ahí se deriva toda la ciencia económica (verdadera). Por eso referirse a cualidades físicas del oro para explicar su utilidad para los seres humanos, es un grave error: es aplicar la inducción donde debe aplicarse la deducción. Espero que se me haya entendido en este muy importante asunto; el abandono de la deducción es el abandono de la verdadera ciencia económica, y es un error totalmente difundido en nuestro mundo de hoy”.
Imprimir
COMENTARIOS



0 1 2 3 4 5