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Salvador García Soto
Salvador García Soto
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Salvador García Soto es periodista. Nació en Guadalajara Jalisco, donde cursó la licenciatura en Ciencias y Técnicas de la Comunicación en la Universidad del Valle de Atemajac. En Guadalajara colaboró en varios medios locales y en oficinas de los gobiernos estatal y federal. Fue reportero de la fuente política en El Heraldo de México y en el diario La Crónica de Hoy. Desde 1998 escribe la columna política Serpientes y Escaleras que se ha publicado en los periódicos La Crónica, El Independiente y actualmente en el Universal Gráfico. Fue director general de Crónica y ha colaborado en revistas como Vértigo y Cambio. Durante dos años fue conductor del programa Cambio y Poder que se transmite por Cadena Raza y desde noviembre 2003 colabora en W Radio como comentarista del noticiario Hoy por Hoy tercera emisión y en el programa El Weso.

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06 Octubre 2018 03:00:00
El exilio español de Peña
Un rancho en el sur de España, ubicado entre las ciudades de Sevilla y Málaga, será el destino a donde se vaya a vivir Enrique Peña Nieto al terminar su presidencia el próximo 1 de diciembre. Ya en su condición de expresidente, el mexiquense tiene planeado radicar en territorio español por lo menos un año, después del cual volvería a su casa en el Estado de México.

El rancho es propiedad de un empresario mexicano amigo de Peña, quien le ha ofrecido acondicionarlo para su estancia temporal a fin de que el exmandatario pueda vivir cómodamente mientras se adapta a la vida fuera de Los Pinos.

La región donde se ubica el rancho, confirma un colaborador cercano de la Presidencia, es una zona boscosa de pinos y abetos, que guarda parecido con los bosques de Valle de Bravo, razón por la cual le gustó a Peña Nieto para pasar los primeros meses de su expresidencia en un exilio voluntario, mientras se mantiene alejado del ojo público en México y de la política nacional.

La fuente que confirmó los preparativos dijo que el traslado del Mandatario mexicano a su nuevo lugar de residencia ocurriría a finales de este año o principios del próximo y no supo precisar si Peña viajará y vivirá solo en el sur español o si alguno de los miembros de su familia vivirá con él.

En todo caso, lo que es un hecho es la decisión del Presidente saliente de poner tierra de por medio y pasar sus primeros meses como exmandatario fuera del país, seguramente en lo que se asientan las aguas, él se adapta a su nueva realidad y mientras arranca el nuevo gobierno de Andrés Manuel López Obrador.

Decía el guatemalteco Augusto Monterroso que “el exilio es uno de los grandes bienes que puede recibir un escritor”, mientras que para los políticos las razones para emprender el exilio suelen ser distintas y casi siempre necesarias. En el caso de Peña está claro que su exilio es voluntario, pero ¿será también necesario? Al menos sí es prudente.

El que se va y el que se queda. Y mientras, reza la canción, “el que se va se va suspirando y el que se queda”… aún no llega y ya está trinando. Y es que al presidente electo, Andrés Manuel López Obrador, a dos meses de asumir el cargo ya le pegó un primer escándalo relacionado no con un error suyo, pero sí de uno de sus colaboradores más cercanos.

La lujosa boda de César Yáñez, su incondicional vocero de los últimos años y designado como futuro coordinador de Política y Gobierno de la Oficina Presidencial, que ya había sido un tema de críticas y cuestionamientos desde la semana pasada que se llevó a cabo, por lo ostentoso de la celebración del evento, que aunque privado y pagado con recursos propios (de la novia empresaria, según se dijo), fue contrastado en las redes sociales y los medios con el discurso de austeridad del lopezobradorismo.

Y aunque en un principio la crítica fue desestimada en el Gobierno electo, con el argumento de que no se trataba de recursos públicos ni Yáñez era aún funcionario, el asunto dio un giro altamente negativo para López Obrador, que fue padrino de la boda, cuando los felices novios aparecieron en la portada de la revista ¡Hola!, esta semana.

El impacto de la pareja de recién casados en la publicación favorita de las élites mexicanas –donde antes se cuestionó duramente la aparición de políticos como Peña Nieto y su familia– fue brutal. En un recuadro aparecía además el presidente electo y su esposa llegando a la boda y la portada se volvió viral mientras el escándalo trascendió a la prensa internacional. El periódico inglés The Guardian cabeceó en su edición digital: Frivolidad y Excesos: AMLO de México bajo Fuego por la Lujosa Boda de un Ayudante, luego el influyente diario británico reseñaba: “Los críticos atacan al presidente electo de izquierda por asistir a la boda del aliado César Yáñez y Dulce Silva, quienes hicieron una portada de ¡Hola!”.

La molestia de López Obrador ante la dimensión que tomó este escándalo se hizo evidente cuando tuvo que declarar al respecto, a petición de la prensa: “Yo no me casé, yo sólo fui invitado, asistí, cada quien es responsable de sus actos”, dijo el jueves en Morelos, donde argumentó que la cuestionada boda “no fue una acción de Gobierno”, sino un evento social privado, y acusó a sus adversarios de “andar buscando cualquier posible error para hacerle crítica”.

Fuentes de Morena aseguraban ayer que sí hubo enojo de Andrés Manuel por la aparición de la portada del ¡Hola! que hace suponer que su colaborador Yáñez y su nueva esposa pudieron haber vendido los derechos de su boda a la publicación de sociales. “No le gusta el protagonismo, le molesta sobremanera, siempre recomienda a sus colaboradores más cercanos evitar el protagonismo”, dijo un integrante del Gobierno electo.

Y es que dentro de Morena no pocos califican de un “error monumental” lo hecho por César Yáñez sobre la excesiva ostentación y difusión de sus terceras nupcias matrimoniales, en algo que, afirman, causa extrañeza por el perfil casi siempre bajo y discreto que ha mantenido por años el vocero de López Obrador. “Si todo fue obra de su esposa, los lujos y costos excesivos de la boda y la aparición en la revista favorita de los Peña, entonces la señora ya le provocó un problema serio a su esposo”, comenta la misma fuente morenista, que no descarta que toda esta ola mediática pueda tener un costo político para Yáñez en el equipo lopezobradorista.

Por lo pronto, Yáñez y Dulce Silva, la pareja mediática y política que acaba de ocasionarle al futuro Presidente su primer gran escándalo en la prensa nacional e internacional, se fue un mes de luna de miel. Esperemos que no los veamos nuevamente en las páginas de ¡Hola! asoleándose en un yate por las islas griegas o paseando por la Riviera francesa, porque entonces sí la “responsabilidad de los actos de cada quien” podría ser muy alta.


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