×
El Espectador
El Espectador
ver +
Columnista Político

" Comentar Imprimir
19 Junio 2011 04:04:59
El gabinete está en campaña
El gabinete presidencial está en campaña rumbo a las elecciones federales que se realizarán dentro de un año, justo el 1 de julio del 2012, las cuales servirán para elegir nuevo presidente de México, 500 diputados federales y 128 senadores.

Preocupado por la debacle electoral de su partido, motivado en buena medida por el fracaso de las políticas públicas que ha impulsado en materia económica, de seguridad y de combate a la pobreza, el presidente Felipe Calderón abrió las puertas del partidero a fin de posicionar a sus principales colaboradores entre la ciudadanía.

Pero si el Mandatario pensaba que dejando ser a los aspirantes del Partido Acción Nacional (PAN) a sucederlo iba a garantizar la unidad interna de su gabinete, sencillamente se equivocó.

A partir de que mostró a sus contrincantes la caballada con la que el albiazul pretende dar la competencia, Calderón ha propiciado pugnas entre los titulares de las diferentes secretarías de Estado y una lucha mezquina del poder por el poder.

La polarización dentro del PAN en la lucha por la candidatura presidencial involucra no sólo a integrantes del primer círculo de gobierno, sino también a gobernadores y a los principales cuadros que ese partido tiene en las cámaras de Diputados y de Senadores.

Pero lo más lamentable del caso es que mientras Calderón y sus colaboradores están ocupados en trabajar para que el PAN se mantenga en el Gobierno federal al menos hasta el 2018, la situación económica de millones de mexicanos se deteriora cada día.

Paralelamente, la inseguridad y la escalada de violencia que ocasionó Calderón con su guerra contra el crimen organizado, elevan la cantidad de población que se desenvuelve en territorios dominados por la anarquía e inmersos en un estado de excepción.

PRIMERA LLAMADA… PRIMERA… El 1 de mayo pasado, con el Auditorio Manuel Gómez Morín de la sede nacional del PAN como escenario, el albiazul enseñó el músculo con el que pretende enfrentar al Partido Revolucionario Institucional (PRI) y a Andrés Manuel López Obrador, independientemente del o los partidos que respalden su nueva candidatura presidencial.

De los siete panistas que fueron destapados como precandidatos a la Presidencia de México, cuatro forman parte del gabinete presidencial. Se trata de Heriberto Félix Guerra, titular de la Secretaría de Desarrollo Social (Sedesol); Alonso Lujambio Irazábal, de Educación Pública (SEP); Javier Lozano Alarcón, secretario de Trabajo y Previsión Social (STPS) y de Ernesto Cordero Arroyo, quien está al frente de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP).

Además están la diputada federal Josefina Vázquez Mota, quien al inicio de la administración de Calderón se desempeñó al frente de la Sedesol; el senador Santiago Creel Miranda, ex líder panista en la Cámara baja y secretario de Gobernación en la administración de Vicente Fox Quesada, y por último el gobernador del Jalisco, Emilio González Márquez.

Otro secretario de Estado que también se encuentra en campaña es el titular de la Secretaría de Salud, José Ángel Córdova Villalobos, quien pretende ser postulado como candidato a la Gubernatura de Guanajuato ante los comicios que habrá en esa entidad el próximo año.

SEGUNDA LLAMADA… SEGUNDA… En el cónclave panista, el aplausómetro fue para Lujambio Irazábal, quien se convirtió en el tirador emergente del presidente Calderón, pensando en la posibilidad de que su principal abridor, Cordero Arroyo, siga sin dominar el juego al interior del PAN.

Pero lo peor que le puede pasar a Calderón en su intento por afianzarse en un proyecto de gobierno transexenal, es que los panistas decidan no atender la línea que les ha planteado para que el futuro abanderado presidencial surja de su grupo de colaboradores.

Y es que a menos de un año de que el PAN defina quién lo representará en los comicios, la delantera la lleva el senador Santiago Creel Miranda, el último de los tiradores en tener la preferencia y la simpatía del Mandatario mexicano.

Las diferencias entre Creel y Calderón son profundas, no existe grado de comunicación entre ambos y la oposición que el Mandatario encontraría en el legislador podría ser mayor a la que tiene en los partidos de oposición.

El primer encontronazo lo tuvieron en el 2006, cuando Creel se inscribió como precandidato a la Presidencia impulsado por el entonces mandatario Vicente Fox, en un intento que éste último realizó para evitar lo que finalmente ocurrió, ser sustituido en el cargo por Calderón Hinojosa.

Pero cuando Calderón inició su gobierno, Creel se convirtió en su aliado y su influencia entre el panismo era tan fuerte que debió ser designado como coordinador del grupo parlamentario del PAN en la Cámara de Senadores.

Sin embargo, Calderón decidió romper con Creel cuando el 1de junio del 2005 lo destituyó como líder de los senadores panistas, designando en su lugar al ahora dirigente nacional del albiazul, Gustavo Madero Muñoz.

El argumento de Calderón para desplazar a Creel fue que las diferencias de éste con las principales empresas televisoras del país eran insostenibles y ponían en riesgo el éxito de la reforma energética que estaba en ciernes. Creel se defendió diciendo que el pleito con las televisoras fue producto de la reforma electoral que las imposibilitó para conseguir ingresos por la publicidad electoral, y advirtió que la propuesta correspondiente no fue de su autoría, sino del panismo en general.

El caso es que a partir de ese momento el ex candidato del PAN a la jefatura de Gobierno del Distrito Federal se convirtió en la principal disidencia que el Presidente tiene al seno del PAN.

Peor aún para Calderón resulta que desde la pre postulación de Creel como candidato presidencial para el 2012, ha dominado las preferencias electorales de acuerdo con encuestas y otros ejercicios para conocer la intención del voto que diferentes empresas han elaborado.

Por todo esto, Santiago Creel significa el éxito o el fracaso para el proyecto político que el presidente Calderón ha implementado, no solamente para garantizar que su partido se mantenga en el poder durante un tercer periodo consecutivo, sino también para permitirle influir en la siguiente administración federal, considerando que el PAN triunfe en los comicios del 2012.

Pero si Creel se convierte en candidato y gana las elecciones, Calderón deberá enfrentar las consecuencias de haber emprendido durante su gobierno un liderazgo plagado de autoritarismo al interior del PAN.

TERCERA LLAMADA… PRINCIPIAMOS… El hecho de que integrantes del gabinete presidencial tengan aspiraciones electorales no es exclusivo del PAN. Lo mismo ocurrió cuando el régimen a cargo del PRI. Tampoco sería cuestionable que Felipe Calderón se esforzara para lograr que uno de los suyos fuera la carta de su partido para sucederlo.

El problema es que mientras el Presidente y sus secretarios están involucrados en la sucesión un año antes de los tiempos correspondientes, el resto de los mexicanos están preocupados por sobrevivir.

Como ya se mencionó en otras funciones, en el 2010 México fue el único país de América Latina en elevar su nivel de pobres debido a la nula política de combate a la pobreza que impulsa el Gobierno federal.

Además, están las cifras del aumento en el desempleo, la fuga de capitales, el cada vez mayor número de jóvenes que no tienen opciones de empleo ni educacionales y las desgarradoras historias de la vida real ocasionadas por las muertes y vejaciones y los daños colaterales de la fracasada guerra que el presidente Calderón impulsó desde el inicio de su administración, aun cuando ni el Gobierno ni el país estaban preparados para sostenerla.

En síntesis, mientras el país marcha en una clara involución social, el Presidente está ocupado en tareas partidistas y sus colaboradores se encuentran en plena campaña electoral. Eso no se vale.

Imprimir
COMENTARIOS



0 1 2 3 4 5