×
María del Carmen Maqueo Garza
María del Carmen Maqueo Garza
ver +
Coahuilense, médico pediatra, apasionada de la palabra escrita. Desde 1975 ha sido columnista en diversos periódicos regionales. Bloguera a partir del 2010. Participa activamente en el Taller literario “Palabras al viento”. Tiene varios libros publicados. Inquieta por la problemática social, en particular la relativa a nuestros niños y jóvenes. Sus colaboraciones invitan a asumir que la resolución de esos problemas es tarea común para todos. Su blog: https://contraluzcoah.blogspot.com/

" Comentar Imprimir
11 Agosto 2019 04:00:00
El germen del odio
Noticias de alto impacto: Un día es en un centro comercial de El Paso, Texas; unas horas después en cierto sector turístico de Dayton, Ohio. Días antes en un festival en California. Personas que salieron de casa dispuestas a comprar los materiales escolares de sus hijos, o bien a divertirse, nunca volvieron.

Los autores intelectuales de estos crímenes habrán de ocupar un sitio en la galería de famosos criminales de la historia. Lamentable, pero algunos de ellos no tendrán en su vida otro mérito que los distinga, su perfil suele corresponder a niños y jóvenes grises, que pasan inadvertidos para el resto, desde que entran al jardín de niños. Unos cuantos provienen de hogares con alta violencia, donde la comunicación se da más con golpes que con palabras.

Esa carga de odio que lleva a un joven a disparar a mansalva tiene un núcleo generador. Lothar Knauth, investigador por la UV, establece que la xenofobia inicia al momento en que llegan individuos de raza aria a colonizar diversas regiones del Continente Americano. Es a partir de entonces cuando surge el término “castas” para denotar relaciones de poder, sobre las cuales se va levantando la estructura social de nuestro continente. En países como México el mestizaje ocurre de un modo afortunado, aunque no deja de haber sus diferencias, colocando por encima a los colonizadores.

Ahora bien, ¿cómo se forma el corazón de ese veinteañero que planea detalle a detalle el ataque, en contra de civiles que ni siquiera conoce? La historia nos ha relatado casos de familias supremacistas, en las que padres e hijos actúan movidos por los mismos principios. Contrario a ello, lo que vemos últimamente tiene como autores a chicos solitarios, marginados de los grupos sociales, que llenan su aislamiento con tecnología. En ese universo creado entre ellos y sus aparatos, sienten ejercer un dominio.

Pudiéramos decir que, más que hijos de la violencia familiar, son hijos de la indiferencia. Muchas veces provienen de hogares disfuncionales, de familias compuestas que no se han organizado para apoyar a cada uno de los hijos como se requiere. El otro perfil es el del joven de clase acomodada, padres ocupados, que descargan su responsabilidad de formadores en el sistema escolar o en la iglesia. En ambos casos son niños solos, que no se identifican con los valores de su entorno. En su necesidad de identificación y pertenencia, recurren a las redes sociales, deseando encontrar alguien con quien identificarse y sentirse vivo.

…Muchas veces ese sentirse vivo implica matar a otros, y así vivir la euforia del poder frente a un mundo que los trata de forma indiferente. Así en ello les vaya la vida.
Imprimir
COMENTARIOS


6

  • 8 9
  • 7
1
3 4
5 6 7 8 9 60 61 62 63 64 65